Victor Goddard, el hermano de Neville, estuvo
imaginando por 2 años lo que él quería. Durante esos 2 años, todos los
días se paraba de pie en la esquina de la calle, justo delante del
edificio de negocios que deseaba poseer, y veía en su imaginación
su deseo cumplido. Sostuvo su visión día tras día durante 2 años. En la
actualidad, la familia Goddard posee una fortuna de millones y
millones.
En la imagen, Joseph Nathaniel Goddard (padre de Neville y Victor) y Victor.
http://www.goddardenterprisesltd.com/
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sábado, 9 de agosto de 2014
sábado, 28 de diciembre de 2013
Neville Goddard en una foto de 1971
Margaret Broome y Neville Goddard en una foto de 1971, poco antes de su
muerte. Margaret Broome fue una de las estudiantes de Neville y tiene 2
libros en los que compiló muchas de sus conferencias. Hay muy pocas
fotos de Neville. Esta es una muy buena.
viernes, 17 de mayo de 2013
Clave 6: ¡Tenemos todo el poder necesario para crear todos los cambios que deseemos!.
Clave
6: ¡Tenemos todo el poder necesario para crear todos los cambios
que deseemos!.
Esta capacidad está disponible para nosotros a través de la forma en que usemos el poder de nuestra conciencia y dónde decidamos colocar nuestro enfoque. En su libro The Power of Awareness, Neville ofrece ejemplo tras ejemplo de casos que ilustran clara y precisamente cómo funciona esto.
Una de las historias más conmovedoras, que ha permanecido conmigo durante años, trata de un hombre de unos veintitantos años que había sido diagnosticado con una rara enfermedad del corazón que los doctores suponían fatal. Casado con dos niños pequeños, era amado por todos los que lo conocían y tenía todas las razones del mundo para disfrutar de una vida larga y saludable. Para cuando le pidieron a Neville que hablara con él, el hombre había perdido mucho peso y se había "encogido hasta parecer casi un esqueleto."
Estaba tan débil que simplemente hablar era difícil; pero estuvo de acuerdo en escuchar solamente y asentir con la cabeza mientras Neville compartía con él sobre el poder de sus creencias.
Desde la perspectiva de nuestra participación en un universo dinámico y cambiante, solamente puede haber una solución a todos los problemas: un cambio en la actitud y en la conciencia. Con esto en mente, Neville le pidió al hombre que se sintiera como si su sanación ya hubiera tenido lugar. Como sugiere el poeta William Blake, hay una línea muy fina entre la imaginación y la realidad: "El hombre es pura imaginación." Como propone el físico David Bohm: este mundo es una proyección de eventos en un dominio más profundo de la realidad. Blake prosigue: "Todo lo que contemplas, si bien parece Fuera, está Dentro, en tu Imaginación, de la cual este Mundo de Mortalidad no es más que una Sombra."4 A través del poder de enfocarnos conscientemente en las cosas que creamos en nuestra imaginación, les damos el "empujón" que hace que atraviesen la barrera de lo irreal a lo real.
En una sola frase, Neville explica cómo le ofreció las palabras que ayudarían a su nuevo amigo a lograr esta nueva manera de pensar: "Le sugerí que en su imaginación, viera el rostro del médico expresando una incredulidad asombrosa ante su recuperación, contraria a toda la razón (desde las últimas etapas de una enfermedad incurable), que lo viera examinándolo una y otra vez, y lo escuchara diciendo repetidas veces: 'Es un milagro, es un milagro.'"5 Bien, ya se imagina la razón por la cual comparto esta historia: el hombre se curó. Meses después, el visionario recibió una carta donde se enteró que, de hecho, el joven había pasado por una recuperación milagrosa. Neville lo vio poco después y lo encontró llevando una vida agradable con su familia y en perfecto estado de salud.
El secreto, reveló el hombre, fue que en vez de sentir deseos de mejorar su salud desde el día de su encuentro, vivió con la "suposición de que ya estaba bien y en perfecto estado de salud." Y aquí yace el secreto de impulsar los deseos de nuestro corazón, desde un estado de imaginación hasta la realidad de nuestro diario vivir: es nuestra habilidad de sentir que nuestros sueños ya se han convertido en realidad, nuestros deseos se han cumplido y nuestras oraciones han sido respondidas. De esta manera, compartimos activamente lo que Wheeler llamó nuestro "universo participante."
Esta capacidad está disponible para nosotros a través de la forma en que usemos el poder de nuestra conciencia y dónde decidamos colocar nuestro enfoque. En su libro The Power of Awareness, Neville ofrece ejemplo tras ejemplo de casos que ilustran clara y precisamente cómo funciona esto.
Una de las historias más conmovedoras, que ha permanecido conmigo durante años, trata de un hombre de unos veintitantos años que había sido diagnosticado con una rara enfermedad del corazón que los doctores suponían fatal. Casado con dos niños pequeños, era amado por todos los que lo conocían y tenía todas las razones del mundo para disfrutar de una vida larga y saludable. Para cuando le pidieron a Neville que hablara con él, el hombre había perdido mucho peso y se había "encogido hasta parecer casi un esqueleto."
Estaba tan débil que simplemente hablar era difícil; pero estuvo de acuerdo en escuchar solamente y asentir con la cabeza mientras Neville compartía con él sobre el poder de sus creencias.
Desde la perspectiva de nuestra participación en un universo dinámico y cambiante, solamente puede haber una solución a todos los problemas: un cambio en la actitud y en la conciencia. Con esto en mente, Neville le pidió al hombre que se sintiera como si su sanación ya hubiera tenido lugar. Como sugiere el poeta William Blake, hay una línea muy fina entre la imaginación y la realidad: "El hombre es pura imaginación." Como propone el físico David Bohm: este mundo es una proyección de eventos en un dominio más profundo de la realidad. Blake prosigue: "Todo lo que contemplas, si bien parece Fuera, está Dentro, en tu Imaginación, de la cual este Mundo de Mortalidad no es más que una Sombra."4 A través del poder de enfocarnos conscientemente en las cosas que creamos en nuestra imaginación, les damos el "empujón" que hace que atraviesen la barrera de lo irreal a lo real.
En una sola frase, Neville explica cómo le ofreció las palabras que ayudarían a su nuevo amigo a lograr esta nueva manera de pensar: "Le sugerí que en su imaginación, viera el rostro del médico expresando una incredulidad asombrosa ante su recuperación, contraria a toda la razón (desde las últimas etapas de una enfermedad incurable), que lo viera examinándolo una y otra vez, y lo escuchara diciendo repetidas veces: 'Es un milagro, es un milagro.'"5 Bien, ya se imagina la razón por la cual comparto esta historia: el hombre se curó. Meses después, el visionario recibió una carta donde se enteró que, de hecho, el joven había pasado por una recuperación milagrosa. Neville lo vio poco después y lo encontró llevando una vida agradable con su familia y en perfecto estado de salud.
El secreto, reveló el hombre, fue que en vez de sentir deseos de mejorar su salud desde el día de su encuentro, vivió con la "suposición de que ya estaba bien y en perfecto estado de salud." Y aquí yace el secreto de impulsar los deseos de nuestro corazón, desde un estado de imaginación hasta la realidad de nuestro diario vivir: es nuestra habilidad de sentir que nuestros sueños ya se han convertido en realidad, nuestros deseos se han cumplido y nuestras oraciones han sido respondidas. De esta manera, compartimos activamente lo que Wheeler llamó nuestro "universo participante."
~Gregg
Braden (La Matriz Divina, pág. 58)
lunes, 1 de abril de 2013
Capítulo Veinticuatro – FRACASO
Capítulo
Veinticuatro
FRACASO
ESTE
LIBRO no estaría completo sin un capítulo dedicado al fracaso
al intentar aplicar la ley de la asunción. Es muy posible que tú
hayas tenido o vayas a tener fracasos en este sentido – muchos de
ellos en asuntos realmente importantes. Si, después de leer este
libro, y de tener un conocimiento profundo de la aplicación y
funcionamiento de la ley de la asunción, la aplicas fielmente en un
esfuerzo por realizar algún deseo intenso y fracasas, ¿cuál es la
razón? Si, a la pregunta, “¿Persististe lo suficiente?”, puedes
responder, “Sí” – y aún así el cumplimiento de tu deseo no
se realizó, ¿cuál es la razón del fracaso?
La
respuesta a esto es el factor más importante en el uso exitoso de la
ley de la asunción. El tiempo que le lleva a tu asunción
convertirse en un hecho, a tu deseo cumplirse, es directamente
proporcional a la naturalidad de tu sensación de ya ser lo que
quieres ser – de ya tener lo que deseas.
El
hecho de que no se sienta natural para ti ser lo que te
imaginas ser es el secreto de tu fracaso. Independientemente
de tu deseo, independientemente de cuán fiel e inteligentemente
sigas la ley, si tú no te sientes natural acerca de lo que
quieres ser, no lo serás. Si no se siente natural para ti
conseguir un trabajo mejor, no conseguirás un trabajo mejor. El
principio entero está claramente expresado por la frase bíblica
“mueres en tus pecados” [Juan 8:24] – no trascendiste de tu
nivel actual al estado deseado.
