«La imaginación crea la realidad». —Neville Goddard

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sábado, 9 de agosto de 2014

El sueño de Victor Goddard

Victor Goddard, el hermano de Neville, estuvo imaginando por 2 años lo que él quería. Durante esos 2 años, todos los días se paraba de pie en la esquina de la calle, justo delante del edificio de negocios que deseaba poseer, y veía en su imaginación su deseo cumplido. Sostuvo su visión día tras día durante 2 años. En la actualidad, la familia Goddard posee una fortuna de millones y millones.

En la imagen, Joseph Nathaniel Goddard (padre de Neville y Victor) y Victor. 

http://www.goddardenterprisesltd.com/

sábado, 28 de diciembre de 2013

Neville Goddard en una foto de 1971

Margaret Broome y Neville Goddard en una foto de 1971, poco antes de su muerte. Margaret Broome fue una de las estudiantes de Neville y tiene 2 libros en los que compiló muchas de sus conferencias. Hay muy pocas fotos de Neville. Esta es una muy buena.

Imágenes integradas 1

viernes, 17 de mayo de 2013

Clave 6: ¡Tenemos todo el poder necesario para crear todos los cambios que deseemos!.

Clave 6: ¡Tenemos todo el poder necesario para crear todos los cambios que deseemos!.

Esta capacidad está disponible para nosotros a través de la forma en que usemos el poder de nuestra conciencia y dónde decidamos colocar nuestro enfoque. En su libro The Power of Awareness, Neville ofrece ejemplo tras ejemplo de casos que ilustran clara y precisamente cómo funciona esto.

Una de las historias más conmovedoras, que ha permanecido conmigo durante años, trata de un hombre de unos veintitantos años que había sido diagnosticado con una rara enfermedad del corazón que los doctores suponían fatal. Casado con dos niños pequeños, era amado por todos los que lo conocían y tenía todas las razones del mundo para disfrutar de una vida larga y saludable. Para cuando le pidieron a Neville que hablara con él, el hombre había perdido mucho peso y se había "encogido hasta parecer casi un esqueleto."

Estaba tan débil que simplemente hablar era difícil; pero estuvo de acuerdo en escuchar solamente y asentir con la cabeza mientras Neville compartía con él sobre el poder de sus creencias.

Desde la perspectiva de nuestra participación en un universo dinámico y cambiante, solamente puede haber una solución a todos los problemas: un cambio en la actitud y en la conciencia. Con esto en mente, Neville le pidió al hombre que se sintiera como si su sanación ya hubiera tenido lugar. Como sugiere el poeta William Blake, hay una línea muy fina entre la imaginación y la realidad: "El hombre es pura imaginación." Como propone el físico David Bohm: este mundo es una proyección de eventos en un dominio más profundo de la realidad. Blake prosigue: "Todo lo que contemplas, si bien parece Fuera, está Dentro, en tu Imaginación, de la cual este Mundo de Mortalidad no es más que una Sombra."4 A través del poder de enfocarnos conscientemente en las cosas que creamos en nuestra imaginación, les damos el "empujón" que hace que atraviesen la barrera de lo irreal a lo real.

En una sola frase, Neville explica cómo le ofreció las palabras que ayudarían a su nuevo amigo a lograr esta nueva manera de pensar: "Le sugerí que en su imaginación, viera el rostro del médico expresando una incredulidad asombrosa ante su recuperación, contraria a toda la razón (desde las últimas etapas de una enfermedad incurable), que lo viera examinándolo una y otra vez, y lo escuchara diciendo repetidas veces: 'Es un milagro, es un milagro.'"5 Bien, ya se imagina la razón por la cual comparto esta historia: el hombre se curó. Meses después, el visionario recibió una carta donde se enteró que, de hecho, el joven había pasado por una recuperación milagrosa. Neville lo vio poco después y lo encontró llevando una vida agradable con su familia y en perfecto estado de salud.

El secreto, reveló el hombre, fue que en vez de sentir deseos de mejorar su salud desde el día de su encuentro, vivió con la "suposición de que ya estaba bien y en perfecto estado de salud." Y aquí yace el secreto de impulsar los deseos de nuestro corazón, desde un estado de imaginación hasta la realidad de nuestro diario vivir: es nuestra habilidad de sentir que nuestros sueños ya se han convertido en realidad, nuestros deseos se han cumplido y nuestras oraciones han sido respondidas. De esta manera, compartimos activamente lo que Wheeler llamó nuestro "universo participante."

~Gregg Braden (La Matriz Divina, pág. 58)

lunes, 1 de abril de 2013

Capítulo Veinticuatro – FRACASO


Capítulo Veinticuatro

FRACASO

ESTE LIBRO no estaría completo sin un capítulo dedicado al fracaso al intentar aplicar la ley de la asunción. Es muy posible que tú hayas tenido o vayas a tener fracasos en este sentido – muchos de ellos en asuntos realmente importantes. Si, después de leer este libro, y de tener un conocimiento profundo de la aplicación y funcionamiento de la ley de la asunción, la aplicas fielmente en un esfuerzo por realizar algún deseo intenso y fracasas, ¿cuál es la razón? Si, a la pregunta, “¿Persististe lo suficiente?”, puedes responder, “Sí” – y aún así el cumplimiento de tu deseo no se realizó, ¿cuál es la razón del fracaso?

La respuesta a esto es el factor más importante en el uso exitoso de la ley de la asunción. El tiempo que le lleva a tu asunción convertirse en un hecho, a tu deseo cumplirse, es directamente proporcional a la naturalidad de tu sensación de ya ser lo que quieres ser – de ya tener lo que deseas.

El hecho de que no se sienta natural para ti ser lo que te imaginas ser es el secreto de tu fracaso. Independientemente de tu deseo, independientemente de cuán fiel e inteligentemente sigas la ley, si tú no te sientes natural acerca de lo que quieres ser, no lo serás. Si no se siente natural para ti conseguir un trabajo mejor, no conseguirás un trabajo mejor. El principio entero está claramente expresado por la frase bíblica “mueres en tus pecados” [Juan 8:24] – no trascendiste de tu nivel actual al estado deseado.

¿Cómo puede alcanzarse esta sensación de naturalidad? El secreto yace en una palabra – imaginación. Por ejemplo, y esta es una ilustración muy simple: supón que estuvieras firmemente encadenado a un banco de hierro grande y pesado. Posiblemente no podrías correr, de hecho ni siquiera podrías caminar. En esas circunstancias, no sería natural para ti correr. Ni siquiera podrías sentir que fuera natural para ti correr. Sin embargo podrías fácilmente imaginarte corriendo. En ese instante, mientras tu conciencia está llena con tu carrera imaginaria, te has olvidado de que estás inmovilizado. En [tu] imaginación, tu carrera era completamente natural.

La sensación de naturalidad necesaria puede alcanzarse llenando persistentemente tu conciencia con la imaginación – imaginándote siendo lo que quieres ser o teniendo lo que deseas.

El progreso sólo puede surgir de tu imaginación, de tu deseo de trascender tu nivel actual. Lo que verdadera y literalmente debes sentir es que con tu imaginación todas las cosas son posibles. Debes darte cuenta de que los cambios no son causados por capricho, sino por un cambio de conciencia. Puedes fallar en alcanzar o mantener el estado particular de conciencia necesario para producir el efecto que deseas; pero una vez que sabes que la conciencia es la única realidad, y que es el único creador de tu mundo particular y has grabado a fuego esta verdad en todo tu ser, entonces sabes que el éxito o el fracaso están enteramente en tus manos. Sea que estés o no lo suficientemente disciplinado para mantener el estado de conciencia necesario en casos específicos no tiene nada que ver con la verdad de la ley misma – que una asunción, si se persiste en ella, se solidificará en hecho. La certeza de la verdad de esta ley debe permanecer a pesar de una gran decepción y la tragedia – incluso cuando tú “veas la luz de la vida extinguirse y a todo el mundo seguir como si todavía fuera de día”. No debes creer que porque tu asunción falló en materializarse, la verdad de que las asunciones se materializan es una mentira. Si tus asunciones no se cumplen, es debido a algún error o debilidad en tu conciencia. Sin embargo estos errores y debilidades pueden superarse. Por lo tanto, prosigue en la consecución de niveles [de conciencia] cada vez más altos sintiendo que tú ya eres la persona que quieres ser. Y recuerda que el tiempo que le lleva a tu asunción hacerse realidad es proporcional a la naturalidad de serlo.

