~ "La imaginación crea la realidad." (Neville Goddard) ~


lunes, 2 de mayo de 2016

TÚ PUEDES PERDONAR EL PECADO (Neville - 29 de marzo de 1963)

Neville Goddard (29 de marzo de 1963)


TÚ PUEDES PERDONAR EL PECADO



"Tú puedes perdonar el pecado." Eso, para la mayoría de la gente, es blasfemia como oirás más adelante, al citar las Escrituras. Es muy común entre todos nosotros atribuir nuestros males y dificultades a cosas externas – como las condiciones actuales del mundo, a nuestro entorno, o simplemente a cosas. Y estas cosas pueden ser cosas que no existen en nuestro mundo, o cosas que tenemos en nuestro mundo, pero aún así cosas, mientras que desde el principio la verdadera causa de nuestros males es el pecado. Así que se nos dice que él fue llamado Jesús porque vino a salvar a los hombres de sus pecados; su única preocupación era salvar a los hombres del pecado.

Ahora, ¿qué es el pecado? Pecar significa "errar el blanco," "perder el rumbo," "no alcanzar tu meta" en la vida. Si no tienes un blanco (un objetivo o deseo) no puedes pecar. Si tienes una meta en este mundo y no la realizas y la pierdes, entonces has pecado. Así que su propósito es mostrar al hombre cómo no pecar en este mundo. No hay condenación. Dime tu pecado – dime tu meta, y yo te diré la palabra de Dios. Eso es lo que él dijo. Él ha venido sólo para mostrarle al hombre cómo no perder su objetivo en este mundo.

Ahora vayamos a Marcos 2:3 – tenemos lo mismo pero con un giro diferente en Mateo 9:2. Es la historia del paralítico. Se nos dice que él estaba predicando la palabra, es decir, la historia de la salvación, y trajeron a un paralítico llevado por cuatro hombres; y al ver su fe, le dijo al paralítico: "Hijo mío, tus pecados te son perdonados." (Marcos 2:5) Y algunos escribas que estaban sentados alrededor cavilaban en sus corazones: "¿Por qué habla este hombre así? ¡Es blasfemia! ¿Quién puede perdonar pecados, sino solamente Dios?" Y conociendo lo que ellos cavilaban en sus corazones, él les dijo: "¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico, 'Tus pecados te son perdonados,' o decirle, 'Levántate, toma tu lecho y anda'?" Así que le dijo: "Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa." Y el paralítico se levantó enseguida y siguió su camino. Luego se nos dice, ". . . todos se asombraron y glorificaron a Dios . . ." que había dado tal autoridad a los hombres, pues fue un hombre quien lo hizo. Nosotros somos ese hombre. Es a nosotros a quienes esa autoridad para perdonar el pecado se nos ha dado. Y el mundo pensó que ellos simplemente tuvieron el poder exclusivo de un ser fuera del hombre. Léelo en Marcos 2 y Mateo 9.

Ahora, ¿qué es esta capacidad para perdonar el pecado? Sabemos que "pecar" significa errar el blanco. El que lo perdonó se hacía llamar "la Verdad". Él dijo: "Yo soy la Verdad. Si conocéis mi palabra y permanecéis en mi palabra, entonces conoceréis la Verdad y la Verdad os hará libres." (Juan 8:31, 32) Pues toda la historia comienza con él enseñando la verdad – la palabra. Ahora, él se hace llamar "la Verdad". Si yo te pregunto esta noche: "¿Qué te gustaría ser en este mundo?" Y tú lo nombras – "Me gustaría ser _______________ (sin importar lo que sea)", y yo me dirijo a ti y te digo: "Tú eres eso, lo eres; ahora mismo lo eres" – tú dirías: "¿Lo soy? ¡No puedo creerlo!" Entonces tú estás negando la verdad. Él dijo: "Yo soy la Verdad" – YO SOY todo en este mundo; todo lo que el hombre pueda alguna vez imaginar, YO [lo] SOY. Entonces, tú imaginas lo que te gustaría ser. Si no puedes permanecer fiel y leal a esa visión de ti mismo, entonces estás pecando. No pecar es tener una meta. ¿Cuál sería? Si yo permanezco fiel a esa visión como si fuera cierto, ningún poder en este mundo podría impedirme realizarla – ningún poder en absoluto. Yo podría realizarla. ¿Cómo? No me preguntes. Pero si es necesario que el mundo entero de tres mil millones de habitantes (más de 7.000 millones en la actualidad) jueguen su parte para ayudarme a cumplir mi visión, ellos la jugarían sin saber que lo están haciendo. No habría ninguna diferencia si lo supieran o no. Ellos tendrían que contribuir al cumplimiento de mi visión, si yo permanezco leal a esa visión.