¿Cómo
puede alcanzarse esta sensación de naturalidad? El secreto yace en
una palabra – imaginación. Por ejemplo, y esta es una
ilustración muy simple: supón que estuvieras firmemente encadenado
a un banco de hierro grande y pesado. Posiblemente no podrías
correr, de hecho ni siquiera podrías caminar. En esas
circunstancias, no sería natural para ti correr. Ni siquiera podrías
sentir que fuera natural para ti correr. Sin embargo podrías
fácilmente imaginarte corriendo. En ese instante, mientras tu
conciencia está llena con tu carrera imaginaria, te has
olvidado de que estás inmovilizado. En [tu] imaginación, tu
carrera era completamente natural.
La
sensación de naturalidad necesaria puede alcanzarse llenando
persistentemente tu conciencia con la imaginación –
imaginándote siendo lo que quieres ser o teniendo lo que deseas.
El
progreso sólo puede surgir de tu imaginación, de tu deseo de
trascender tu nivel actual. Lo que verdadera y literalmente debes
sentir es que con tu imaginación todas las cosas son posibles.
Debes darte cuenta de que los cambios no son causados por capricho,
sino por un cambio de conciencia. Puedes fallar en alcanzar o
mantener el estado particular de conciencia necesario para producir
el efecto que deseas; pero una vez que sabes que la conciencia es la
única realidad, y que es el único creador de tu mundo particular y
has grabado a fuego esta verdad en todo tu ser, entonces sabes que el
éxito o el fracaso están enteramente en tus manos. Sea que estés o
no lo suficientemente disciplinado para mantener el estado de
conciencia necesario en casos específicos no tiene nada que ver con
la verdad de la ley misma – que una asunción, si se persiste en
ella, se solidificará en hecho. La certeza de la verdad de esta ley
debe permanecer a pesar de una gran decepción y la tragedia –
incluso cuando tú “veas la luz de la vida extinguirse y a todo el
mundo seguir como si todavía fuera de día”. No debes creer que
porque tu asunción falló en materializarse, la verdad de que las
asunciones se materializan es una mentira. Si tus asunciones no se
cumplen, es debido a algún error o debilidad en tu conciencia. Sin
embargo estos errores y debilidades pueden superarse. Por lo
tanto, prosigue en la consecución de niveles [de conciencia] cada
vez más altos sintiendo que tú ya eres la persona que
quieres ser. Y recuerda que el tiempo que le lleva a tu asunción
hacerse realidad es proporcional a la naturalidad de serlo.
“El
hombre se rodea de la verdadera imagen de sí mismo. Cada espíritu
se construye una casa y más allá de su casa un mundo, y más allá
de su mundo un cielo. Sabe entonces que el mundo existe para ti. Para
ti el fenómeno es perfecto. Lo que somos, es lo que sólo podemos
ver. Todo lo que Adán tenía, todo lo que el César podía, tú lo
tienes y puedes hacerlo. Adán llamó a su casa, cielo y tierra.
El César llamó a su casa, Roma; tú quizás llames a la tuya un oficio
de zapatero, un centenar de acres de tierra o una buhardilla de
estudiante. No obstante línea por línea y punto por punto, tu
dominio es tan grande como el de ellos, aunque sin buen nombre.
Construye por lo tanto tu propio mundo. Tan rápido como ajustes tu
vida a la idea pura de tu mente, es que se desplegará su gran
proporción.” (Emerson)
Traducido
por Manu LDA
Tomado del libro THE POWER OF AWARENESS, capítulo 24, pág. 111, Neville Goddard (1952)
© Todos los derechos reservados
Tomado del libro THE POWER OF AWARENESS, capítulo 24, pág. 111, Neville Goddard (1952)
© Todos los derechos reservados
sábado, 13 de octubre de 2012
LA HISTORIA DE NEVILLE EN EL EJÉRCITO
Unas
palabras del editor del libro:
Hojeando
la copia de Neville de este libro, me encontré una foto de él en
uniforme del ejército, insertada como marcador de lectura. Estaba
fechada en 1943 y, por detrás, llevaba su propia dedicatoria
indicando que éste era el soldado mencionado en la primera historia
(pág. 89).
[Nótese
también que Neville a menudo contaba esta misma historia en sus
conferencias como la suya propia.]
HISTORIA
DE UN CASO REAL 1
“Esta
es una historia con la que estoy personalmente familiarizado con cada
detalle de la misma.
En
la primavera de 1943 un soldado recientemente llamado a filas fue
destinado a un gran campamento militar en Louisiana. Él estaba
intensamente ansioso por salirse del ejército, pero sólo de una
manera totalmente honorable.
La
única manera de hacerlo era solicitando un licenciamiento. La
solicitud entonces requería la aprobación de su oficial al mando
para hacerse efectiva. Según las normas del ejército, la decisión
del oficial al mando era definitiva y no podía ser apelada. El
soldado, siguiendo todo el procedimiento necesario, solicitó su
licenciamiento. Al cabo de cuatro horas esta solicitud fue devuelta –
marcada como 'denegada'. Convencido de que no podría apelar la
decisión de ninguna autoridad superior, militar o civil, se volvió
hacia dentro a su propia consciencia, determinado a confiar en la ley
de la asunción.
El
soldado se dio cuenta de que su consciencia era la única realidad,
que su estado particular de conciencia determinaba los eventos que se
encontraría.
Esa
noche, en el intervalo entre meterse en la cama y quedarse dormido,
él se concentró de manera consciente usando la ley de la asunción.
En la
imaginación
se sintió a sí mismo estando en su propio apartamento de Nueva
York. Visualizó su apartamento, es decir, en el ojo de su mente él
efectivamente veía su propio apartamento, representándose
mentalmente cada una de las habitaciones familiares con todo el
mobiliario de una manera vívidamente real.
Con
este cuadro [mental] claramente visualizado, y acostado sobre su
espalda, él físicamente se relajó por completo. De esta manera
indujo un estado bordeando el sueño, conservando al mismo tiempo el
control de la dirección de su atención. Cuando su cuerpo estuvo
completamente inmovilizado, asumió
que él se encontraba en su propia habitación y se sintió estando
acostado en su propia cama – una sensación muy diferente a la de
estar acostado en un catre del ejército. En la imaginación se
levantó de la cama, caminó de habitación en habitación tocando
varias piezas del mobiliario. Luego fue a la ventana y con las manos
apoyadas en el alféizar miró hacia afuera a la calle que daba a su
apartamento. Tan
vívido era todo esto en su imaginación
que el veía en detalle el pavimento, las barandillas, los árboles y
el ladrillo rojo familiar del edificio del lado opuesto de la calle.
Luego regresó a su cama y se sintió quedándose dormido. Él sabía
que eso era lo más importante en el uso exitoso de esta ley: que
justo en el momento de quedarse dormido su consciencia estuviera
llena con la asunción de que él ya era lo que quería ser. Todo lo
que hizo en la imaginación estaba basado en la asunción de que él
ya no estaba en el ejército. Noche tras noche el soldado
representaba este drama. Noche tras noche en la imaginación él se
sentía estando licenciado de manera honorable y de vuelta en su casa
viendo todos los entornos familiares y quedándose dormido en su
propia cama.
Esto
continuó durante ocho noches. Durante ocho días su experiencia
objetiva
siguió siendo directamente opuesta a la experiencia subjetiva
que él llevaba a cabo en su consciencia cada noche, antes de irse a
dormir. Al noveno
día,
órdenes llegaron a través del cuartel general del batallón para el
soldado con el fin de que rellenara una nueva solicitud para su
licenciamiento. Poco después de que hiciera esto se le ordenó
presentarse en la oficina del Coronel. Mientras estaban hablando el
Coronel le preguntó si todavía deseaba salirse del ejército. Al
recibir una respuesta afirmativa, el Coronel dijo que él
personalmente no estaba de acuerdo, y que aunque tenía fuertes
objeciones para aprobar el licenciamiento, había decidido pasar por
alto estas objeciones y aprobarlo. A las pocas horas la solicitud fue
aprobada y el soldado, ahora un civil, se encontraba en un tren rumbo
a casa.”
Curiosidades: Aquí (en 1943) Neville tenía 38 años y con esa edad sentía que era demasiado mayor para convertirse en soldado, además de que tenía una esposa y una hija de las que hacerse cargo. Una de las consecuencias de su breve estadía y entrenamiento en el ejército fue que recibió la plena ciudadanía estadounidense, hasta ahora había sido ciudadano británico.
Curiosidades: Aquí (en 1943) Neville tenía 38 años y con esa edad sentía que era demasiado mayor para convertirse en soldado, además de que tenía una esposa y una hija de las que hacerse cargo. Una de las consecuencias de su breve estadía y entrenamiento en el ejército fue que recibió la plena ciudadanía estadounidense, hasta ahora había sido ciudadano británico.
Traducido
por Manu LDA
Tomado
del libro THE
POWER OF AWARENESS, capítulo 23, pág. 89, Neville Goddard (1952)
©
Todos los derechos reservados
sábado, 14 de abril de 2012
UNA CAUSA - Neville Goddard
UNA
CAUSA
¡Nada es imposible! Hay dos maneras de interpretar esta declaración – y ambas son correctas. El significado obvio es que es posible lograr cualquier cosa que quieras. También se puede interpretar como que es imposible que la nada exista. Todo aquello de lo que somos conscientes o que percibimos de alguna manera es algo. Es inconcebible que algo pueda surgir de la nada o que algo pueda convertirse en nada. Es un hecho que la naturaleza aborrece el vacío y siempre se apresura a llenarlo con algo. Alguna fuerza o poder creó todo lo que es. Según la Biblia, la creación está terminada. No sólo la creación está finalizada, sino que Dios dijo que era buena.