El hombre se rodea de la verdadera imagen de sí mismo. Cada espíritu se construye una casa y más allá de su casa un mundo, y más allá de su mundo un cielo. Sabe entonces que el mundo existe para ti. Para ti el fenómeno es perfecto. Lo que somos, es lo que sólo podemos ver. Todo lo que Adán tenía, todo lo que el César podía, tú lo tienes y puedes hacerlo. Adán llamó a su casa, cielo y tierra. El César llamó a su casa, Roma; tú quizás llames a la tuya un oficio de zapatero, un centenar de acres de tierra o una buhardilla de estudiante. No obstante línea por línea y punto por punto, tu dominio es tan grande como el de ellos, aunque sin buen nombre. Construye por lo tanto tu propio mundo. Tan rápido como ajustes tu vida a la idea pura de tu mente, es que se desplegará su gran proporción.” (Emerson)



Traducido por Manu LDA
Tomado del libro THE POWER OF AWARENESS, capítulo 24, pág. 111, Neville Goddard (1952)
© Todos los derechos reservados




sábado, 13 de octubre de 2012

LA HISTORIA DE NEVILLE EN EL EJÉRCITO

Unas palabras del editor del libro:

Hojeando la copia de Neville de este libro, me encontré una foto de él en uniforme del ejército, insertada como marcador de lectura. Estaba fechada en 1943 y, por detrás, llevaba su propia dedicatoria indicando que éste era el soldado mencionado en la primera historia (pág. 89).

[Nótese también que Neville a menudo contaba esta misma historia en sus conferencias como la suya propia.]


HISTORIA DE UN CASO REAL 1

Esta es una historia con la que estoy personalmente familiarizado con cada detalle de la misma.

En la primavera de 1943 un soldado recientemente llamado a filas fue destinado a un gran campamento militar en Louisiana. Él estaba intensamente ansioso por salirse del ejército, pero sólo de una manera totalmente honorable.

La única manera de hacerlo era solicitando un licenciamiento. La solicitud entonces requería la aprobación de su oficial al mando para hacerse efectiva. Según las normas del ejército, la decisión del oficial al mando era definitiva y no podía ser apelada. El soldado, siguiendo todo el procedimiento necesario, solicitó su licenciamiento. Al cabo de cuatro horas esta solicitud fue devuelta – marcada como 'denegada'. Convencido de que no podría apelar la decisión de ninguna autoridad superior, militar o civil, se volvió hacia dentro a su propia consciencia, determinado a confiar en la ley de la asunción.

El soldado se dio cuenta de que su consciencia era la única realidad, que su estado particular de conciencia determinaba los eventos que se encontraría.

Esa noche, en el intervalo entre meterse en la cama y quedarse dormido, él se concentró de manera consciente usando la ley de la asunción. En la imaginación se sintió a sí mismo estando en su propio apartamento de Nueva York. Visualizó su apartamento, es decir, en el ojo de su mente él efectivamente veía su propio apartamento, representándose mentalmente cada una de las habitaciones familiares con todo el mobiliario de una manera vívidamente real.

Con este cuadro [mental] claramente visualizado, y acostado sobre su espalda, él físicamente se relajó por completo. De esta manera indujo un estado bordeando el sueño, conservando al mismo tiempo el control de la dirección de su atención. Cuando su cuerpo estuvo completamente inmovilizado, asumió que él se encontraba en su propia habitación y se sintió estando acostado en su propia cama – una sensación muy diferente a la de estar acostado en un catre del ejército. En la imaginación se levantó de la cama, caminó de habitación en habitación tocando varias piezas del mobiliario. Luego fue a la ventana y con las manos apoyadas en el alféizar miró hacia afuera a la calle que daba a su apartamento. Tan vívido era todo esto en su imaginación que el veía en detalle el pavimento, las barandillas, los árboles y el ladrillo rojo familiar del edificio del lado opuesto de la calle. Luego regresó a su cama y se sintió quedándose dormido. Él sabía que eso era lo más importante en el uso exitoso de esta ley: que justo en el momento de quedarse dormido su consciencia estuviera llena con la asunción de que él ya era lo que quería ser. Todo lo que hizo en la imaginación estaba basado en la asunción de que él ya no estaba en el ejército. Noche tras noche el soldado representaba este drama. Noche tras noche en la imaginación él se sentía estando licenciado de manera honorable y de vuelta en su casa viendo todos los entornos familiares y quedándose dormido en su propia cama.

Esto continuó durante ocho noches. Durante ocho días su experiencia objetiva siguió siendo directamente opuesta a la experiencia subjetiva que él llevaba a cabo en su consciencia cada noche, antes de irse a dormir. Al noveno día, órdenes llegaron a través del cuartel general del batallón para el soldado con el fin de que rellenara una nueva solicitud para su licenciamiento. Poco después de que hiciera esto se le ordenó presentarse en la oficina del Coronel. Mientras estaban hablando el Coronel le preguntó si todavía deseaba salirse del ejército. Al recibir una respuesta afirmativa, el Coronel dijo que él personalmente no estaba de acuerdo, y que aunque tenía fuertes objeciones para aprobar el licenciamiento, había decidido pasar por alto estas objeciones y aprobarlo. A las pocas horas la solicitud fue aprobada y el soldado, ahora un civil, se encontraba en un tren rumbo a casa.”


Curiosidades: Aquí (en 1943) Neville tenía 38 años y con esa edad sentía que era demasiado mayor para convertirse en soldado, además de que tenía una esposa y una hija de las que hacerse cargo. Una de las consecuencias de su breve estadía y entrenamiento en el ejército fue que recibió la plena ciudadanía estadounidense, hasta ahora había sido ciudadano británico.



Traducido por Manu LDA
Tomado del libro THE POWER OF AWARENESS, capítulo 23, pág. 89, Neville Goddard (1952)
© Todos los derechos reservados





sábado, 14 de abril de 2012

UNA CAUSA - Neville Goddard

UNA CAUSA

¡Nada es imposible! Hay dos maneras de interpretar esta declaración – y ambas son correctas. El significado obvio es que es posible lograr cualquier cosa que quieras. También se puede interpretar como que es imposible que la nada exista. Todo aquello de lo que somos conscientes o que percibimos de alguna manera es algo. Es inconcebible que algo pueda surgir de la nada o que algo pueda convertirse en nada. Es un hecho que la naturaleza aborrece el vacío y siempre se apresura a llenarlo con algo. Alguna fuerza o poder creó todo lo que es. Según la Biblia, la creación está terminada. No sólo la creación está finalizada, sino que Dios dijo que era buena.

¿Has pensado alguna vez en lo que Dios pudo haber usado para crear todo lo que existe? Si la creación está acabada, ¿cómo es posible rezarle a Dios para que cree algo en tu vida que no existía ni ayer ni hoy? ¿Es difícil de creer que Dios dijo que Su creación era buena? Si toda la creación es buena, ¿por qué las personas experimentan problemas y cómo pueden existir las guerras, el crimen, el hambre y otras condiciones no deseadas?

Las respuestas a estas preguntas están contenidas en las siguientes páginas. Tu comprensión de estas respuestas te permitirá ver que es imposible que la nada exista. También verás que puedes obtener cualquier cosa que desees porque nada es imposible para el poder creativo que reside dentro de ti. Puedes ser y tener todo lo que desees ser y tener. No hay límite para lo que puedes lograr para ti mismo y los demás. No importa cuáles sean tus circunstancias actuales. El principio que has estado usando inconscientemente para producir las condiciones indeseables que hay en tu vida se puede aplicar conscientemente para hacer realidad cada uno de tus sueños.

¡La creación está terminada y es buena! Dios creó la tierra y todo lo que hay en ella y Dios dijo que era bueno. El hombre ha estado desconcertado por estas afirmaciones durante siglos. Si el hombre realmente entendiera lo que significan, no estaría confuso ni se sentiría ansioso sobre su pasado, presente o futuro. La comprensión de estas dos afirmaciones le permitiría al hombre darse cuenta de que él, solo, controla sus acciones y las circunstancias de su vida.