Así que, ¿cómo sería si yo fuera la persona que me gustaría ser? Si yo pregunto esta noche, "¿Hay alguien en esta sala que sea rico?" Y nadie dice, "Yo soy rico" – esa no es tu meta, y si la es, estás errando el blanco. Si hay alguien en esta sala – hombre o mujer – que sea conocido, que esté contribuyendo al bien del mundo, y nadie responde, "Yo soy él," entonces o bien no es tu meta – o si es tu meta, la estás perdiendo. Por tanto, el nombre es "YO SOY él," como se dice en Juan 8:24, "Yo te digo que morirás en tus pecados; pues a menos que tú creas que yo soy él, morirás en tus pecados." Este no es un hombre hablándome. Esto tiene lugar en las profundidades del alma del hombre. Si tú no crees ahora que YO SOY quien me gustaría ser, entonces estás perdiendo tu objetivo y estás pecando. Así que no viene de fuera; no es causado por nada del exterior en absoluto. Mis problemas de salud no están causados por las condiciones ni por el entorno, o cualquier otra cosa; están causados sólo por el pecado – y pecar es errar el blanco. Sólo hay un ser – una persona en el mundo – que puede acertar ese blanco, y es Dios. Dios perdona el pecado, como se nos dice en Isaías: "Yo soy el Señor, yo soy tu Salvador, y no hay ningún otro Salvador." "Yo, yo soy el Señor, y aparte de mí no hay ningún Salvador. Antes de mí no hubo ningún Dios, ni habrá ninguno después de mí. Yo soy el Salvador." (Isaías 43:3; 43:11)

Serás salvado de lo que eres. Sólo hay un ser en el mundo que puede salvarte, y ese Ser es "YO SOY". Por lo tanto, tú te salvas a ti mismo. ¿Cómo sería si fuera cierto – si yo fuera ahora el hombre o la mujer que me gustaría ser? Asúmelo y atrévete a creerlo y a caminar como si fuera cierto, y ningún poder en este mundo podrá impedir que llegue a suceder – ¡ningún poder! No hay nadie más grande que Dios. Di, "Yo soy" – eso es Dios. ¿Estás en presencia de alguien y porque esa persona tiene una pequeña etiqueta – o porque él es el Primer Ministro, o la Reina, o el Presidente de cierto país, tú crees que él es más grande que tú? Estás errando el blanco. No puedes estar en presencia de nadie que sea más grande que tú, si tú sabes quién eres. No vas a alardear de ello delante de ellos, a sabiendas, pero tampoco nadie será más pequeño – todos son Dios. Entonces se te dice que vayas y les digas. (Ezequiel 3:18, 33:8) – "Ve y diles. Si no se lo dices, y ellos pecan y tú no se lo dices – ellos morirán en sus pecados, pero su sangre estará sobre tu cabeza. Si tú se lo dices y ellos no se arrepienten, ellos morirán en sus pecados, pero la sangre no estará sobre tu cabeza. Así que diles." Así que Jesús se hizo confesar que él les diría, de modo que la sangre no pudiera estar sobre su cabeza.

En Hechos 20:26, 27 Pablo hace la confesión: ". . . pues no rehuí declarar a vosotros todo el propósito de Dios. Por tanto, os doy testimonio en este día de que soy inocente de la sangre de todos, pues no rehuí declarar a vosotros todo el propósito de Dios." Les dijo eso, que él no podía llevarse ese secreto a la tumba y no compartirlo con el mundo. Así que yo se lo he dicho a todos, que este es un principio que no puede fallar.