¡Nada es imposible! Hay dos maneras de interpretar esta declaración – y ambas son correctas. El significado obvio es que es posible lograr cualquier cosa que quieras. También se puede interpretar como que es imposible que la nada exista. Todo aquello de lo que somos conscientes o que percibimos de alguna manera es algo. Es inconcebible que algo pueda surgir de la nada o que algo pueda convertirse en nada. Es un hecho que la naturaleza aborrece el vacío y siempre se apresura a llenarlo con algo. Alguna fuerza o poder creó todo lo que es. Según la Biblia, la creación está terminada. No sólo la creación está finalizada, sino que Dios dijo que era buena.
¿Has
pensado alguna vez en lo que Dios pudo haber usado para crear todo lo
que existe? Si la creación está acabada, ¿cómo es posible rezarle
a Dios para que cree algo en tu vida que no existía ni ayer ni hoy?
¿Es difícil de creer que Dios dijo que Su creación era buena? Si
toda la creación es buena, ¿por qué las personas experimentan
problemas y cómo pueden existir las guerras, el crimen, el hambre y
otras condiciones no deseadas?
Las
respuestas a estas preguntas están contenidas en las siguientes
páginas. Tu comprensión de estas respuestas te permitirá ver que
es imposible que la nada exista. También verás que puedes obtener
cualquier cosa que desees porque nada es imposible para el poder
creativo que reside dentro de ti. Puedes ser y tener todo lo que
desees ser y tener. No hay límite para lo que puedes lograr para ti
mismo y los demás. No importa cuáles sean tus circunstancias
actuales. El principio que has estado usando inconscientemente para
producir las condiciones indeseables que hay en tu vida se puede
aplicar conscientemente para hacer realidad cada uno de tus sueños.
¡La
creación está terminada y es buena! Dios creó la tierra y todo lo
que hay en ella y Dios dijo que era bueno. El hombre ha estado
desconcertado por estas afirmaciones durante siglos. Si el hombre
realmente entendiera lo que significan, no estaría confuso ni se
sentiría ansioso sobre su pasado, presente o futuro. La comprensión
de estas dos afirmaciones le permitiría al hombre darse cuenta de
que él, solo, controla sus acciones y las circunstancias de su vida.
Tomemos
la primera afirmación. Dios creó la tierra y todo lo que hay en
ella. Dios es infinito; por lo tanto, Dios debe haber estado antes de
que cualquier forma llegara a existir. ¿Qué sustancia pudo haber
usado Él para crear todo lo que existe?
Sólo
puede haber una respuesta. Dios creó todo lo que existe de la única
sustancia disponible – Él Mismo. Dios (pensamiento/conciencia)
pronunció la Palabra y trajo todas las cosas a la existencia a
partir de Él Mismo. Todo lo que percibes está hecho de la única
sustancia – Dios. La única sustancia anterior a todas las cosas es
la energía y esa energía es Dios o la “Palabra”.
Aunque
los científicos y médicos pueden analizar las diversas sustancias
químicas de las que se compone el cuerpo, nadie puede combinar esas
sustancias químicas para formar una persona viva. Dado que Dios creó
todo lo que está fuera de Sí Mismo, se deduce que Dios es el
creador y la creación. Dios está expresando la vida a través de
todos y cada uno de nosotros. No podría ser de otra manera.
Tomemos
la segunda afirmación. Dios dijo que Su creación era buena. Esa
afirmación ha confundido al hombre, que cree que si Dios es bueno,
otro poder debe haber creado lo que no es bueno. Sin embargo, el
hombre también reconoce que Dios es infinito, omnipotente,
omnipresente y omnisciente. Estas cualidades de Dios tienen que
incluir todas las formas, todos los eventos y todas las situaciones.
Si fuera posible eliminar todo lo que es discordante o inarmonioso
del mundo, no sería posible experimentar el reverso (la parte
opuesta) de esa condición.
Quizás
esta afirmación se pueda entender más fácilmente si pensaras en el
principio de las matemáticas. Al realizar la suma de cinco y seis,
es posible obtener la respuesta incorrecta de doce. Para eliminar esa
posibilidad, el número doce tendría que ser eliminado del conjunto
de números. Sería, por lo tanto, imposible sumar seis y seis y
llegar a la respuesta correcta de doce. Puedes ver que al eliminar la
posibilidad de una respuesta incorrecta potencial, todos los números
finalmente serían eliminados y las matemáticas no serían posibles.
Sin embargo, así como las matemáticas existen y pueden ser usadas
por cualquier persona que haya adquirido una comprensión de cómo
usar el principio para obtener las respuestas correctas, así también
el principio de creación puede ser entendido para obtener los
resultados deseados.
Debido
a que Dios nos ha dado a todos libre albedrío, tú puedes elegir los
estados que desees ocupar. Dios no predetermina tu destino, ni Dios
te castiga por errores o faltas. Ya que un hombre puede no entender
la ley de las matemáticas, puede verse afectado de manera adversa
cuando comete un error al restar una cantidad en su registro de
cheques. La ley de las matemáticas no le está castigando. La ley
simplemente es y puede ser usada correcta o incorrectamente. Dios te
ha permitido tener completa libertad para elegir lo que te
encontrarás. Cuando llegues a la comprensión de que tú eres Dios
en forma y expresión, buscarás experimentar propósitos más nobles
y buenos para ti mismo y los demás.
“En
el principio era la Palabra y la Palabra estaba con Dios y la Palabra
era Dios” [Juan 1:1]. La Palabra es el pensamiento o imaginación.
Dios se imaginó el mundo existiendo y se convirtió en lo que
concibió. Este es el principio sobre el que descansa toda la
creación. Puesto que Dios se convirtió en el hombre para darle vida
al hombre, el hombre debe contener ese mismo principio creativo
dentro de sí mismo. “El reino de los cielos está dentro de ti”
[Lucas 17:21]. Hemos creado nuestro mundo personal a través del
pensamiento. Si estás experimentando carencia, limitación,
enfermedad, falta de armonía o cualquier otra condición no deseada,
tú has producido consciente o inconscientemente estas condiciones en
tu experiencia. La mayoría de las personas no se dan cuenta de que
el pensamiento, la creencia y la imaginación han creado sus mundos
individuales. No hay ninguna otra causa para las condiciones de tu
vida. Puedes elegir no creer esto, pero ya sea que lo creas o no,
todo lo que contemplas en el mundo exterior fue concebido dentro de
tu propia conciencia antes de tu experiencia de ello.
Lo
que piensas con sentimiento, lo que crees que es cierto y lo que te
imaginas ser o tener es la causa de todo en tu mundo personal. Puedes
creer que existe alguna otra causa; puedes culpar a los demás de tus
problemas; puedes creer que los acontecimientos fueron forjados por
el destino o la casualidad, pero si eres objetivo y observas tus
propias creencias y patrones de pensamiento, verás que tu mundo
refleja con exactitud todo lo que crees que es cierto de ti mismo y
los demás. No hay nadie ni nada que cambiar excepto las ideas desde
las que piensas. Pensamos desde ideas que consentimos como ciertas e
imaginamos situaciones que concuerdan con nuestras creencias. La
conciencia es la única realidad. Es el principio creativo que
produce en tu experiencia el duplicado exacto o reflejo de lo que
imaginas que es cierto. El mundo en el que vivimos refleja todo lo
que creemos e imaginamos que es cierto, sea bueno, malo o
indiferente.
Cuanto
más pronto el hombre se libere de la creencia en una segunda causa,
más pronto se dará cuenta de que nada le sucede excepto lo que se
origina en su propia conciencia. No niego que el hombre cree que si
contrae un cierto germen o virus pues que él entonces manifestará
una enfermedad o dolencia en particular. Si contempla la causa, él
puede concluir que es porque entró en contacto con alguien que ya
tenía el microbio. No se da cuenta que de alguna manera, sus propios
sentimientos acerca de la salud o la enfermedad atrajeron la
enfermedad que está experimentando. Si los virus o gérmenes fueran
realmente la causa de la enfermedad, todos los que entraron en
contacto con un virus en particular estarían afectados. El mundo
exterior simplemente refleja lo que un hombre es en su propia
conciencia.
No
importa lo que te hayan enseñado; puedes cambiar tus creencias y de
esta manera cambiar las circunstancias de tu vida. La Biblia afirma
que cuando ores, creas que has recibido y recibirás. La mayoría de
nosotros hemos leído esa afirmación o la hemos escuchado en algún
momento. Pocas personas han orado realmente de esa manera. ¿Alguna
vez has estado enfermo y oraste para recuperar la salud? Si
necesitabas dinero, ¿creías cuando orabas que ya tenías la suma
que pedías? La mayoría de la gente le reza a Dios para que cambie
algo de sus vidas o les dé algo que ellos no tienen. Si sus
oraciones no fueron contestadas, piensan que Dios tenía una razón
para retener esa cosa en particular. Piensan que quizás Dios no les
concedió su petición porque no quería que ellos lograran sus
deseos por alguna razón sólo conocida por Él. El hombre a veces
piensa que Dios no responde a las oraciones porque él no se merece
lo que pide. El hombre debe aprender a creer en lo que él, en el
momento, no ve, con el fin de concederse a sí mismo lo que desea
tener. Las oraciones del hombre siempre son respondidas, pues él
siempre recibe lo que él cree. La ley que gobierna la oración es
impersonal. La creencia es la condición necesaria para realizar el
deseo. Ninguna cantidad de súplicas o rituales traerá consigo el
cumplimiento de tus deseos a excepción de la creencia de que tú
eres o tienes lo que quieres.