Tomemos la primera afirmación. Dios creó la tierra y todo lo que hay en ella. Dios es infinito; por lo tanto, Dios debe haber estado antes de que cualquier forma llegara a existir. ¿Qué sustancia pudo haber usado Él para crear todo lo que existe?

Sólo puede haber una respuesta. Dios creó todo lo que existe de la única sustancia disponible – Él Mismo. Dios (pensamiento/conciencia) pronunció la Palabra y trajo todas las cosas a la existencia a partir de Él Mismo. Todo lo que percibes está hecho de la única sustancia – Dios. La única sustancia anterior a todas las cosas es la energía y esa energía es Dios o la “Palabra”.

Aunque los científicos y médicos pueden analizar las diversas sustancias químicas de las que se compone el cuerpo, nadie puede combinar esas sustancias químicas para formar una persona viva. Dado que Dios creó todo lo que está fuera de Sí Mismo, se deduce que Dios es el creador y la creación. Dios está expresando la vida a través de todos y cada uno de nosotros. No podría ser de otra manera.

Tomemos la segunda afirmación. Dios dijo que Su creación era buena. Esa afirmación ha confundido al hombre, que cree que si Dios es bueno, otro poder debe haber creado lo que no es bueno. Sin embargo, el hombre también reconoce que Dios es infinito, omnipotente, omnipresente y omnisciente. Estas cualidades de Dios tienen que incluir todas las formas, todos los eventos y todas las situaciones. Si fuera posible eliminar todo lo que es discordante o inarmonioso del mundo, no sería posible experimentar el reverso (la parte opuesta) de esa condición.

Quizás esta afirmación se pueda entender más fácilmente si pensaras en el principio de las matemáticas. Al realizar la suma de cinco y seis, es posible obtener la respuesta incorrecta de doce. Para eliminar esa posibilidad, el número doce tendría que ser eliminado del conjunto de números. Sería, por lo tanto, imposible sumar seis y seis y llegar a la respuesta correcta de doce. Puedes ver que al eliminar la posibilidad de una respuesta incorrecta potencial, todos los números finalmente serían eliminados y las matemáticas no serían posibles. Sin embargo, así como las matemáticas existen y pueden ser usadas por cualquier persona que haya adquirido una comprensión de cómo usar el principio para obtener las respuestas correctas, así también el principio de creación puede ser entendido para obtener los resultados deseados.

Debido a que Dios nos ha dado a todos libre albedrío, tú puedes elegir los estados que desees ocupar. Dios no predetermina tu destino, ni Dios te castiga por errores o faltas. Ya que un hombre puede no entender la ley de las matemáticas, puede verse afectado de manera adversa cuando comete un error al restar una cantidad en su registro de cheques. La ley de las matemáticas no le está castigando. La ley simplemente es y puede ser usada correcta o incorrectamente. Dios te ha permitido tener completa libertad para elegir lo que te encontrarás. Cuando llegues a la comprensión de que tú eres Dios en forma y expresión, buscarás experimentar propósitos más nobles y buenos para ti mismo y los demás.

En el principio era la Palabra y la Palabra estaba con Dios y la Palabra era Dios” [Juan 1:1]. La Palabra es el pensamiento o imaginación. Dios se imaginó el mundo existiendo y se convirtió en lo que concibió. Este es el principio sobre el que descansa toda la creación. Puesto que Dios se convirtió en el hombre para darle vida al hombre, el hombre debe contener ese mismo principio creativo dentro de sí mismo. “El reino de los cielos está dentro de ti” [Lucas 17:21]. Hemos creado nuestro mundo personal a través del pensamiento. Si estás experimentando carencia, limitación, enfermedad, falta de armonía o cualquier otra condición no deseada, tú has producido consciente o inconscientemente estas condiciones en tu experiencia. La mayoría de las personas no se dan cuenta de que el pensamiento, la creencia y la imaginación han creado sus mundos individuales. No hay ninguna otra causa para las condiciones de tu vida. Puedes elegir no creer esto, pero ya sea que lo creas o no, todo lo que contemplas en el mundo exterior fue concebido dentro de tu propia conciencia antes de tu experiencia de ello.

Lo que piensas con sentimiento, lo que crees que es cierto y lo que te imaginas ser o tener es la causa de todo en tu mundo personal. Puedes creer que existe alguna otra causa; puedes culpar a los demás de tus problemas; puedes creer que los acontecimientos fueron forjados por el destino o la casualidad, pero si eres objetivo y observas tus propias creencias y patrones de pensamiento, verás que tu mundo refleja con exactitud todo lo que crees que es cierto de ti mismo y los demás. No hay nadie ni nada que cambiar excepto las ideas desde las que piensas. Pensamos desde ideas que consentimos como ciertas e imaginamos situaciones que concuerdan con nuestras creencias. La conciencia es la única realidad. Es el principio creativo que produce en tu experiencia el duplicado exacto o reflejo de lo que imaginas que es cierto. El mundo en el que vivimos refleja todo lo que creemos e imaginamos que es cierto, sea bueno, malo o indiferente.

Cuanto más pronto el hombre se libere de la creencia en una segunda causa, más pronto se dará cuenta de que nada le sucede excepto lo que se origina en su propia conciencia. No niego que el hombre cree que si contrae un cierto germen o virus pues que él entonces manifestará una enfermedad o dolencia en particular. Si contempla la causa, él puede concluir que es porque entró en contacto con alguien que ya tenía el microbio. No se da cuenta que de alguna manera, sus propios sentimientos acerca de la salud o la enfermedad atrajeron la enfermedad que está experimentando. Si los virus o gérmenes fueran realmente la causa de la enfermedad, todos los que entraron en contacto con un virus en particular estarían afectados. El mundo exterior simplemente refleja lo que un hombre es en su propia conciencia.

No importa lo que te hayan enseñado; puedes cambiar tus creencias y de esta manera cambiar las circunstancias de tu vida. La Biblia afirma que cuando ores, creas que has recibido y recibirás. La mayoría de nosotros hemos leído esa afirmación o la hemos escuchado en algún momento. Pocas personas han orado realmente de esa manera. ¿Alguna vez has estado enfermo y oraste para recuperar la salud? Si necesitabas dinero, ¿creías cuando orabas que ya tenías la suma que pedías? La mayoría de la gente le reza a Dios para que cambie algo de sus vidas o les dé algo que ellos no tienen. Si sus oraciones no fueron contestadas, piensan que Dios tenía una razón para retener esa cosa en particular. Piensan que quizás Dios no les concedió su petición porque no quería que ellos lograran sus deseos por alguna razón sólo conocida por Él. El hombre a veces piensa que Dios no responde a las oraciones porque él no se merece lo que pide. El hombre debe aprender a creer en lo que él, en el momento, no ve, con el fin de concederse a sí mismo lo que desea tener. Las oraciones del hombre siempre son respondidas, pues él siempre recibe lo que él cree. La ley que gobierna la oración es impersonal. La creencia es la condición necesaria para realizar el deseo. Ninguna cantidad de súplicas o rituales traerá consigo el cumplimiento de tus deseos a excepción de la creencia de que tú eres o tienes lo que quieres.

La fe es la sustancia de las cosas esperadas, la evidencia de las cosas que no se ven” [Hebreos 11:1]. El significado completo de esa afirmación debe ser entendido. Si el significado fuera entendido, el hombre no tendría ningún problema a la hora de cumplir sus objetivos. La mayoría de los hombres creen que nada es imposible para Dios – que Dios podría hacer cualquier cosa si Él eligiera hacerla. De modo que el hombre cree que él tiene fe en Dios y le reza a Dios por lo que él quiere. Si no se le concede su oración, piensa que o bien no rezó lo suficiente o de manera lo suficientemente intensa, o que Dios eligió bloquear su petición.

Sin embargo, la fe es la sustancia real de lo que se espera. Es la evidencia de la cosa que quieres y que no ves en el mundo exterior. Lo que quieres hacer o ser ya ha sido creado. Por lo tanto, existe realmente. Es posible traer a tu mundo cualquier cosa de la creación por tu creencia de que ya la tienes. La fe en que lo que quieres es ya un hecho es el medio por el cual activas el estado invisible. Ese estado entonces se refleja luego en tu mundo externo. La creación está terminada. Dios no puede crear nada que no exista ya. La fe o creencia en que ya eres o tienes lo que deseas es la única manera de llegar a experimentar tus deseos. Ninguna limitación se impone a lo que puedes tener a excepción de que falles en asumir la posesión de la cualidad o cosa deseada.