Ahora volvamos al paralítico. Tú viniste aquí esta noche por tu propio pie, por así decirlo. Si yo te digo que nosotros somos el paralítico de las Escrituras, tú te quedarás sorprendido. Ellos fueron llevados al lugar por cuatro hombres. ¿Sabes quiénes son los cuatro hombres? Los antiguos siempre nos llamaban por los cuatro sentidos – los cuatro ríos que corrían por fuera del Edén. No hablaban de cinco, hablaban siempre de cuatro. Unieron el gusto y el tacto porque dependían del contacto. Para probar o tocar algo, debe contactarse. Pero separaron la vista, el oído y el olfato. Estos tres fueron separados en el gran simbolismo de las Escrituras. Pero el gusto y el tacto fueron unidos. Los llamaban los cuatro sentidos, y nosotros vinimos aquí esta noche a cargo de estos cuatro hombres. Yo conozco mi balance bancario, y en dos semanas el Tío Sam quiere parte de lo que yo gané. Ni siquiera conozco al Tío Sam. Me dicen que él existe en algún lugar, pero yo no sé dónde; así que se supone que debo pagarle el día 15 del mes que viene "x" número de dólares. Independientemente de cómo yo viva, debo guardar algo para pagarle. Es la tierra del César, soy plenamente consciente de eso. Puedo ver mi balance bancario. Yo sé lo que está en mi mundo. Puedo tomar mis sentidos y llevarlos a participar en lo que está teniendo lugar.

Fui traído aquí esta noche a hombros de estos hombres. Él me dice: tus pecados te son perdonados, y, camina. ¿Cómo puedo hacerlo, sabiendo lo que debo pagar el día 15, sabiendo lo que debo hacer entre ahora y el día 15? ¿Cómo lo haré? Tus pecados te son perdonados, pero ¿quién puede perdonar sino Dios? Sólo Dios puede perdonar, y Dios es YO SOY. Muy bien, voy a ver ahora el mundo como yo lo vería si ahora fuera 1 de Mayo y todas las cosas detrás de mí estuvieran completamente pagadas, pagadas en su totalidad.

Supongamos que yo estuviera en paro (sin empleo). Fui traído aquí esta noche a hombros de estos hombres. Sé que tengo que pagar el alquiler y comprar comida – todas estas cosas – ¡y él me dice que mis pecados me fueron perdonados, que me levante y tome mi lecho y camine! ¿Cómo? Fui traído aquí sobre los hombros de cuatro hombres y se me dice que me levante – ignoro a estos cuatro y camino por mis propios medios ahora. No camino en base a lo que los cuatro me permiten ver, oír, y oler, y ser. Salgo de aquí sin la ayuda de estos cuatro. Camino por mí mismo. ¿Cómo? Ignoro la evidencia de los sentidos. Ellos me trajeron aquí. Ignoro por completo lo que me dicen que realmente tengo en este mundo, y veo lo que me gustaría ver y asumo que las cosas son lo que me gustaría que fueran, e influencio a cada ser en el mundo para que juegue su parte para cumplir lo que yo estoy asumiendo que soy en este mundo. Vine como paralítico, y me marcho por mi propio pie. Esa es la historia.

Cada ser en el mundo está llamado a levantarse y marcharse por su propio pie, porque él perdona tu pecado. Él viene al mundo sólo para liberar al hombre del pecado, sin importar lo que tú hayas hecho alguna vez en este mundo. No mires atrás a como son las cosas; mira las cosas como deberían ser, el hombre o la mujer que te gustaría ser, y asume que tú eres y ves eso sólo. Y entonces sabrás lo que es perdonar el pecado. ¿Quién perdona? Dios perdona. Él te perdonó. Yo asumí. ¿Quién asume? Yo asumo, ése es – Dios. "YO SOY" es Su nombre. YO ESTOY asumiendo que YO SOY el hombre que me gustaría ser. Ese es Dios. Comienzo a nombrarlo y camino en ese estado, y ese es Dios. No hay nada más que Dios. Olvida lo que hayas hecho, o lo que aparentemente estés haciendo, y sueña con el hombre o la mujer que te gustaría ser y atrévete a asumir que lo (la) eres.