“La
fe es la sustancia de las cosas esperadas, la evidencia de las cosas
que no se ven” [Hebreos 11:1]. El significado completo de esa
afirmación debe ser entendido. Si el significado fuera entendido, el
hombre no tendría ningún problema a la hora de cumplir sus
objetivos. La mayoría de los hombres creen que nada es imposible
para Dios – que Dios podría hacer cualquier cosa si Él eligiera
hacerla. De modo que el hombre cree que él tiene fe en Dios y le
reza a Dios por lo que él quiere. Si no se le concede su oración,
piensa que o bien no rezó lo suficiente o de manera lo
suficientemente intensa, o que Dios eligió bloquear su petición.
Sin
embargo, la fe es la sustancia real de lo que se espera. Es la
evidencia de la cosa que quieres y que no ves en el mundo exterior.
Lo que quieres hacer o ser ya ha sido creado. Por lo tanto, existe
realmente. Es posible traer a tu mundo cualquier cosa de la creación
por tu creencia de que ya la tienes. La fe en que lo que quieres es
ya un hecho es el medio por el cual activas el estado invisible. Ese
estado entonces se refleja luego en tu mundo externo. La creación
está terminada. Dios no puede crear nada que no exista ya. La fe o
creencia en que ya eres o tienes lo que deseas es la única manera de
llegar a experimentar tus deseos. Ninguna limitación se impone a lo
que puedes tener a excepción de que falles en asumir la posesión de
la cualidad o cosa deseada.
~Neville
Goddard
Traducido
por Manu LDA
Tomado de Rare Lectures by Neville Goddard
Tomado de Rare Lectures by Neville Goddard
domingo, 1 de abril de 2012
NAVIDAD - Neville Goddard
11.
NAVIDAD
“He
aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarán su
nombre Emanuel, que traducido quiere decir: Dios con nosotros.”
[Mateo 1:23]
Una
de las afirmaciones más controvertidas del Nuevo Testamento tiene
que ver con la concepción virginal y posterior nacimiento de Jesús,
una concepción en la que el hombre no tomó parte. Está recogido
que una virgen concibió un hijo sin la ayuda de ningún hombre,
luego en secreto y sin esfuerzo dio a luz a su concepción. Esta es
la fundación sobre la que se asienta toda la Cristiandad.
Al
mundo cristiano se le pide creer esta historia, porque el hombre debe
creer lo increíble para expresar plenamente la grandeza que él es.
Científicamente,
el hombre podría estar inclinado a descartar la Biblia entera como
falsa porque su razón no le permitiría creer que el nacimiento
virginal es fisiológicamente posible, pero la Biblia es un mensaje
del alma y debe ser interpretada psicológicamente si el hombre va a
descubrir su verdadera simbología. El hombre debe ver esta historia
como un drama psicológico en vez de como una afirmación de un hecho
histórico. Al hacerlo así, descubrirá que la Biblia está basada
en una ley que si uno se la auto-aplica dará lugar a una expresión
manifiesta que trascenderá sus sueños más descabellados de
realización. Para aplicar esta ley de auto-expresión, el hombre
debe ser educado en la creencia y disciplinado para estar de pie
sobre el estrado de que “todas las cosas son posibles para Dios”.
[Mateo 19:26; Marcos 9:23, 10:27, 14:36; Lucas 18:27; Hechos 8:37]
Las
fechas dramáticas destacadas del Nuevo Testamento, a saber, el
nacimiento, muerte y resurrección de Jesús, fueron sincronizadas y
fechadas para que coincidieran con ciertos fenómenos astronómicos.
Los místicos que recogieron esta historia observaron que en ciertas
estaciones del año cambios benéficos en la tierra coincidían con
cambios astronómicos de arriba. Al escribir este drama psicológico
ellos han personificado la historia del alma como la biografía del
hombre. Usando estos cambios cósmicos, han marcado el nacimiento y
resurrección de Jesús para transmitir que los mismos cambios
benéficos tienen lugar psicológicamente en la conciencia del hombre
cuando él sigue la ley.
Incluso
para aquellos que no logran entenderla, la historia de la Navidad es
una de las más bellas historias jamás contadas. Cuando se expone a
la luz de su simbología mística, se revela como el verdadero
nacimiento de cada manifestación del mundo.
Este
nacimiento virginal está registrado como habiendo tenido lugar el 25
de diciembre o, como ciertas sociedades secretas lo celebran, el día
de Nochebuena, a medianoche del 24 de diciembre. Los místicos
establecieron esta fecha para conmemorar el nacimiento de Jesús
porque estaba en consonancia con los grandes beneficios terrenales
que este cambio astronómico representa.
Las
observaciones astronómicas que inspiraron a los autores de este
drama a usar estas fechas se hicieron todas en el hemisferio norte;
por lo que desde un punto de vista astronómico lo contrario sería
cierto si fueran vistas desde las latitudes sureñas. Sin embargo,
esta historia se registró en el norte y, por lo tanto, está basada
en la observación septentrional.
El
hombre descubrió muy pronto que el sol juega un papel sumamente
importante en su vida, que sin el sol la vida física como la conocía
no podría existir. Así que estas fechas más importantes en la
historia de la vida de Jesús están basadas en la posición del sol
como es vista desde la tierra en las latitudes norteñas.
Después
de que el sol alcanza su punto más alto en el cielo en junio,
gradualmente desciende hacia el sur, llevándose con él la vida del
mundo vegetal de modo que para diciembre casi la totalidad de la
naturaleza ha sido silenciada. De continuar el sol descendiendo hacia
el sur, toda la naturaleza se aquietaría hasta la muerte. Sin
embargo, el 25 de diciembre, el sol comienza su gran desplazamiento
hacia el norte, trayendo consigo la promesa de salvación y vida
nueva para el mundo. Cada día, cuando el sol se eleva a lo más alto
en el cielo, el hombre gana confianza en ser salvado de la muerte por
frío y hambre, pues él sabe que a medida que se mueve hacia el
norte y cruza el ecuador toda la naturaleza se levantará de nuevo,
será resucitada de su largo sueño invernal.
Nuestro
día se mide desde la medianoche hasta la medianoche, y, desde que el
día visible comienza en el este y termina en el oeste; los antiguos
decían que el día nació de esa constelación que ocupaba el
horizonte oriental (del este) a medianoche. En la víspera de
Navidad, o medianoche del 24 de diciembre, la constelación de Virgo
se levanta en el horizonte oriental. De modo que está recogido que
este hijo y salvador del mundo nació de una virgen. También está
recogido que esta madre virgen estaba viajando en medio de la noche,
que se detuvo en una posada y se le dio la única estancia disponible
entre los animales, y allí en un pesebre, donde los animales comían,
los pastores encontraron al Santo Niño.
Los
animales con los que la Santa Virgen estaba hospedada son los
animales sagrados del zodiaco. Allí, en ese círculo en constante
movimiento de los animales astronómicos, se encuentra la Santa
Madre, Virgo, y allí podrás verla cada medianoche del 24 de
diciembre, parada en el horizonte oriental cuando el sol y salvador
del mundo comienza su viaje hacia el norte.
Psicológicamente,
este nacimiento tiene lugar en el hombre el día en que el hombre
descubre que su conciencia es el sol y salvador de su mundo. Cuando
el hombre conoce el significado de esta afirmación mística, “Yo
soy la luz del mundo” [Mateo 5:14; Juan 8:12], se da cuenta de que
su YO SOY, o la conciencia, es el sol de su vida, sol que irradia
imágenes sobre la pantalla del espacio. Estas imágenes son a
semejanza de lo que él, como hombre, es consciente de ser. En
consecuencia, las cualidades y atributos que parecen moverse sobre la
pantalla de su mundo son en realidad proyecciones de esta luz desde
su interior.
Las
innumerables esperanzas y ambiciones irrealizadas del hombre son las
semillas que están enterradas dentro de la conciencia o útero
virginal del hombre. Allí permanecen como las semillas de la tierra,
sostenidas en el desierto congelado del invierno, esperando a que el
sol se mueva hacia el norte o a que el hombre regrese al conocimiento
de quién es él. Cuando regresa, él se mueve hacia el norte a
través del reconocimiento de su verdadero ser al afirmar, “YO SOY
la luz del mundo”.
Cuando
el hombre descubre que su conciencia o YO SOY es Dios, el salvador de
su mundo, él es ahora como el sol en su paso por el norte. Todos los
impulsos y ambiciones ocultos serán entonces calentados y
estimulados hacia el nacimiento por este conocimiento de su verdadero
ser. Él afirmará que es lo que hasta ahora esperaba ser. Sin la
ayuda de ningún hombre, se definirá como lo que desea expresar.
Descubrirá que su YO SOY es la virgen concibiendo sin la ayuda del
hombre, que todas las concepciones de sí mismo, cuando son sentidas
y fijadas en la conciencia, se encarnarán fácilmente como
realidades vivas en su mundo.
El
hombre un día se dará cuenta de que todo este drama tiene lugar en
su conciencia, que su conciencia no condicionada o YO SOY es la
Virgen María deseando expresar, que a través de esta ley de
auto-expresión él se define como lo que desea expresar y que sin la
ayuda o cooperación de nadie expresará lo que conscientemente ha
afirmado y definido de sí mismo ser. Él entonces entenderá: por
qué la Navidad se fijó el 25 de diciembre, mientras que la Pascua
es una fecha movible; por qué toda la Cristiandad descansa sobre la
concepción virginal; que su conciencia es el vientre de la virgen o
novia del Señor que recibe impresiones como auto-impregnaciones y
luego sin asistencia encarna estas impresiones como las expresiones
de su vida.