~Neville Goddard



Traducido por Manu LDA
Tomado de
Rare Lectures by Neville Goddard




domingo, 1 de abril de 2012

NAVIDAD - Neville Goddard

11. NAVIDAD

He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarán su nombre Emanuel, que traducido quiere decir: Dios con nosotros.” [Mateo 1:23]


Una de las afirmaciones más controvertidas del Nuevo Testamento tiene que ver con la concepción virginal y posterior nacimiento de Jesús, una concepción en la que el hombre no tomó parte. Está recogido que una virgen concibió un hijo sin la ayuda de ningún hombre, luego en secreto y sin esfuerzo dio a luz a su concepción. Esta es la fundación sobre la que se asienta toda la Cristiandad.

Al mundo cristiano se le pide creer esta historia, porque el hombre debe creer lo increíble para expresar plenamente la grandeza que él es.

Científicamente, el hombre podría estar inclinado a descartar la Biblia entera como falsa porque su razón no le permitiría creer que el nacimiento virginal es fisiológicamente posible, pero la Biblia es un mensaje del alma y debe ser interpretada psicológicamente si el hombre va a descubrir su verdadera simbología. El hombre debe ver esta historia como un drama psicológico en vez de como una afirmación de un hecho histórico. Al hacerlo así, descubrirá que la Biblia está basada en una ley que si uno se la auto-aplica dará lugar a una expresión manifiesta que trascenderá sus sueños más descabellados de realización. Para aplicar esta ley de auto-expresión, el hombre debe ser educado en la creencia y disciplinado para estar de pie sobre el estrado de que “todas las cosas son posibles para Dios”. [Mateo 19:26; Marcos 9:23, 10:27, 14:36; Lucas 18:27; Hechos 8:37]

Las fechas dramáticas destacadas del Nuevo Testamento, a saber, el nacimiento, muerte y resurrección de Jesús, fueron sincronizadas y fechadas para que coincidieran con ciertos fenómenos astronómicos. Los místicos que recogieron esta historia observaron que en ciertas estaciones del año cambios benéficos en la tierra coincidían con cambios astronómicos de arriba. Al escribir este drama psicológico ellos han personificado la historia del alma como la biografía del hombre. Usando estos cambios cósmicos, han marcado el nacimiento y resurrección de Jesús para transmitir que los mismos cambios benéficos tienen lugar psicológicamente en la conciencia del hombre cuando él sigue la ley.

Incluso para aquellos que no logran entenderla, la historia de la Navidad es una de las más bellas historias jamás contadas. Cuando se expone a la luz de su simbología mística, se revela como el verdadero nacimiento de cada manifestación del mundo.

Este nacimiento virginal está registrado como habiendo tenido lugar el 25 de diciembre o, como ciertas sociedades secretas lo celebran, el día de Nochebuena, a medianoche del 24 de diciembre. Los místicos establecieron esta fecha para conmemorar el nacimiento de Jesús porque estaba en consonancia con los grandes beneficios terrenales que este cambio astronómico representa.

Las observaciones astronómicas que inspiraron a los autores de este drama a usar estas fechas se hicieron todas en el hemisferio norte; por lo que desde un punto de vista astronómico lo contrario sería cierto si fueran vistas desde las latitudes sureñas. Sin embargo, esta historia se registró en el norte y, por lo tanto, está basada en la observación septentrional.

El hombre descubrió muy pronto que el sol juega un papel sumamente importante en su vida, que sin el sol la vida física como la conocía no podría existir. Así que estas fechas más importantes en la historia de la vida de Jesús están basadas en la posición del sol como es vista desde la tierra en las latitudes norteñas.

Después de que el sol alcanza su punto más alto en el cielo en junio, gradualmente desciende hacia el sur, llevándose con él la vida del mundo vegetal de modo que para diciembre casi la totalidad de la naturaleza ha sido silenciada. De continuar el sol descendiendo hacia el sur, toda la naturaleza se aquietaría hasta la muerte. Sin embargo, el 25 de diciembre, el sol comienza su gran desplazamiento hacia el norte, trayendo consigo la promesa de salvación y vida nueva para el mundo. Cada día, cuando el sol se eleva a lo más alto en el cielo, el hombre gana confianza en ser salvado de la muerte por frío y hambre, pues él sabe que a medida que se mueve hacia el norte y cruza el ecuador toda la naturaleza se levantará de nuevo, será resucitada de su largo sueño invernal.

Nuestro día se mide desde la medianoche hasta la medianoche, y, desde que el día visible comienza en el este y termina en el oeste; los antiguos decían que el día nació de esa constelación que ocupaba el horizonte oriental (del este) a medianoche. En la víspera de Navidad, o medianoche del 24 de diciembre, la constelación de Virgo se levanta en el horizonte oriental. De modo que está recogido que este hijo y salvador del mundo nació de una virgen. También está recogido que esta madre virgen estaba viajando en medio de la noche, que se detuvo en una posada y se le dio la única estancia disponible entre los animales, y allí en un pesebre, donde los animales comían, los pastores encontraron al Santo Niño.

Los animales con los que la Santa Virgen estaba hospedada son los animales sagrados del zodiaco. Allí, en ese círculo en constante movimiento de los animales astronómicos, se encuentra la Santa Madre, Virgo, y allí podrás verla cada medianoche del 24 de diciembre, parada en el horizonte oriental cuando el sol y salvador del mundo comienza su viaje hacia el norte.

Psicológicamente, este nacimiento tiene lugar en el hombre el día en que el hombre descubre que su conciencia es el sol y salvador de su mundo. Cuando el hombre conoce el significado de esta afirmación mística, “Yo soy la luz del mundo” [Mateo 5:14; Juan 8:12], se da cuenta de que su YO SOY, o la conciencia, es el sol de su vida, sol que irradia imágenes sobre la pantalla del espacio. Estas imágenes son a semejanza de lo que él, como hombre, es consciente de ser. En consecuencia, las cualidades y atributos que parecen moverse sobre la pantalla de su mundo son en realidad proyecciones de esta luz desde su interior.

Las innumerables esperanzas y ambiciones irrealizadas del hombre son las semillas que están enterradas dentro de la conciencia o útero virginal del hombre. Allí permanecen como las semillas de la tierra, sostenidas en el desierto congelado del invierno, esperando a que el sol se mueva hacia el norte o a que el hombre regrese al conocimiento de quién es él. Cuando regresa, él se mueve hacia el norte a través del reconocimiento de su verdadero ser al afirmar, “YO SOY la luz del mundo”.

Cuando el hombre descubre que su conciencia o YO SOY es Dios, el salvador de su mundo, él es ahora como el sol en su paso por el norte. Todos los impulsos y ambiciones ocultos serán entonces calentados y estimulados hacia el nacimiento por este conocimiento de su verdadero ser. Él afirmará que es lo que hasta ahora esperaba ser. Sin la ayuda de ningún hombre, se definirá como lo que desea expresar. Descubrirá que su YO SOY es la virgen concibiendo sin la ayuda del hombre, que todas las concepciones de sí mismo, cuando son sentidas y fijadas en la conciencia, se encarnarán fácilmente como realidades vivas en su mundo.

El hombre un día se dará cuenta de que todo este drama tiene lugar en su conciencia, que su conciencia no condicionada o YO SOY es la Virgen María deseando expresar, que a través de esta ley de auto-expresión él se define como lo que desea expresar y que sin la ayuda o cooperación de nadie expresará lo que conscientemente ha afirmado y definido de sí mismo ser. Él entonces entenderá: por qué la Navidad se fijó el 25 de diciembre, mientras que la Pascua es una fecha movible; por qué toda la Cristiandad descansa sobre la concepción virginal; que su conciencia es el vientre de la virgen o novia del Señor que recibe impresiones como auto-impregnaciones y luego sin asistencia encarna estas impresiones como las expresiones de su vida.