Ahora se nos dice por el gran Blake: "El espíritu de Jesús es continuo perdón del pecado" – perdón del pecado a cada momento del tiempo. Esta noche, cuando entremos en el silencio podemos sentarnos aquí por un minuto y perdonarnos unos a otros. Supongamos que yo pudiera escuchar a todo el mundo aquí levantarse y contar la historia más fantástica en el mundo sobre ellos mismos o un amigo, o un pariente – o alguien. Supongamos que yo, realmente queriendo que se cuente desde este estrado, me siento en el silencio y escucho eso y sólo eso – la historia más fantástica en el mundo que pudierais contarme individualmente. Si yo salgo de aquí esta noche convencido de lo que escuché y permanezco fiel a lo que he imaginado y escuchado, debo escucharlo – ningún poder puede detenerlo, si yo permanezco fiel. Si alguien dice que no ha funcionado, yo no hago preguntas, pero en lo que a mí respecta, ha funcionado. Estoy seguro cuando sé que la visión que yo estoy sosteniendo para ti "tiene su propia hora señalada, madurará y florecerá. Si parece que tarda en llegar, espera. Es seguro, no será tarde." Si yo realmente asumo que las cosas son como a mí me gustaría que fueran de cada persona aquí, y permanezco fiel, sé que la historia es o bien verdadera o falsa. Yo sé que es verdadera. No puede fallar. No hay ningún poder en el mundo que pueda hacer que falle.

Otra palabra para pecado en la Biblia es "ofensa". La tenemos en nuestro maravilloso Padre Nuestro: "Perdónanos nuestras ofensas, así como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden." Se trata de una infracción menor de este principio. "Cometer ofensa" significa un desliz individual, una recaída temporal. Tú y yo comenzamos a hablar de una personalidad. ¿Qué estoy haciendo? Él sólo está en un estado. Por lo tanto, debo creer que él está desempleado cuando tú y yo entramos en la discusión. Hablo de un hombre que está desempleado y lo vemos como desempleado y comenzamos a decir: "Bueno, las condiciones son malas," o "Tal vez él no era lo suficientemente bueno para el trabajo," y tú y yo estamos hablando de un hombre que está desempleado y sólo vemos el estado. Estoy cometiendo ofensa. Él [solamente] está en el estado. Pero puedo caer en esta pequeña trampa. Todos lo hacemos, todos los días, a lo largo del día.

Leemos el periódico, y un hombre es llamado un gran hombre porque él pasa a ser Presidente, o tal vez alguna otra persona en este mundo. Leemos a algún columnista opinando sobre él y nos dejamos llevar por lo que el columnista nos dice, y de repente comenzamos a pensar como el columnista querría que pensaras, y estás cometiendo ofensa. "Señor, perdónanos nuestras ofensas, así como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden." Es un ligero desvío de nuestro objetivo. Somos apartados por lo que leemos, o escuchamos, o vemos en este mundo. Así que eso es cometer ofensa. Entonces, hablo de alguien que no puede encontrar trabajo – bien, ¿estará él cualificado? Estoy preguntando todas estas cosas, y son irrelevantes para este principio. Tampoco con este principio tienen ningún valor en absoluto. ¿Qué es lo que él quiere? Él quiere un trabajo. ¿Y cuánto quiere ganar? Él nombra una cifra. Supongamos que él tuviera lo que quería – entonces déjame asumir que es cierto y comienzo a ver el mundo como yo lo vería para él si fuera cierto y siento la alegría que sería mía si él ahora tuviera un empleo remunerado, ganando esa cantidad de dinero. Esto es o bien verdadero, o falso. Yo te digo: es verdadero.

Hoy tú y yo podemos recitar El Padre Nuestro – pero realmente recitarlo – y pedir perdón por nuestras ofensas y dejar que él muestre misericordia por nosotros haber errado el blanco por así decirlo. Lee la historia. Él es traído sobre las espaldas de cuatro hombres. Él mismo no tenía fe. Pero a pesar de lo que ellos sabían, todavía había cierta fe, y le llevaron ante la presencia de Dios, sabiendo que Dios podía perdonar el pecado. Y él dijo: "A causa de vuestra fe" – él habla ahora a los que le trajeron; él no le habló al hombre al principio, luego se dirige al paralítico: "Hijo mío, tus pecados te son perdonados." He aquí una fe vicaria. Entonces, yo puedo tener fe por ti si tú no la tienes por ti mismo. Tú puedes tenerla por mí si yo no la tengo por mí mismo. Muy a menudo la fe vicaria es más fácil que la fe directa. Si yo puedo dirigirme a ti, si tú realmente crees que un acto imaginario es un hecho, y puedes realmente creer que yo soy ahora lo que me gustaría ser, y aunque por el momento yo dudo y no soy fiel, tú puedes decir – a pesar de mí mismo tú puedes sacarme de mi estado – por un minuto tendré fe. Los que le llevaron sobre sus espaldas mostraron fe al traerle ante la presencia de Dios. Dios les felicitó por su fe. Y se dirigió al paralítico y le dijo: "Hijo mío, tus pecados te son perdonados." Los que le oyeron pensaron que era blasfemia. ¿Quién podía perdonar pecados, sino sólo Dios?