Traducido
por Manu Anderson
Tomado
del libro YOUR
FAITH IS YOUR FORTUNE, capítulo 11 “Christmas”, Neville Goddard
(1941)
© Todos los derechos reservados
© Todos los derechos reservados
miércoles, 28 de marzo de 2012
GETSEMANÍ - Neville Goddard
26.
GETSEMANÍ
“Entonces
llegó Jesús con ellos a un lugar llamado Getsemaní, y dijo a sus
discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.” [Mateo
26:36]
Uno
de los romances místicos más maravillosos se cuenta en la historia
de Jesús en el Jardín de Getsemaní, pero el hombre ha fallado en
ver la luz de su simbología y ha interpretado erróneamente esta
unión mística como una experiencia agonizante en la que Jesús
suplicó en vano con Su Padre para cambiar Su destino.
Getsemaní
es, para el místico, el Jardín de la Creación – el lugar en la
conciencia donde el hombre acude para realizar sus objetivos
definidos. Getsemaní es una palabra compuesta que significa exprimir
una sustancia oleosa: Geth, exprimir, y Shemen, una sustancia oleosa.
La historia de Getsemaní le revela al místico, en simbología
dramática, el acto de creación. Así como el hombre contiene en su
interior una sustancia oleosa, que en el acto de creación, es
exprimida en la semejanza de sí mismo, del mismo modo él tiene
dentro suyo un principio divino (su conciencia) que se condiciona
como un estado de conciencia y sin asistencia se exprime u objetiva a
sí misma.
Un
jardín es un trozo de tierra cultivada, un campo especialmente
preparado, donde las semillas de la propia elección del jardinero se
plantan y cultivan. Getsemaní es tal jardín, el lugar en la
conciencia donde el místico acude con sus objetivos bien definidos.
Los
claros deseos del hombre son semillas que contienen el poder y los
planes de auto-expresión y, como las semillas dentro del hombre,
éstas también están enterradas dentro de una sustancia oleosa (una
actitud de la mente alegre y agradecida). Cuando el hombre se
contempla siendo y poseyendo lo que él desea ser y poseer, él ha
comenzado el proceso de exprimir o el acto espiritual de creación.
Estas semillas se exprimen y plantan cuando el hombre se pierde en un
estado salvaje y loco de alegría, sintiendo conscientemente y
afirmando para sí mismo ser lo que antes deseaba ser.
Los
deseos expresados, o exprimidos, dan lugar a que suceda ese
particular deseo. El hombre no puede poseer una cosa y todavía
desear poseerla al mismo tiempo. Por lo tanto, cuando uno se apropia
conscientemente la sensación de ser la cosa deseada, este deseo de
ser la cosa sucede – se realiza. La actitud receptiva de la mente,
sintiendo y recibiendo la impresión de ser la cosa deseada, es la
tierra fértil o matriz que recibe la semilla (el objetivo definido).
La
semilla que se exprime de un hombre crece en la semejanza del hombre
del que fue exprimida. Del mismo modo, la semilla mística, tu
afirmación consciente de que eres lo que hasta ahora deseabas ser,
crecerá en la semejanza de ti – de quien y en quien se exprimió.
Sí, Getsemaní es el jardín cultivado de romance a donde el hombre
disciplinado acude para prensar semillas de alegría (deseos
definidos) por él mismo en esta actitud receptiva de la mente, y
allí cuidarlas y nutrirlas caminando conscientemente en la alegría
de ser todo lo que anteriormente él deseaba ser.
Siente
con el Gran Jardinero la emoción secreta de saber que las cosas y
cualidades que ahora no se ven serán vistas tan pronto como estas
impresiones conscientes crezcan y alcancen la madurez. Tu conciencia
es el Señor y Esposo [Isaías 54:5]; el estado de conciencia en el
que moras es la esposa o amada. Este estado hecho visible es tu hijo
dando testimonio de ti, su padre y madre, pues tu mundo visible está
hecho a imagen y semejanza [Genesis 2:26] del estado de conciencia en
el que vives; tu mundo y su plenitud son nada más y nada menos que
tu conciencia definida objetivada.
Sabiendo
que esto es cierto, asegúrate de que eliges bien a la madre de tus
hijos – ese estado de conciencia en el que vives, tu concepción de
ti mismo. El hombre sabio elige a su esposa con gran discreción. Se
da cuenta de que sus hijos deben heredar las cualidades de sus padres
y por eso es que dedica mucho tiempo y atención a la selección de
su madre. El místico sabe que el estado de conciencia en el que vive
es la elección que ha hecho de una esposa, la madre de sus hijos,
que ese estado con el tiempo debe encarnarse en su mundo; por
consiguiente él siempre es selecto en su elección y siempre afirma
ser su más alto ideal. Él conscientemente se define como lo que
desea ser.
Cuando
el hombre se da cuenta de que el estado de conciencia en el que vive
es la elección que ha hecho de una compañera, será más cuidadoso
de sus estados de ánimo y sentimientos. No se permitirá reaccionar
a las sugestiones de miedo, carencia o cualquier impresión
indeseable. Tales sugestiones de carencia nunca podrían superar la
vigilancia de la mente disciplinada del místico, porque él sabe que
cada afirmación consciente con el tiempo debe expresarse como una
condición de su mundo – de su entorno. Por lo tanto, permanece
fiel a su amada, su objetivo definido, definiendo y afirmando y
sintiendo que es lo que desea expresar. Deja que un hombre se
pregunte si su objetivo definido sería una cosa de alegría y
belleza si fuera realizado. Si su respuesta es afirmativa, entonces
él puede saber que su elección de una novia es una princesa de
Israel, una hija de Judá, porque cada objetivo definido que expresa
alegría cuando se realiza es una hija de Judá, el rey de la
alabanza.
Jesús
en su hora de oración tomó con Él a Sus discípulos, o atributos
disciplinados de la mente, y les ordenó vigilar mientras Él oraba,
de modo que ningún pensamiento o creencia que podría negar la
realización de Su deseo pudiera entrar en su conciencia. Sigue el
ejemplo de Jesús, que, con Sus deseos claramente definidos, entró
en el Jardín de Getsemaní (el estado de alegría) acompañado de
sus discípulos (Su mente disciplinada) para perderse en una alegría
desenfrenada de realización. La fijación de Su atención en Su
objetivo era Su orden a Su mente disciplinada de vigilar y permanecer
fiel a esa fijación. Contemplando la alegría que sería suya en el
cumplimiento de Su deseo, Él comenzó el acto espiritual de
generación, el acto de exprimir la semilla mística – Su deseo
definido. En esta fijación permaneció, afirmando y sintiendo que
era eso que (antes de entrar en Getsemaní) Él deseaba ser, hasta
que todo Su ser (la conciencia) fue bañado en un sudor oleoso (la
alegría) semejante a sangre (la vida), en fin, hasta que toda Su
conciencia estuvo impregnada de la alegría viva y constante de ser
Su objetivo definido.
Cuando
se logra esta fijación de modo que el místico sabe por su
sentimiento de alegría que él ha pasado de su estado de conciencia
anterior a su conciencia actual, la Pascua o Crucifixión se alcanza.
Esta crucifixión o fijación de la nueva afirmación consciente es
seguida por el Sabbath, un tiempo de descanso. Siempre hay un
intervalo de tiempo entre la impresión y su expresión, entre la
afirmación consciente y su encarnación. Este intervalo se llama el
Sabbath, el periodo de descanso o de no esfuerzo (el día de la
sepultura).
Caminar
inmóvil en la conciencia de ser o poseer un cierto estado es guardar
el Sabbath. La historia de la crucifixión expresa bellamente este
silencio místico o descanso. Se nos dice que después de que Jesús
gritó, “¡Consumado es!” [Juan 19:30], Él fue colocado en una
tumba. Allí permaneció durante todo el Sabbath. Cuando te apropias
del nuevo estado o conciencia de modo que te sientes, por esta
apropiación, fijado y seguro en el conocimiento de que está
consumado, entonces, tú también gritarás, “¡Consumado es!” y
entrarás en la tumba o Sabbath, un intervalo de tiempo en el que
caminarás inamovible en la convicción de que tu nueva conciencia
debe ser resucitada (hecha visible).
La
Pascua, el día de la resurrección, se celebra el primer domingo
después de la luna llena en Aries. La razón mística de esto es
simple. Un área definida no se precipitará en forma de lluvia hasta
que este área alcance el punto de saturación; precisamente de este
modo, el estado en el que moras no se expresará hasta que todo esté
impregnado con la conciencia de que es así – de que está
consumado.
Tu
objetivo definido es el estado imaginario, al igual que el ecuador es
la línea imaginaria a través de la cual el sol debe pasar para
marcar el comienzo de la primavera. Este estado, como la luna, no
tiene luz o vida por sí mismo; pero reflejará la luz de la
conciencia o sol – “Yo soy la luz del mundo” [Mateo 5:14, Juan
8:12, Juan 9:5, Juan 12:46] – “Yo soy la resurrección y la vida”
[Juan 11:25].