Traducido por Manu Anderson
Tomado del libro YOUR FAITH IS YOUR FORTUNE, capítulo 11 “Christmas”, Neville Goddard (1941)
© Todos los derechos reservados




miércoles, 28 de marzo de 2012

GETSEMANÍ - Neville Goddard

26. GETSEMANÍ

Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.” [Mateo 26:36]


Uno de los romances místicos más maravillosos se cuenta en la historia de Jesús en el Jardín de Getsemaní, pero el hombre ha fallado en ver la luz de su simbología y ha interpretado erróneamente esta unión mística como una experiencia agonizante en la que Jesús suplicó en vano con Su Padre para cambiar Su destino.

Getsemaní es, para el místico, el Jardín de la Creación – el lugar en la conciencia donde el hombre acude para realizar sus objetivos definidos. Getsemaní es una palabra compuesta que significa exprimir una sustancia oleosa: Geth, exprimir, y Shemen, una sustancia oleosa. La historia de Getsemaní le revela al místico, en simbología dramática, el acto de creación. Así como el hombre contiene en su interior una sustancia oleosa, que en el acto de creación, es exprimida en la semejanza de sí mismo, del mismo modo él tiene dentro suyo un principio divino (su conciencia) que se condiciona como un estado de conciencia y sin asistencia se exprime u objetiva a sí misma.

Un jardín es un trozo de tierra cultivada, un campo especialmente preparado, donde las semillas de la propia elección del jardinero se plantan y cultivan. Getsemaní es tal jardín, el lugar en la conciencia donde el místico acude con sus objetivos bien definidos.

Los claros deseos del hombre son semillas que contienen el poder y los planes de auto-expresión y, como las semillas dentro del hombre, éstas también están enterradas dentro de una sustancia oleosa (una actitud de la mente alegre y agradecida). Cuando el hombre se contempla siendo y poseyendo lo que él desea ser y poseer, él ha comenzado el proceso de exprimir o el acto espiritual de creación. Estas semillas se exprimen y plantan cuando el hombre se pierde en un estado salvaje y loco de alegría, sintiendo conscientemente y afirmando para sí mismo ser lo que antes deseaba ser.

Los deseos expresados, o exprimidos, dan lugar a que suceda ese particular deseo. El hombre no puede poseer una cosa y todavía desear poseerla al mismo tiempo. Por lo tanto, cuando uno se apropia conscientemente la sensación de ser la cosa deseada, este deseo de ser la cosa sucede – se realiza. La actitud receptiva de la mente, sintiendo y recibiendo la impresión de ser la cosa deseada, es la tierra fértil o matriz que recibe la semilla (el objetivo definido).

La semilla que se exprime de un hombre crece en la semejanza del hombre del que fue exprimida. Del mismo modo, la semilla mística, tu afirmación consciente de que eres lo que hasta ahora deseabas ser, crecerá en la semejanza de ti – de quien y en quien se exprimió. Sí, Getsemaní es el jardín cultivado de romance a donde el hombre disciplinado acude para prensar semillas de alegría (deseos definidos) por él mismo en esta actitud receptiva de la mente, y allí cuidarlas y nutrirlas caminando conscientemente en la alegría de ser todo lo que anteriormente él deseaba ser.

Siente con el Gran Jardinero la emoción secreta de saber que las cosas y cualidades que ahora no se ven serán vistas tan pronto como estas impresiones conscientes crezcan y alcancen la madurez. Tu conciencia es el Señor y Esposo [Isaías 54:5]; el estado de conciencia en el que moras es la esposa o amada. Este estado hecho visible es tu hijo dando testimonio de ti, su padre y madre, pues tu mundo visible está hecho a imagen y semejanza [Genesis 2:26] del estado de conciencia en el que vives; tu mundo y su plenitud son nada más y nada menos que tu conciencia definida objetivada.

Sabiendo que esto es cierto, asegúrate de que eliges bien a la madre de tus hijos – ese estado de conciencia en el que vives, tu concepción de ti mismo. El hombre sabio elige a su esposa con gran discreción. Se da cuenta de que sus hijos deben heredar las cualidades de sus padres y por eso es que dedica mucho tiempo y atención a la selección de su madre. El místico sabe que el estado de conciencia en el que vive es la elección que ha hecho de una esposa, la madre de sus hijos, que ese estado con el tiempo debe encarnarse en su mundo; por consiguiente él siempre es selecto en su elección y siempre afirma ser su más alto ideal. Él conscientemente se define como lo que desea ser.

Cuando el hombre se da cuenta de que el estado de conciencia en el que vive es la elección que ha hecho de una compañera, será más cuidadoso de sus estados de ánimo y sentimientos. No se permitirá reaccionar a las sugestiones de miedo, carencia o cualquier impresión indeseable. Tales sugestiones de carencia nunca podrían superar la vigilancia de la mente disciplinada del místico, porque él sabe que cada afirmación consciente con el tiempo debe expresarse como una condición de su mundo – de su entorno. Por lo tanto, permanece fiel a su amada, su objetivo definido, definiendo y afirmando y sintiendo que es lo que desea expresar. Deja que un hombre se pregunte si su objetivo definido sería una cosa de alegría y belleza si fuera realizado. Si su respuesta es afirmativa, entonces él puede saber que su elección de una novia es una princesa de Israel, una hija de Judá, porque cada objetivo definido que expresa alegría cuando se realiza es una hija de Judá, el rey de la alabanza.

Jesús en su hora de oración tomó con Él a Sus discípulos, o atributos disciplinados de la mente, y les ordenó vigilar mientras Él oraba, de modo que ningún pensamiento o creencia que podría negar la realización de Su deseo pudiera entrar en su conciencia. Sigue el ejemplo de Jesús, que, con Sus deseos claramente definidos, entró en el Jardín de Getsemaní (el estado de alegría) acompañado de sus discípulos (Su mente disciplinada) para perderse en una alegría desenfrenada de realización. La fijación de Su atención en Su objetivo era Su orden a Su mente disciplinada de vigilar y permanecer fiel a esa fijación. Contemplando la alegría que sería suya en el cumplimiento de Su deseo, Él comenzó el acto espiritual de generación, el acto de exprimir la semilla mística – Su deseo definido. En esta fijación permaneció, afirmando y sintiendo que era eso que (antes de entrar en Getsemaní) Él deseaba ser, hasta que todo Su ser (la conciencia) fue bañado en un sudor oleoso (la alegría) semejante a sangre (la vida), en fin, hasta que toda Su conciencia estuvo impregnada de la alegría viva y constante de ser Su objetivo definido.

Cuando se logra esta fijación de modo que el místico sabe por su sentimiento de alegría que él ha pasado de su estado de conciencia anterior a su conciencia actual, la Pascua o Crucifixión se alcanza. Esta crucifixión o fijación de la nueva afirmación consciente es seguida por el Sabbath, un tiempo de descanso. Siempre hay un intervalo de tiempo entre la impresión y su expresión, entre la afirmación consciente y su encarnación. Este intervalo se llama el Sabbath, el periodo de descanso o de no esfuerzo (el día de la sepultura).

Caminar inmóvil en la conciencia de ser o poseer un cierto estado es guardar el Sabbath. La historia de la crucifixión expresa bellamente este silencio místico o descanso. Se nos dice que después de que Jesús gritó, “¡Consumado es!” [Juan 19:30], Él fue colocado en una tumba. Allí permaneció durante todo el Sabbath. Cuando te apropias del nuevo estado o conciencia de modo que te sientes, por esta apropiación, fijado y seguro en el conocimiento de que está consumado, entonces, tú también gritarás, “¡Consumado es!” y entrarás en la tumba o Sabbath, un intervalo de tiempo en el que caminarás inamovible en la convicción de que tu nueva conciencia debe ser resucitada (hecha visible).

La Pascua, el día de la resurrección, se celebra el primer domingo después de la luna llena en Aries. La razón mística de esto es simple. Un área definida no se precipitará en forma de lluvia hasta que este área alcance el punto de saturación; precisamente de este modo, el estado en el que moras no se expresará hasta que todo esté impregnado con la conciencia de que es así – de que está consumado.

Tu objetivo definido es el estado imaginario, al igual que el ecuador es la línea imaginaria a través de la cual el sol debe pasar para marcar el comienzo de la primavera. Este estado, como la luna, no tiene luz o vida por sí mismo; pero reflejará la luz de la conciencia o sol – “Yo soy la luz del mundo” [Mateo 5:14, Juan 8:12, Juan 9:5, Juan 12:46] – “Yo soy la resurrección y la vida” [Juan 11:25].