Él perdonó el pecado, pues él era el "YO SOY". "A menos que creáis que YO SOY él, moriréis en vuestros pecados." Así que te pido esta noche, vuélvete a tu prójimo, y tal vez puedas oír lo que el otro quiere y regocijarte por su buena fortuna, y ellos pueden regocijarse por tu buena fortuna. Realmente siente que es cierto, y ve el mundo como sería si ellos fueran lo que querían ser – y llegarán a serlo.

Por lo tanto, esta es la historia de nuestra capacidad para perdonar el pecado. Ellos tuvieron miedo cuando vieron lo que sucedió y entonces crucificaron a Dios por haber dado tal autoridad (poder) a los hombres. Se nos dice: "Si lo retienes, es retenido. Si lo liberas, es liberado." Veo a un hombre y lo juzgo por mis sentidos. Le retengo. Pero podría liberarle viéndole erguido sobre sus propios pies y moviéndose en este mundo de una manera gloriosa. Así que el material que yo antes descartaría como no bueno, no lo descarto más. Lo tomo y lo uso. Tomo al mismo hombre que yo antes descartaría y lo veo teniendo un empleo remunerado, siendo amado, y amoroso, y creo que lo que estoy viendo para él es cierto; y en la medida en que yo soy fiel a esa idea de él, se vuelve realidad en este mundo.

Ese es nuestro poder. Tenemos poder para perdonar el pecado. Si tú no tienes una meta en este mundo, no puedes pecar. Y no tiene nada que ver con cuestiones morales. No. ¿Tienes una meta? ¿Tienes algún objetivo en este mundo? Entonces esta es la forma de realizarlo: Supón que fuera cierto. En Romanos 8:4 se nos dice: ". . . no caminamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu." La carne son mis sentidos. Mis sentidos niegan que yo soy lo que me gustaría ser. No caminemos conforme a la carne – caminemos conforme al Espíritu. El Espíritu es verlo en mi imaginación como si fuera cierto.

Esta noche puedo ir a casa y encontrarme un armario vacío o un aviso en mi puerta: "Tienes de plazo hasta mañana." Muy bien. Imaginaré que todo ya está resuelto. Y si yo creo en lo que imagino, no significaría nada la amenaza que me fue dada – si yo realmente lo creo. "Ahora créelo," se nos dice. Si lo crees, se cristalizará en un hecho. Realmente no importa qué amenaza en este momento mis sentidos me dicen que hay – tengo que ignorarlo. Tengo que ignorar a los cuatro que me trajeron a este lugar. Ahora no iré más encima de estos cuatro. Simplemente caminaré conforme al espíritu y no conforme a la carne.

Por tanto, te pido que lo pruebes. Si lo pones a prueba no puedes fallar y – cuando hayas realizado tu objetivo, te pido también que lo compartas conmigo para que yo pueda compartirlo con la audiencia.

Hace unos tres meses un hombre se sentó en esta audiencia, y esta mañana he recibido una maravillosa y dulce carta suya. Él esperaba un gran extra en su salario. Había trabajado duro con todas las promesas, y una chica que nunca estuvo en el trabajo – pero que por ser "una de las chicas favoritas del jefe" – se llevó el extra. Él, que había hecho todo el trabajo, no se llevó prácticamente nada. De modo que él y yo acordamos mentalmente que tendría el trabajo más maravilloso, con más dinero y todo. Esto está sucediendo ahora en abril. Parecería que tardó mucho en llegar, pero hoy él está en ese trabajo, ganando más dinero – más de lo que esperaba – con más responsabilidad y oportunidades, y todo. Yo permanecí fiel a esa carta que yo sabía que vendría cuando él la escribiera. Y lo único que hice fue oírle decirme (en mi mente) lo que me diría si fuera cierto, y nunca vacilé.