Del
mismo modo que la Pascua está determinada por la luna llena en
Aries, así, también, la resurrección de tu afirmación consciente
está determinada por la plena conciencia de tu afirmación, por
vivir realmente como este nuevo concepto. La mayoría de los hombres
fallan en resucitar sus objetivos porque fallan en permanecer fieles
a su reciente estado definido hasta que se alcanza esta plenitud. Si
el hombre tuviera en cuenta el hecho de que no puede haber Pascua o
día de la resurrección hasta después de la luna llena, se daría
cuenta de que el estado al que conscientemente ha pasado solamente
será expresado o resucitado después de haber permanecido dentro del
estado de ser su objetivo definido. Hasta que todo su ser no se
estremezca con la sensación de ser realmente su afirmación
consciente, al vivir conscientemente en este estado de serlo, y sólo
de esta manera, el hombre jamás podrá resucitar o realizar su
deseo.
Traducido
por Manu Anderson
Tomado del libro YOUR FAITH IS YOUR FORTUNE, capítulo 26 “Gethsemane”, Neville Goddard (1941)
© Todos los derechos reservados
Tomado del libro YOUR FAITH IS YOUR FORTUNE, capítulo 26 “Gethsemane”, Neville Goddard (1941)
© Todos los derechos reservados
jueves, 22 de marzo de 2012
CÓMO FUNCIONA LA LEY - Neville Goddard
CÓMO
FUNCIONA LA LEY
La ley de la cosecha idéntica o de “causa y efecto” es impersonal y puede ser usada para traer a tu experiencia cualquier cosa que tú puedas concebir. Ya que la creación está terminada, todo estado posible ya existe. Tu fusión con un estado en particular (imaginando con sentimiento lo que tú experimentarías si estuvieras en ese estado) causa que ese estado se proyecte en tu pantalla del espacio. Esta ley no se puede cambiar o romper y siempre reproduce en tu mundo exterior el duplicado exacto de cualquier creencia que consientas como verdadera.
Si quieres cambiar tu mundo, debes cambiar tus creencias.
La ley de la cosecha idéntica o de “causa y efecto” es impersonal y puede ser usada para traer a tu experiencia cualquier cosa que tú puedas concebir. Ya que la creación está terminada, todo estado posible ya existe. Tu fusión con un estado en particular (imaginando con sentimiento lo que tú experimentarías si estuvieras en ese estado) causa que ese estado se proyecte en tu pantalla del espacio. Esta ley no se puede cambiar o romper y siempre reproduce en tu mundo exterior el duplicado exacto de cualquier creencia que consientas como verdadera.
Si quieres cambiar tu mundo, debes cambiar tus creencias.
Puesto
que la conciencia es la única causa, no puedes culpar a los demás
por las condiciones que actualmente existen [en tu mundo], ni pueden
el destino o la suerte ser la causa de lo que ahora estás
experimentando. Nada puede alterar el curso de los acontecimientos en
tu vida excepto un cambio en tu propia conciencia. Lo que sea que
esté ocurriendo en tu mundo ahora, aunque parezca real y un hecho
inalterable, es un reflejo de la actividad anterior de tu propia
conciencia. Por lo tanto, un cambio de conciencia reflejará ese
cambio en el futuro tan ciertamente como las creencias pasadas
reflejan el presente.
El
hombre es pura conciencia sin forma y lo que él se concibe ser es
una ilusión o reflejo de las ideas particulares que sostiene como
verdades. Estas ilusiones existen sólo mientras el hombre enfoca su
atención sobre ellas y les da vida. La mente consciente se forma
creencias y opiniones a partir de la evidencia de los sentidos o el
mundo exterior percibido. El poder creativo dentro de cada uno de
nosotros acepta como cierto lo que la mente consciente imprime sobre
él. Tu poder creativo toma esas ideas, que son pensadas con
sentimiento, y las proyecta en tu mundo exterior. Es importante
recordar que no todos los pensamientos son creativos.
Sólo
aquellos [pensamientos] que creíste ciertos o a los que les uniste
sentimientos crean las circunstancias y eventos que te encontrarás.
Por lo tanto, las emociones como la ira, el miedo, el amor o la
alegría son creativas. Debes vigilar las emociones que permites que
entren en tu conciencia del mismo modo que discriminarías al
permitir a un extraño en tu casa. No puedes permitir que las
emociones negativas llenen tu mente sin sufrir las consecuencias de
experimentar el estado con el que esas emociones están unidas.
El
miedo a la pérdida produce pérdida en tu mundo. Tú podrías tomar
todas las precauciones en el exterior para protegerte contra la
pérdida, pero si la temes, con toda seguridad la experimentarás en
tus asuntos. Los sentimientos de amor y alegría crean
acontecimientos felices y buenas relaciones. Sentirte abundante
produce riquezas en tu vida. Una persona carente de amor o
desconfiada y que siente que los demás se aprovechan de ella atrae
hacia sí misma eso mismo que ella cree. No importa lo que haga en el
exterior, sus relaciones con los demás reflejarán lo que ella
acepta como cierto. Puede que quiera una relación amorosa, pero sólo
puede atraer lo que ella es consciente de ser.
Lo
semejante literalmente atrae a lo semejante. Como dentro, así
afuera. La conciencia es la realidad y lo que percibimos a través de
nuestros sentidos y nos parece tan real es sólo la sombra de lo que
creemos sobre nosotros mismos y el mundo.
~Neville
Goddard
Traducido
por Manu LDA
Tomado
de Rare
Lectures by Neville Goddard
lunes, 6 de febrero de 2012
UNA FÓRMULA PARA LA VICTORIA - Neville Goddard
27.
UNA FÓRMULA PARA LA VICTORIA
“Cada
lugar sobre el que la planta de tu pie pise, yo te lo he dado.”
[Josué 1:3]
La
mayoría de las personas están familiarizadas con la historia de
Josué conquistando la ciudad de Jericó. Lo que ellos no saben es
que esta historia es la fórmula perfecta para la Victoria, bajo
cualquier circunstancia y contra todo pronóstico.
Está
recogido que Josué estaba armado sólo con el conocimiento de que
cada lugar sobre el que la planta de su pie pisara le sería dado;
que él deseaba conquistar o pisar sobre la ciudad de Jericó pero se
encontró con los muros que lo separaban de la ciudad infranqueable.
Parecía físicamente imposible para Josué ir más allá de estos
enormes muros y plantarse en la ciudad de Jericó. Sin embargo, fue
dirigido por el conocimiento de la promesa de que, a pesar de todas
las barreras y obstáculos que le separaran de sus deseos, si podía
tan sólo plantarse en la ciudad, le sería dada.
El
Libro de Josué además recoge que en lugar de luchar con este
problema gigante del muro, Josué contrató los servicios de la
prostituta Rahab, y la envió como espía a la ciudad. Cuando Rahab
entró en su casa, que estaba situada en medio de la ciudad, Josué –
que tenía el paso firmemente impedido por los infranqueables muros
de Jericó – hizo sonar su trompeta siete veces. Al séptimo toque,
los muros se derrumbaron y Josué entró en la ciudad
victoriosamente.
Para
el no iniciado, esta historia no tiene sentido. Para el que la ve
como un drama psicológico, en vez de como un registro histórico, es
de lo más reveladora.
Si
siguiéramos el ejemplo de Josué, nuestra victoria sería igual de
simple. Josué simboliza para ti, lector, tu estado presente; la
ciudad de Jericó simboliza tu deseo u objetivo definido. Los muros
de Jericó simbolizan los obstáculos entre ti y la realización de
tus objetivos. El pie simboliza el entendimiento; colocar la planta
del pie sobre un lugar determinado indica fijar un estado psicológico
determinado. Rahab, la espía, es tu capacidad para viajar
secretamente o psicológicamente a cualquier lugar en el espacio. La
conciencia no conoce fronteras. Nadie puede detenerte de morar
psicológicamente en cualquier punto, o en cualquier estado en el
tiempo o el espacio.
A
pesar de las barreras físicas que te separen de tu objetivo, puedes,
sin esfuerzo o ayuda de nadie, aniquilar el tiempo, el espacio y las
barreras. En consecuencia, puedes morar, psicológicamente, en el
estado deseado. Así que, aunque no seas capaz de pisar físicamente
sobre un estado o ciudad, siempre puedes pisar psicológicamente
sobre cualquier estado deseado. Por pisar psicológicamente, quiero
decir que tú puedes ahora, en este momento, cerrar tus ojos y
después visualizar o imaginar un lugar o estado que no sea el
actual, SIENTE realmente que estás ahora en tal lugar o estado.
Puedes sentir que esta condición es tan real que al abrir los ojos
estarás sorprendido de descubrir que tú no estás físicamente
allí.
Una
prostituta, como sabes, le da a todos los hombres lo que ellos le
piden. Rahab, la prostituta, simboliza tu capacidad infinita de
asumir psicológicamente cualquier estado deseable sin cuestionar si
estás o no física o moralmente en condiciones de hacerlo. Tú
puedes hoy conquistar la moderna ciudad de Jericó o tu objetivo
definido si psicológicamente recreas esta historia de Josué; pero
para conquistar la ciudad y realizar tus deseos, debes seguir
cuidadosamente la fórmula de la victoria como se establece en este
libro de Josué.
Esta
es la aplicación de esta fórmula victoriosa como un místico
moderno la revela hoy en día:
Primero:
define tu objetivo (no la manera de obtenerlo) – sino tu objetivo,
puro y simple; sabe exactamente qué es lo que deseas de modo que
tengas una clara imagen mental de ello.
Segundo:
aleja tu atención de los obstáculos que te separan de tu objetivo y
coloca tu pensamiento en el objetivo mismo.
Tercero:
cierra tus ojos y SIENTE que tú estás ya en la ciudad o estado que
querías conquistar. Permanece dentro de este estado psicológico
hasta que obtengas una reacción consciente de completa satisfacción
en esta victoria. Entonces, simplemente abriendo los ojos, regresa a
tu estado anterior de conciencia.