Del mismo modo que la Pascua está determinada por la luna llena en Aries, así, también, la resurrección de tu afirmación consciente está determinada por la plena conciencia de tu afirmación, por vivir realmente como este nuevo concepto. La mayoría de los hombres fallan en resucitar sus objetivos porque fallan en permanecer fieles a su reciente estado definido hasta que se alcanza esta plenitud. Si el hombre tuviera en cuenta el hecho de que no puede haber Pascua o día de la resurrección hasta después de la luna llena, se daría cuenta de que el estado al que conscientemente ha pasado solamente será expresado o resucitado después de haber permanecido dentro del estado de ser su objetivo definido. Hasta que todo su ser no se estremezca con la sensación de ser realmente su afirmación consciente, al vivir conscientemente en este estado de serlo, y sólo de esta manera, el hombre jamás podrá resucitar o realizar su deseo.



Traducido por Manu Anderson
Tomado del libro
YOUR FAITH IS YOUR FORTUNE, capítulo 26 “Gethsemane”, Neville Goddard (1941)
© Todos los derechos reservados




jueves, 22 de marzo de 2012

CÓMO FUNCIONA LA LEY - Neville Goddard

CÓMO FUNCIONA LA LEY

La ley de la cosecha idéntica o de “causa y efecto” es impersonal y puede ser usada para traer a tu experiencia cualquier cosa que tú puedas concebir. Ya que la creación está terminada, todo estado posible ya existe. Tu fusión con un estado en particular (imaginando con sentimiento lo que tú experimentarías si estuvieras en ese estado) causa que ese estado se proyecte en tu pantalla del espacio. Esta ley no se puede cambiar o romper y siempre reproduce en tu mundo exterior el duplicado exacto de cualquier creencia que consientas como verdadera.

Si quieres cambiar tu mundo, debes cambiar tus creencias.

Puesto que la conciencia es la única causa, no puedes culpar a los demás por las condiciones que actualmente existen [en tu mundo], ni pueden el destino o la suerte ser la causa de lo que ahora estás experimentando. Nada puede alterar el curso de los acontecimientos en tu vida excepto un cambio en tu propia conciencia. Lo que sea que esté ocurriendo en tu mundo ahora, aunque parezca real y un hecho inalterable, es un reflejo de la actividad anterior de tu propia conciencia. Por lo tanto, un cambio de conciencia reflejará ese cambio en el futuro tan ciertamente como las creencias pasadas reflejan el presente.

El hombre es pura conciencia sin forma y lo que él se concibe ser es una ilusión o reflejo de las ideas particulares que sostiene como verdades. Estas ilusiones existen sólo mientras el hombre enfoca su atención sobre ellas y les da vida. La mente consciente se forma creencias y opiniones a partir de la evidencia de los sentidos o el mundo exterior percibido. El poder creativo dentro de cada uno de nosotros acepta como cierto lo que la mente consciente imprime sobre él. Tu poder creativo toma esas ideas, que son pensadas con sentimiento, y las proyecta en tu mundo exterior. Es importante recordar que no todos los pensamientos son creativos.

Sólo aquellos [pensamientos] que creíste ciertos o a los que les uniste sentimientos crean las circunstancias y eventos que te encontrarás. Por lo tanto, las emociones como la ira, el miedo, el amor o la alegría son creativas. Debes vigilar las emociones que permites que entren en tu conciencia del mismo modo que discriminarías al permitir a un extraño en tu casa. No puedes permitir que las emociones negativas llenen tu mente sin sufrir las consecuencias de experimentar el estado con el que esas emociones están unidas.

El miedo a la pérdida produce pérdida en tu mundo. Tú podrías tomar todas las precauciones en el exterior para protegerte contra la pérdida, pero si la temes, con toda seguridad la experimentarás en tus asuntos. Los sentimientos de amor y alegría crean acontecimientos felices y buenas relaciones. Sentirte abundante produce riquezas en tu vida. Una persona carente de amor o desconfiada y que siente que los demás se aprovechan de ella atrae hacia sí misma eso mismo que ella cree. No importa lo que haga en el exterior, sus relaciones con los demás reflejarán lo que ella acepta como cierto. Puede que quiera una relación amorosa, pero sólo puede atraer lo que ella es consciente de ser.

Lo semejante literalmente atrae a lo semejante. Como dentro, así afuera. La conciencia es la realidad y lo que percibimos a través de nuestros sentidos y nos parece tan real es sólo la sombra de lo que creemos sobre nosotros mismos y el mundo.

~Neville Goddard



Traducido por Manu LDA
Tomado de Rare Lectures by Neville Goddard




lunes, 6 de febrero de 2012

UNA FÓRMULA PARA LA VICTORIA - Neville Goddard

27. UNA FÓRMULA PARA LA VICTORIA

Cada lugar sobre el que la planta de tu pie pise, yo te lo he dado.” [Josué 1:3]


La mayoría de las personas están familiarizadas con la historia de Josué conquistando la ciudad de Jericó. Lo que ellos no saben es que esta historia es la fórmula perfecta para la Victoria, bajo cualquier circunstancia y contra todo pronóstico.

Está recogido que Josué estaba armado sólo con el conocimiento de que cada lugar sobre el que la planta de su pie pisara le sería dado; que él deseaba conquistar o pisar sobre la ciudad de Jericó pero se encontró con los muros que lo separaban de la ciudad infranqueable. Parecía físicamente imposible para Josué ir más allá de estos enormes muros y plantarse en la ciudad de Jericó. Sin embargo, fue dirigido por el conocimiento de la promesa de que, a pesar de todas las barreras y obstáculos que le separaran de sus deseos, si podía tan sólo plantarse en la ciudad, le sería dada.

El Libro de Josué además recoge que en lugar de luchar con este problema gigante del muro, Josué contrató los servicios de la prostituta Rahab, y la envió como espía a la ciudad. Cuando Rahab entró en su casa, que estaba situada en medio de la ciudad, Josué – que tenía el paso firmemente impedido por los infranqueables muros de Jericó – hizo sonar su trompeta siete veces. Al séptimo toque, los muros se derrumbaron y Josué entró en la ciudad victoriosamente.

Para el no iniciado, esta historia no tiene sentido. Para el que la ve como un drama psicológico, en vez de como un registro histórico, es de lo más reveladora.

Si siguiéramos el ejemplo de Josué, nuestra victoria sería igual de simple. Josué simboliza para ti, lector, tu estado presente; la ciudad de Jericó simboliza tu deseo u objetivo definido. Los muros de Jericó simbolizan los obstáculos entre ti y la realización de tus objetivos. El pie simboliza el entendimiento; colocar la planta del pie sobre un lugar determinado indica fijar un estado psicológico determinado. Rahab, la espía, es tu capacidad para viajar secretamente o psicológicamente a cualquier lugar en el espacio. La conciencia no conoce fronteras. Nadie puede detenerte de morar psicológicamente en cualquier punto, o en cualquier estado en el tiempo o el espacio.

A pesar de las barreras físicas que te separen de tu objetivo, puedes, sin esfuerzo o ayuda de nadie, aniquilar el tiempo, el espacio y las barreras. En consecuencia, puedes morar, psicológicamente, en el estado deseado. Así que, aunque no seas capaz de pisar físicamente sobre un estado o ciudad, siempre puedes pisar psicológicamente sobre cualquier estado deseado. Por pisar psicológicamente, quiero decir que tú puedes ahora, en este momento, cerrar tus ojos y después visualizar o imaginar un lugar o estado que no sea el actual, SIENTE realmente que estás ahora en tal lugar o estado. Puedes sentir que esta condición es tan real que al abrir los ojos estarás sorprendido de descubrir que tú no estás físicamente allí.

Una prostituta, como sabes, le da a todos los hombres lo que ellos le piden. Rahab, la prostituta, simboliza tu capacidad infinita de asumir psicológicamente cualquier estado deseable sin cuestionar si estás o no física o moralmente en condiciones de hacerlo. Tú puedes hoy conquistar la moderna ciudad de Jericó o tu objetivo definido si psicológicamente recreas esta historia de Josué; pero para conquistar la ciudad y realizar tus deseos, debes seguir cuidadosamente la fórmula de la victoria como se establece en este libro de Josué.