Así que sólo te pido que seas lo más fiel posible a cualquier estado imaginario en este mundo, no importa lo que sea. Dios reside en cada uno de nosotros. Todo el mundo tiene que decir: "YO SOY". Ese es Dios. Yo soy Einstein, yo soy Neville. YO SOY es Dios. Neville es una cosita que descansa sobre el fundamento que es Dios. Yo soy rico – eso es una cosita sobre el fundamento de Dios, y Dios es infinito, Dios es todo. Por lo tanto, cualquier cosa que digas, antes de que la digas, tú dices: "YO SOY" – y escuchas y observas a los cuatro hombres que lo trajeron, lo trajeron paralizado. Él no es eso en absoluto. Pero ellos lo niegan – los cuatro sentidos lo traen y los cuatro sentidos lo niegan, los cuatro sentidos lo ignoran.

Cuando tú recurres al nombre de Dios, no dices: "En el nombre de Dios, esto y lo otro"; tú pides con el nombre de Dios, y pedir con el nombre de Dios es sentir: "YO SOY rico, saludable, seguro" – y entonces lo crees. Si tú pides con el nombre de Dios y lo crees mentalmente, verás el mundo como nunca lo habías visto antes de hacer la afirmación sentida, y si permaneces fiel a esa afirmación sentida, debe cristalizarse en tu mundo.

Este es el principio y va con cada ser en el mundo, independientemente de su nacionalidad o color de piel. Todo es Dios. Todo el mundo tiene que decir "YO SOY" antes de decir: "Yo soy esto y lo otro . . ." "Yo soy un hombre," – dices: "YO SOY" antes de decir "un hombre". "Yo soy americano", "Yo soy indio", "Yo soy japonés", "Yo soy chino". ¿Qué clase de ser te gustaría ser? Lo nombras. "YO SOY" lo está haciendo. Toma este fabuloso mundo nuestro y toma todos tus sueños y colócalos sobre el único fundamento – no hay ningún otro fundamento aparte de Dios – y Dios es YO SOY.

De modo que el paralítico vino aquí esta noche en todos nosotros, y nosotros fuimos traídos sobre los hombros de cuatro hombres, y los cuatro son nuestros cuatro sentidos: vista, olfato, oído, gusto y tacto. El gusto y el tacto se unen en uno solo porque dependen del contacto. Estas son las cuatro corrientes – los cuatro ríos de la vida que vienen desde el Jardín del Edén. ¡En cualquier momento del tiempo estamos en la presencia del YO SOY! Dejémosle que perdone mi pecado. Yo me perdono a mí mismo al atreverme a asumir que soy lo que me gustaría ser, y al asumir eso camino en esa asunción y se cristaliza en hecho. Ningún poder en el mundo puede detenerlo – ¡ninguno!

Cuando hablamos del pecado, no dejes que nadie te asuste con el pecado. Él viene a perdonar al pecador. Su único interés está en el pecador. Las llamadas violaciones morales – ¡olvídalas! Yo no te pido que las violes, sino que las olvides. Todo será subsanado. Es mi deber. A través de la conciencia de Pablo, Ezequiel, Jesús – "Si yo no os cuento lo que sé sobre la ley de Dios, entonces vuestro pecado está sobre mi cabeza; pero si os cuento y todavía no me creéis, moriréis en vuestros pecados, pero vuestra sangre no estará sobre mi cabeza." Así que Pablo dijo: "Yo les contaré. Les he anunciado todo el consejo de Dios a ellos, así que soy inocente de su sangre."

Hay infinitos estados. Un hombre cae en un estado y entonces él está en el estado, pero él no es el estado. Sácalo del estado preguntando mientras él está en el estado: "¿Qué te gustaría?", y él nombra el estado al que le gustaría entrar. Y le colocas en ese estado preguntando cómo sería si él fuera ahora lo que le gustaría ser; y permaneces fiel – dejándolo donde está – pero tú permaneces fiel a este concepto y él sale de ese estado. Reflexionando, él podría decir: "Habría ocurrido de todos modos." Bueno, está perfectamente bien – ya tú sabes. Cuéntale a todo el mundo la historia, y diles que depende totalmente de ellos. Si ellos creen – como se nos dice: "Si no creéis que YO SOY Él moriréis en vuestros pecados." (Juan 8) Cuando lo lees, podrías pensar que un hombre te está diciendo: "Yo soy Dios, y tú no." La historia entera tiene lugar en el alma del hombre. Esa es la historia.