Este
viaje secreto al estado deseado, con su subsiguiente reacción
psicológica de completa satisfacción, es todo lo necesario para
lograr la victoria total. Este estado psíquico victorioso se
encarnará a pesar de toda oposición. Posee el plan y el poder de
auto-expresión. De este punto en adelante, sigue el ejemplo de
Josué, que, después de morar psicológicamente en el estado deseado
hasta que recibió una completa reacción consciente de victoria, no
hizo nada más para lograr esta victoria que hacer sonar siete veces
su trompeta.
El
séptimo toque simboliza el séptimo día, un tiempo de quietud o
descanso, el intervalo entre los estados subjetivo y objetivo, un
periodo de embarazo o expectativa gozosa. Esta quietud no es la
quietud del cuerpo, sino más bien la quietud de la mente – una
pasividad perfecta, que no es indolencia sino una quietud viva nacida
de la confianza en esta ley inmutable de la conciencia.
Quienes
no están familiarizados con esta ley o fórmula para la victoria, en
un intento de acallar sus mentes, consiguen sólo adquirir una
tensión quieta, que es nada más que ansiedad comprimida. Pero tú,
que conoces esta ley, encontrarás que después de conquistar el
estado psicológico que sería tuyo si ya estuvieras victoriosa y
realmente arraigado en esa ciudad, avanzarás hacia la realización
física de tus deseos. Harás esto sin duda o miedo, en un estado
mental fijado en el conocimiento de una victoria preestablecida.
No
tendrás miedo del enemigo, porque el resultado ha sido determinado
por el estado psicológico que precedió a la ofensiva física; y
todas las fuerzas del cielo y la tierra no pueden detener el
cumplimiento victorioso de ese estado.
Quédate
quieto en el estado psicológico definido como tu objetivo hasta que
sientas la emoción de la Victoria. Entonces, con la confianza nacida
del conocimiento de esta ley, observa la realización física de tu
objetivo.
...Permaneced
firmes, estad tranquilos y observad la salvación de la Ley con
vosotros... [2 Crónicas 20:17]
Traducido
por Manu Anderson
Tomado
del libro YOUR
FAITH IS YOUR FORTUNE, capítulo 27 “A Formula for Victory”,
Neville Goddard (1941)
©
Todos los derechos reservados
sábado, 28 de enero de 2012
USO CONSCIENTE DE LA LEY - Neville Goddard
USO
CONSCIENTE DE LA LEY
Esta
vez voy a hablar sobre quién soy y qué estoy haciendo. Si esto
suena a egocéntrico, lo es. Se han escrito 66 libros sobre quién yo
soy. Voy a citar algunas afirmaciones de varios de esos libros. Has
oído muchas de estas citas, pero no te has dado cuenta de que
estaban hablando del ser que yo soy. La primera cita está tomada del
Libro del Éxodo. Aquí, Moisés está hablándole a Dios y él dice,
“¿Cuando vuelva con la gente, quién debo decir que me ha
enviado?” La voz responde, “Diles ‘Yo Soy’ me ha enviado a
vosotros. Ese es Mi Nombre para siempre y el Nombre por el que seré
conocido por todas las generaciones.” Los diez mandamientos
afirman, “No usarás el Nombre del Señor tu Dios en vano”. “No
usarás” es una orden. “No usarás” significa que tú no debes.
Significa que bajo ninguna circunstancia debes hacerlo. Ese nombre es
YO SOY.
Ahora,
en primer lugar, todos nosotros hemos olvidado Su Nombre. Decimos “Yo
Soy” cientos de veces al día y no sabemos que estamos usando el
Nombre de Dios. En segundo lugar, intentamos romper el Mandamiento a
lo largo de todo el día. No prestamos atención a lo que decimos a
continuación de “YO SOY”. Cuando decimos, “YO SOY” y le
sigue algo que no nos gustaría en nuestro mundo, estamos usando el
Nombre del Señor – pero no en vano. La Biblia afirma que no
podemos usar el Nombre en vano.
Nada
que digamos precedido por “YO SOY” es en vano. Ese es Su Nombre.
Es Dios mismo y porque es Dios, es creativo. Dios nos dio a Él
Mismo. Él es “YO SOY” y ese es quien yo soy.
Nunca
puedo olvidar que yo soy. Puedo olvidar quién soy o dónde estoy,
pero nunca puedo olvidar que yo existo.
Cada
vez que digo “YO SOY”, YO ESTOY creando algo. Orar es creer que
ya hemos recibido lo que pedimos. Cuando digo, “Yo Soy”, Yo estoy
agregando mi conciencia de ser a algo. Ahora bien, tú puedes mentir
y no creer en lo que estás diciendo, pero no puedes creer algo sobre
“Yo Soy” y no crearlo. Estamos creando mañana, tarde y noche con
nuestras afirmaciones de “Yo Soy”. Si dices, “No me siento
bien” y lo crees, estás perpetuando la enfermedad en tu vida.
Debes cambiar estas afirmaciones a “Me siento maravilloso”.
Se
nos enseña, “Deja que el hombre débil diga, ‘Yo soy fuerte’”
[Joel 3:10]. Pero no puedes decirlo como un loro.
Tenemos
que orar (decir Yo Soy), creyendo que es cierto, y entonces
recibiremos.
En
primer lugar, debemos ser como el Vigilante en la Puerta. Debemos
vigilar cada pensamiento que contenga “Yo Soy”. Si eres
observador, verás que has creado cada circunstancia y experiencia de
tu vida.
Otra
palabra importante a vigilar es “Si”. La mente consciente es muy
sutil al expresar la duda (Satanás o el Diablo). Podemos ser capaces
de mantener nuestra mente enfocada en lo que queremos, usando
afirmaciones positivas con “Yo”. Si no somos cuidadosos, podemos
dejar que se cuele un pequeño “Si” sin reconocer su implicación.
Podríamos decir, “Me siento maravilloso” pero luego continuarlo
con “Si el dolor continúa, no obstante, veré a un médico el
martes”. Los “Si” son siempre seguidos de algo negativo y eso
es simplemente la duda arrastrándose para robar la buena semilla que
hemos sembrado. Elimina la palabra “Si” de tu vocabulario, ya que
no es productiva de lo que te gustaría cosechar. “Si”, lo pone
todo en tiempo pasado o futuro, y yo siempre experimento lo que creo
que soy. “Yo soy” no es tiempo futuro. Ponerse bien no es estar
bien. Debo creer que ya soy lo que quiero ser.
Recuerda,
“Cada palabra que sale de mi boca no volverá a Mí vacía”
[Isaías 55:11].
¿Lo
crees? “En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con
Dios, y la Palabra era Dios”. ¿Cuál es Su Nombre? YO SOY. Así
pues, comienza a seguir cada palabra (YO SOY) que digas. ¿Ves un
patrón? ¿No reflejan las circunstancias de tu vida lo que has
estado diciendo?
Has
estado usando mal el poder creativo que es Dios (YO SOY). Ahora que
eres consciente de lo que has estado haciendo, observa cada palabra y
haz que se ajuste a lo que deseas traer a tu vida. Finalmente,
tendrás fe en lo que estás afirmando, aunque no haya ninguna
evidencia externa que lo apoye, es un hecho en la conciencia y dentro
de poco se proyectará de modo que podrás experimentarlo en el
exterior. Sabiendo que Dios realmente se convirtió en ti porque Él
es YO SOY, debes darte cuenta de que estás usando tu poder para
crear cada vez que usas ese Nombre.
~Neville
Goddard
Traducido
por Manu LDA
Tomado
de Rare
Lectures by Neville Goddard
martes, 13 de diciembre de 2011
ELECCIÓN –– LIBRE ALBEDRÍO - Neville Goddard
ELECCIÓN
– LIBRE ALBEDRÍO
La
creación está terminada y tú tienes libre albedrío para elegir el
estado que vas a ocupar. Por lo tanto, es importante determinar las
ideas en las que basas tu manera de pensar. Cualquier concepto que
sea aceptado como verdad se exteriorizará en tu mundo externo.
Elegir en lo que vas a enfocar tu atención es la única libertad que
puedes ejercer. Una vez que un pensamiento es aceptado y cargado con
sentimiento, el poder creativo interior procede a exteriorizarlo.
Tanto
si tus asunciones son conscientes como inconscientes dirigen toda
acción para su cumplimiento. Es una ilusión que, además de asumir
el sentimiento del deseo cumplido, puedas hacer algo para ayudar a su
realización. Tu propia maravillosa imaginación humana determina los
medios que usará para llevar tus asunciones a su realización.
Cada
uno de nosotros está sujeto a un mar de ideas. Escuchamos la radio,
vemos las noticias en la televisión, o escuchamos algún chisme. Si
lo que observamos provoca una emoción, hemos reaccionado y, con
ello, plantado una semilla que germinará en algún momento futuro.
Los pensamientos no se alejan hacia el pasado, sino que avanzan hacia
el futuro para confrontarnos de modo que podamos ver lo que hemos
plantado, ya sea con sensatez o imprudentemente.
Hay
un ejercicio que merece el esfuerzo y es al levantarte por la mañana
imaginarte al final de tu día, habiendo logrado todo lo que querías
y sintiéndote feliz y contento. Si hay una situación que te
encontrarás más adelante en el día y que es de tu interés, dedica
unos momentos a imaginar el desenlace que deseas experimentar. Estas
actividades imaginarias avanzarán entonces hacia tu futuro para
revelar la cosecha que tan sabiamente plantaste.