Esta es la aplicación de esta fórmula victoriosa como un místico moderno la revela hoy en día:

Primero: define tu objetivo (no la manera de obtenerlo) – sino tu objetivo, puro y simple; sabe exactamente qué es lo que deseas de modo que tengas una clara imagen mental de ello.

Segundo: aleja tu atención de los obstáculos que te separan de tu objetivo y coloca tu pensamiento en el objetivo mismo.

Tercero: cierra tus ojos y SIENTE que tú estás ya en la ciudad o estado que querías conquistar. Permanece dentro de este estado psicológico hasta que obtengas una reacción consciente de completa satisfacción en esta victoria. Entonces, simplemente abriendo los ojos, regresa a tu estado anterior de conciencia.

Este viaje secreto al estado deseado, con su subsiguiente reacción psicológica de completa satisfacción, es todo lo necesario para lograr la victoria total. Este estado psíquico victorioso se encarnará a pesar de toda oposición. Posee el plan y el poder de auto-expresión. De este punto en adelante, sigue el ejemplo de Josué, que, después de morar psicológicamente en el estado deseado hasta que recibió una completa reacción consciente de victoria, no hizo nada más para lograr esta victoria que hacer sonar siete veces su trompeta.

El séptimo toque simboliza el séptimo día, un tiempo de quietud o descanso, el intervalo entre los estados subjetivo y objetivo, un periodo de embarazo o expectativa gozosa. Esta quietud no es la quietud del cuerpo, sino más bien la quietud de la mente – una pasividad perfecta, que no es indolencia sino una quietud viva nacida de la confianza en esta ley inmutable de la conciencia.

Quienes no están familiarizados con esta ley o fórmula para la victoria, en un intento de acallar sus mentes, consiguen sólo adquirir una tensión quieta, que es nada más que ansiedad comprimida. Pero tú, que conoces esta ley, encontrarás que después de conquistar el estado psicológico que sería tuyo si ya estuvieras victoriosa y realmente arraigado en esa ciudad, avanzarás hacia la realización física de tus deseos. Harás esto sin duda o miedo, en un estado mental fijado en el conocimiento de una victoria preestablecida.

No tendrás miedo del enemigo, porque el resultado ha sido determinado por el estado psicológico que precedió a la ofensiva física; y todas las fuerzas del cielo y la tierra no pueden detener el cumplimiento victorioso de ese estado.

Quédate quieto en el estado psicológico definido como tu objetivo hasta que sientas la emoción de la Victoria. Entonces, con la confianza nacida del conocimiento de esta ley, observa la realización física de tu objetivo.

...Permaneced firmes, estad tranquilos y observad la salvación de la Ley con vosotros... [2 Crónicas 20:17]



Traducido por Manu Anderson
Tomado del libro YOUR FAITH IS YOUR FORTUNE, capítulo 27 “A Formula for Victory”, Neville Goddard (1941)
© Todos los derechos reservados




sábado, 28 de enero de 2012

USO CONSCIENTE DE LA LEY - Neville Goddard

USO CONSCIENTE DE LA LEY

Esta vez voy a hablar sobre quién soy y qué estoy haciendo. Si esto suena a egocéntrico, lo es. Se han escrito 66 libros sobre quién yo soy. Voy a citar algunas afirmaciones de varios de esos libros. Has oído muchas de estas citas, pero no te has dado cuenta de que estaban hablando del ser que yo soy. La primera cita está tomada del Libro del Éxodo. Aquí, Moisés está hablándole a Dios y él dice, “¿Cuando vuelva con la gente, quién debo decir que me ha enviado?” La voz responde, “Diles ‘Yo Soy’ me ha enviado a vosotros. Ese es Mi Nombre para siempre y el Nombre por el que seré conocido por todas las generaciones.” Los diez mandamientos afirman, “No usarás el Nombre del Señor tu Dios en vano”. “No usarás” es una orden. “No usarás” significa que tú no debes. Significa que bajo ninguna circunstancia debes hacerlo. Ese nombre es YO SOY.

Ahora, en primer lugar, todos nosotros hemos olvidado Su Nombre. Decimos “Yo Soy” cientos de veces al día y no sabemos que estamos usando el Nombre de Dios. En segundo lugar, intentamos romper el Mandamiento a lo largo de todo el día. No prestamos atención a lo que decimos a continuación de “YO SOY”. Cuando decimos, “YO SOY” y le sigue algo que no nos gustaría en nuestro mundo, estamos usando el Nombre del Señor – pero no en vano. La Biblia afirma que no podemos usar el Nombre en vano.

Nada que digamos precedido por “YO SOY” es en vano. Ese es Su Nombre. Es Dios mismo y porque es Dios, es creativo. Dios nos dio a Él Mismo. Él es “YO SOY” y ese es quien yo soy.

Nunca puedo olvidar que yo soy. Puedo olvidar quién soy o dónde estoy, pero nunca puedo olvidar que yo existo.

Cada vez que digo “YO SOY”, YO ESTOY creando algo. Orar es creer que ya hemos recibido lo que pedimos. Cuando digo, “Yo Soy”, Yo estoy agregando mi conciencia de ser a algo. Ahora bien, tú puedes mentir y no creer en lo que estás diciendo, pero no puedes creer algo sobre “Yo Soy” y no crearlo. Estamos creando mañana, tarde y noche con nuestras afirmaciones de “Yo Soy”. Si dices, “No me siento bien” y lo crees, estás perpetuando la enfermedad en tu vida. Debes cambiar estas afirmaciones a “Me siento maravilloso”.

Se nos enseña, “Deja que el hombre débil diga, ‘Yo soy fuerte’” [Joel 3:10]. Pero no puedes decirlo como un loro.
Tenemos que orar (decir Yo Soy), creyendo que es cierto, y entonces recibiremos.

En primer lugar, debemos ser como el Vigilante en la Puerta. Debemos vigilar cada pensamiento que contenga “Yo Soy”. Si eres observador, verás que has creado cada circunstancia y experiencia de tu vida.

Otra palabra importante a vigilar es “Si”. La mente consciente es muy sutil al expresar la duda (Satanás o el Diablo). Podemos ser capaces de mantener nuestra mente enfocada en lo que queremos, usando afirmaciones positivas con “Yo”. Si no somos cuidadosos, podemos dejar que se cuele un pequeño “Si” sin reconocer su implicación. Podríamos decir, “Me siento maravilloso” pero luego continuarlo con “Si el dolor continúa, no obstante, veré a un médico el martes”. Los “Si” son siempre seguidos de algo negativo y eso es simplemente la duda arrastrándose para robar la buena semilla que hemos sembrado. Elimina la palabra “Si” de tu vocabulario, ya que no es productiva de lo que te gustaría cosechar. “Si”, lo pone todo en tiempo pasado o futuro, y yo siempre experimento lo que creo que soy. “Yo soy” no es tiempo futuro. Ponerse bien no es estar bien. Debo creer que ya soy lo que quiero ser.

Recuerda, “Cada palabra que sale de mi boca no volverá a Mí vacía” [Isaías 55:11].

¿Lo crees? “En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios”. ¿Cuál es Su Nombre? YO SOY. Así pues, comienza a seguir cada palabra (YO SOY) que digas. ¿Ves un patrón? ¿No reflejan las circunstancias de tu vida lo que has estado diciendo?

Has estado usando mal el poder creativo que es Dios (YO SOY). Ahora que eres consciente de lo que has estado haciendo, observa cada palabra y haz que se ajuste a lo que deseas traer a tu vida. Finalmente, tendrás fe en lo que estás afirmando, aunque no haya ninguna evidencia externa que lo apoye, es un hecho en la conciencia y dentro de poco se proyectará de modo que podrás experimentarlo en el exterior. Sabiendo que Dios realmente se convirtió en ti porque Él es YO SOY, debes darte cuenta de que estás usando tu poder para crear cada vez que usas ese Nombre.

~Neville Goddard



Traducido por Manu LDA
Tomado de Rare Lectures by Neville Goddard




martes, 13 de diciembre de 2011

ELECCIÓN –– LIBRE ALBEDRÍO - Neville Goddard

ELECCIÓN – LIBRE ALBEDRÍO

La creación está terminada y tú tienes libre albedrío para elegir el estado que vas a ocupar. Por lo tanto, es importante determinar las ideas en las que basas tu manera de pensar. Cualquier concepto que sea aceptado como verdad se exteriorizará en tu mundo externo. Elegir en lo que vas a enfocar tu atención es la única libertad que puedes ejercer. Una vez que un pensamiento es aceptado y cargado con sentimiento, el poder creativo interior procede a exteriorizarlo.