~Neville
Goddard
Traducido
por Manu LDA
Tomado
de Rare
Lectures by Neville Goddard
miércoles, 7 de diciembre de 2011
EL DESEO - Neville Goddard
EL
DESEO
El
deseo es un regalo de Dios. Al hombre no se le pide hacer nada más
que aceptar el regalo simplemente dando gracias por la realidad
invisible antes de observarla en su mundo exterior. A través del
deseo, Dios nos invita a elevar nuestra conciencia a niveles cada vez
más altos de conciencia.
Durante
nuestro viaje a través de este sueño de la vida, es necesario
experimentar todos los estados posibles para que así podamos
regresar como Dios, el Padre, pero mejorado por haber experimentado
tanto lo bueno como lo malo. El deseo de hacer más, ser más y tener
más de lo que actualmente estás expresando es el impulso para la
expansión.
Puedes
preguntar si un deseo de matar o herir a alguien puede ser inspirado
por Dios. La respuesta es que ningún hombre desea en realidad matar
o hacerle daño a otro. Él puede desear ser libre de ese aparente
otro y, a través de su limitada comprensión, siente que la única
manera en que puede lograr esa libertad es destruyendo al otro. El
hombre no se da cuenta de que el deseo de libertad contiene en sí
mismo el poder y los medios para realizarse. Debido a su falta de fe,
el hombre distorsiona estos regalos de Dios. No se da cuenta de que
Dios, la sabiduría y el poder en su interior, tiene caminos que él,
como hombre, no conoce y esos caminos son inescrutables.
Aprende
a ser agradecido por los deseos que te han sido dados. Ellos ya
existen y están listos para encarnarse en tu mundo. No se te pide
hacer nada para ayudar a que se realicen excepto liberar tu mente de
cualquier duda en cuanto a la forma en que se producirán y
aceptarlos completamente como si fueran un regalo de un ser querido.
~Neville
Goddard
Traducido
por Manu LDA
Tomado
de Rare
Lectures by Neville Goddard
viernes, 2 de diciembre de 2011
Extracto del libro “Imaginación Despierta”, pág. 14
Extracto
del libro “Imaginación
Despierta”,
pág. 14
El
mundo presenta diferentes apariencias según difieran nuestros
estados de conciencia. Lo que vemos cuando estamos identificados con
un estado no podemos verlo cuando ya no estamos unidos a él. Por
estado
se entiende todo lo que el hombre cree y acepta como verdad. Ninguna
idea presentada a la mente puede realizarse a menos que la mente la
acepte. Depende de la aceptación, el estado con el que estamos
identificados, cómo las cosas se presentan. En la fusión de la
imaginación y los estados se encuentra la formación del mundo tal
como se muestra [ante nosotros]. El mundo es una revelación del
estado con el que la imaginación se funde. El estado desde
el que pensamos determina el mundo objetivo en el que vivimos. El
hombre rico, el pobre, el bueno, el ladrón, son lo que son en virtud
de los estados desde
los cuales ellos ven el mundo. De la distinción entre estos estados
depende la distinción entre los mundos de estos hombres.
Individualmente tan diferente es este mismo mundo. No son las
acciones y el comportamiento del buen hombre que deberían armonizar
sino su punto de vista. Los cambios externos son inútiles si no se
cambia el estado interno. El éxito no se logra por imitar las
acciones externas del exitoso sino mediante correctas acciones y
conversaciones internas.
Si
nos separamos de un estado, y podemos hacerlo en cualquier momento,
las condiciones y circunstancias que resultaron de esa unión se
desvanecen.
Fue en el otoño de 1933 en la ciudad de Nueva York que acudí a Abdullah con un problema. Él me hizo una simple pregunta, “¿Qué es lo que quieres?” Yo le dije que me gustaría pasar el invierno en Barbados, pero que estaba arruinado. Yo, literalmente, no tenía un centavo.
“Si te imaginaras estar en Barbados,” dijo, “pensando y viendo el mundo desde ese estado de conciencia en lugar de pensar acerca de Barbados, tú pasarías el invierno allí. No debes preocuparte por las formas y los medios para ir allí, porque el estado de conciencia de estar ya en Barbados, si es ocupado por tu imaginación, creará los medios más adecuados para su realización.”
El hombre vive comprometiéndose con estados invisibles, fusionando su imaginación con lo que él sabe que es distinto a sí mismo, y en esta unión él experimenta los resultados de esta fusión. Ningún hombre puede perder lo que ha conservado al separarse del estado donde las cosas experimentadas tienen su vida natural.
“Debes imaginarte exactamente en el estado de tu deseo cumplido,” me dijo Abdullah, “y quedarte dormido viendo el mundo desde Barbados.”
Fue en el otoño de 1933 en la ciudad de Nueva York que acudí a Abdullah con un problema. Él me hizo una simple pregunta, “¿Qué es lo que quieres?” Yo le dije que me gustaría pasar el invierno en Barbados, pero que estaba arruinado. Yo, literalmente, no tenía un centavo.
“Si te imaginaras estar en Barbados,” dijo, “pensando y viendo el mundo desde ese estado de conciencia en lugar de pensar acerca de Barbados, tú pasarías el invierno allí. No debes preocuparte por las formas y los medios para ir allí, porque el estado de conciencia de estar ya en Barbados, si es ocupado por tu imaginación, creará los medios más adecuados para su realización.”
El hombre vive comprometiéndose con estados invisibles, fusionando su imaginación con lo que él sabe que es distinto a sí mismo, y en esta unión él experimenta los resultados de esta fusión. Ningún hombre puede perder lo que ha conservado al separarse del estado donde las cosas experimentadas tienen su vida natural.
“Debes imaginarte exactamente en el estado de tu deseo cumplido,” me dijo Abdullah, “y quedarte dormido viendo el mundo desde Barbados.”
El
mundo que describimos por observación tenemos que describirlo
relativo a nosotros. Nuestra imaginación nos conecta con el estado
deseado. Pero tenemos que usar la imaginación con maestría, no como
un espectador pensando en
el final, sino como un participante pensando desde
el final. Tenemos que estar
allí en la imaginación realmente. Si hacemos esto, nuestra
experiencia subjetiva se llevará a cabo de manera objetiva.
“Esto no es mera fantasía,” dijo él, “sino una verdad que puedes probar por experiencia.”
Su apelación a entrar en el deseo cumplido era el secreto de pensar desde el final. Cada estado ya está ahí como “mera posibilidad” siempre y cuando pienses en él, pero es tremendamente real cuando piensas desde él. Pensar desde el final es el camino de Cristo.
Empecé justo ahí y luego [comencé a] fijar mis pensamientos más allá de los límites de los sentidos, más allá de ese aspecto al que mi estado presente daba existencia, hacia la sensación de estar ya en Barbados y ver el mundo desde ese punto de vista.
Él enfatizó la importancia del estado desde el que el hombre ve el mundo cuando se está quedando dormido. Todos los profetas afirman que la voz de Dios se oye por el hombre principalmente en sueños.
“En un sueño, en una visión de la noche, cuando el sueño profundo cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre su lecho; entonces él abre los oídos de los hombres y sella sus instrucciones.” [Job 33:15:16]
“Esto no es mera fantasía,” dijo él, “sino una verdad que puedes probar por experiencia.”
Su apelación a entrar en el deseo cumplido era el secreto de pensar desde el final. Cada estado ya está ahí como “mera posibilidad” siempre y cuando pienses en él, pero es tremendamente real cuando piensas desde él. Pensar desde el final es el camino de Cristo.
Empecé justo ahí y luego [comencé a] fijar mis pensamientos más allá de los límites de los sentidos, más allá de ese aspecto al que mi estado presente daba existencia, hacia la sensación de estar ya en Barbados y ver el mundo desde ese punto de vista.
Él enfatizó la importancia del estado desde el que el hombre ve el mundo cuando se está quedando dormido. Todos los profetas afirman que la voz de Dios se oye por el hombre principalmente en sueños.
“En un sueño, en una visión de la noche, cuando el sueño profundo cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre su lecho; entonces él abre los oídos de los hombres y sella sus instrucciones.” [Job 33:15:16]
Esa
noche y durante varias noches después de eso me quedé dormido en la
asunción de que yo estaba en la casa de mi padre en Barbados. Al
cabo de un mes recibí una carta de mi hermano diciendo que tenía un
fuerte deseo de tener a la familia junta en Navidad, y pidiéndome
que usara el billete de barco adjunto para ir a Barbados. Dos días
después de recibir la carta de mi hermano navegué, y pasé un
invierno maravilloso en Barbados.
Esta experiencia me ha convencido de que el hombre puede ser cualquier cosa que quiera si hace habitual la concepción [de su deseo] y piensa desde el final. También me ha demostrado que ya no puedo excusarme echándole la culpa al mundo de las cosas externas – que mi bien y mi mal sólo dependen de mí, que depende del estado desde el que veo el mundo cómo las cosas se presentan.
Esta experiencia me ha convencido de que el hombre puede ser cualquier cosa que quiera si hace habitual la concepción [de su deseo] y piensa desde el final. También me ha demostrado que ya no puedo excusarme echándole la culpa al mundo de las cosas externas – que mi bien y mi mal sólo dependen de mí, que depende del estado desde el que veo el mundo cómo las cosas se presentan.
~Neville
Goddard
Traducido
por Manu LDA
Tomado
del libro Awakened
Imagination,
pág. 14
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