Tanto si tus asunciones son conscientes como inconscientes dirigen toda acción para su cumplimiento. Es una ilusión que, además de asumir el sentimiento del deseo cumplido, puedas hacer algo para ayudar a su realización. Tu propia maravillosa imaginación humana determina los medios que usará para llevar tus asunciones a su realización.

Cada uno de nosotros está sujeto a un mar de ideas. Escuchamos la radio, vemos las noticias en la televisión, o escuchamos algún chisme. Si lo que observamos provoca una emoción, hemos reaccionado y, con ello, plantado una semilla que germinará en algún momento futuro. Los pensamientos no se alejan hacia el pasado, sino que avanzan hacia el futuro para confrontarnos de modo que podamos ver lo que hemos plantado, ya sea con sensatez o imprudentemente.

Hay un ejercicio que merece el esfuerzo y es al levantarte por la mañana imaginarte al final de tu día, habiendo logrado todo lo que querías y sintiéndote feliz y contento. Si hay una situación que te encontrarás más adelante en el día y que es de tu interés, dedica unos momentos a imaginar el desenlace que deseas experimentar. Estas actividades imaginarias avanzarán entonces hacia tu futuro para revelar la cosecha que tan sabiamente plantaste.

~Neville Goddard



Traducido por Manu LDA
Tomado de Rare Lectures by Neville Goddard




miércoles, 7 de diciembre de 2011

EL DESEO - Neville Goddard

EL DESEO

El deseo es un regalo de Dios. Al hombre no se le pide hacer nada más que aceptar el regalo simplemente dando gracias por la realidad invisible antes de observarla en su mundo exterior. A través del deseo, Dios nos invita a elevar nuestra conciencia a niveles cada vez más altos de conciencia.

Durante nuestro viaje a través de este sueño de la vida, es necesario experimentar todos los estados posibles para que así podamos regresar como Dios, el Padre, pero mejorado por haber experimentado tanto lo bueno como lo malo. El deseo de hacer más, ser más y tener más de lo que actualmente estás expresando es el impulso para la expansión.

Puedes preguntar si un deseo de matar o herir a alguien puede ser inspirado por Dios. La respuesta es que ningún hombre desea en realidad matar o hacerle daño a otro. Él puede desear ser libre de ese aparente otro y, a través de su limitada comprensión, siente que la única manera en que puede lograr esa libertad es destruyendo al otro. El hombre no se da cuenta de que el deseo de libertad contiene en sí mismo el poder y los medios para realizarse. Debido a su falta de fe, el hombre distorsiona estos regalos de Dios. No se da cuenta de que Dios, la sabiduría y el poder en su interior, tiene caminos que él, como hombre, no conoce y esos caminos son inescrutables.

Aprende a ser agradecido por los deseos que te han sido dados. Ellos ya existen y están listos para encarnarse en tu mundo. No se te pide hacer nada para ayudar a que se realicen excepto liberar tu mente de cualquier duda en cuanto a la forma en que se producirán y aceptarlos completamente como si fueran un regalo de un ser querido.

~Neville Goddard



Traducido por Manu LDA
Tomado de Rare Lectures by Neville Goddard




viernes, 2 de diciembre de 2011

Extracto del libro “Imaginación Despierta”, pág. 14

Extracto del libro “Imaginación Despierta”, pág. 14

El mundo presenta diferentes apariencias según difieran nuestros estados de conciencia. Lo que vemos cuando estamos identificados con un estado no podemos verlo cuando ya no estamos unidos a él. Por estado se entiende todo lo que el hombre cree y acepta como verdad. Ninguna idea presentada a la mente puede realizarse a menos que la mente la acepte. Depende de la aceptación, el estado con el que estamos identificados, cómo las cosas se presentan. En la fusión de la imaginación y los estados se encuentra la formación del mundo tal como se muestra [ante nosotros]. El mundo es una revelación del estado con el que la imaginación se funde. El estado desde el que pensamos determina el mundo objetivo en el que vivimos. El hombre rico, el pobre, el bueno, el ladrón, son lo que son en virtud de los estados desde los cuales ellos ven el mundo. De la distinción entre estos estados depende la distinción entre los mundos de estos hombres. Individualmente tan diferente es este mismo mundo. No son las acciones y el comportamiento del buen hombre que deberían armonizar sino su punto de vista. Los cambios externos son inútiles si no se cambia el estado interno. El éxito no se logra por imitar las acciones externas del exitoso sino mediante correctas acciones y conversaciones internas.

Si nos separamos de un estado, y podemos hacerlo en cualquier momento, las condiciones y circunstancias que resultaron de esa unión se desvanecen.

Fue en el otoño de 1933 en la ciudad de Nueva York que acudí a Abdullah con un problema. Él me hizo una simple pregunta, “¿Qué es lo que quieres?” Yo le dije que me gustaría pasar el invierno en Barbados, pero que estaba arruinado. Yo, literalmente, no tenía un centavo.

“Si te imaginaras estar
en Barbados,” dijo, “pensando y viendo el mundo desde ese estado de conciencia en lugar de pensar acerca de Barbados, tú pasarías el invierno allí. No debes preocuparte por las formas y los medios para ir allí, porque el estado de conciencia de estar ya en Barbados, si es ocupado por tu imaginación, creará los medios más adecuados para su realización.”

El hombre vive comprometiéndose con estados invisibles, fusionando su imaginación con lo que él sabe que es distinto a sí mismo, y en esta unión él experimenta los resultados de esta fusión. Ningún hombre puede perder lo que ha conservado al separarse del estado donde las cosas experimentadas tienen su vida natural.

“Debes imaginarte exactamente en el estado de tu deseo cumplido,” me dijo Abdullah, “y quedarte dormido viendo el mundo desde Barbados.”

El mundo que describimos por observación tenemos que describirlo relativo a nosotros. Nuestra imaginación nos conecta con el estado deseado. Pero tenemos que usar la imaginación con maestría, no como un espectador pensando en el final, sino como un participante pensando desde el final. Tenemos que estar allí en la imaginación realmente. Si hacemos esto, nuestra experiencia subjetiva se llevará a cabo de manera objetiva.

“Esto no es mera fantasía,” dijo él, “sino una verdad que puedes probar por experiencia.”

Su apelación a
entrar en el deseo cumplido era el secreto de pensar desde el final. Cada estado ya está ahí como “mera posibilidad” siempre y cuando pienses en él, pero es tremendamente real cuando piensas desde él. Pensar desde el final es el camino de Cristo.

Empecé justo ahí y luego [comencé a] fijar mis pensamientos más allá de los límites de los sentidos, más allá de ese aspecto al que mi estado presente daba existencia, hacia la sensación de estar ya
en Barbados y ver el mundo desde ese punto de vista.

Él enfatizó la importancia del estado
desde el que el hombre ve el mundo cuando se está quedando dormido. Todos los profetas afirman que la voz de Dios se oye por el hombre principalmente en sueños.

“En un sueño, en una visión de la noche, cuando el sueño profundo cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre su lecho; entonces él abre los oídos de los hombres y sella sus instrucciones.” [Job 33:15:16]

Esa noche y durante varias noches después de eso me quedé dormido en la asunción de que yo estaba en la casa de mi padre en Barbados. Al cabo de un mes recibí una carta de mi hermano diciendo que tenía un fuerte deseo de tener a la familia junta en Navidad, y pidiéndome que usara el billete de barco adjunto para ir a Barbados. Dos días después de recibir la carta de mi hermano navegué, y pasé un invierno maravilloso en Barbados.

Esta experiencia me ha convencido de que el hombre puede ser cualquier cosa que quiera si hace habitual la concepción [de su deseo] y piensa
desde el final. También me ha demostrado que ya no puedo excusarme echándole la culpa al mundo de las cosas externas – que mi bien y mi mal sólo dependen de mí, que depende del estado desde el que veo el mundo cómo las cosas se presentan.

~Neville Goddard



Traducido por Manu LDA
Tomado del libro Awakened Imagination, pág. 14
Copyright © 1954 Neville