Ahora él nos dice la verdad: "Conoceréis la Verdad y la Verdad os hará libres." Y ellos se quejaron: "Somos libres." Aquí están esclavizados, y creemos que somos libres. Somos norteamericanos, somos libres. ¿Hasta qué punto somos libres? No puedes pagar el alquiler o comprar comida, y creemos que somos libres. Sólo puedo ser libre si conozco el arte de perdonar el pecado, y el único que puede perdonar el pecado es Dios – y el nombre de Dios es "YO SOY".

En este mundo de hoy, en nuestra tierra maravillosa, hay cientos de miles en las cárceles físicamente – pero son norteamericanos. Hay cientos de miles sin empleo, que no pueden pagar el alquiler. ¿Libres? Son norteamericanos. Yo digo, ve y cuéntale a cada ser en el mundo la historia de Dios – como se nos dice en el Antiguo y Nuevo Testamento – y libéralos. Ellos pueden ser libres si saben quiénes son. Yo debo contarles la historia. No hay ni un solo ser en la cárcel esta noche . . si le preguntas quién es él y qué edad tiene, te dirá: "Yo soy John Smith, y tengo . . ." y él te dirá su edad. Pero antes de todas estas cosas, él te dice "Yo soy". He visto esto, como puedes ver. Asusta a la gente, como se te dice en Mateo 9:8: "Cuando las multitudes vieron esto, sintieron temor, y glorificaron a Dios, que había dado tal poder a los hombres."

En San Francisco, cuando yo conté esta historia, una señora que estaba sentada en mi audiencia acababa de recibir una notificación del ejército referente a que su hermano había sido juzgado, en un consejo de guerra, y condenado a seis meses de trabajos forzados. Ella se fue a casa y dijo: "Si este hombre está diciendo la verdad, yo puedo ponerlo en libertad." Se sentó en un lugar donde ella podía ver si alguien entraba. Se perdió en el estado imaginario en el que el timbre sonaba y bajaba corriendo las escaleras, abría la puerta, y abrazaba a su hermano que estaba allí esperando. Lo hizo durante una semana entera. El domingo siguiente por la mañana, antes de venir a mi conferencia, sucedió. Y cuando ella vino a mi conferencia, no pudo reprimir el impulso de levantarse de un salto de su asiento en medio de una audiencia de 1000 personas y decir que debía contar la historia, y la contó. El hermano fue dado de baja del ejército con todos los honores, a pesar de que fue sometido a un consejo de guerra y condenado a seis meses de trabajos forzados.

Todo el mundo puede ser perdonado. Él no es el mismo ser que era – lo que sea que hiciera para merecerse el consejo de guerra – ¿por qué debería él pagar hasta la última gota, si ella podía redimirle sacándole del estado que lo llevó a hacer lo que sea que hizo? Si yo soy sacado del estado y puesto en otro estado – si yo tuviera a alguien esta noche que fuera la bestia más horrible del mundo y estoy decidido a hacer de él una persona buena y amorosa, luego él entra en mi mundo y demuestra su bondad con sus actos, con todo – él ya no es el mismo ser que era cuando me desagradaba – la misma alma inmortal, sí, pero él está en un estado diferente. Siempre estuve juzgando el estado, ¿pero debería mantenerlo en ese estado y hacerle pagar un precio que sólo pertenece a ese estado? Como ves, hay tal cosa en este mundo como la misericordia de Dios. Ningún pecado puede ser expiado a menos que Dios intervenga y sea misericordioso – pues tú eres Dios y puedes intervenir. Él te lo dio a ti. Sólo Dios puede perdonar el pecado, y tú puedes perdonar el pecado: por lo tanto, ¿no eres tú Él? Dios es misericordioso. ¿No puedes ser misericordioso y transformar completamente a cualquier ser en el mundo? Y, ¡oh! ¡Qué emocionante es transformar a un ser y verlo diferente en un corto periodo de tiempo!

Así que te pido que lo pruebes, no puede fallar. Pero cree en la afirmación de la oración del Señor: "Perdona nuestras ofensas." Nosotros realmente hemos cometido ofensas. Hemos oído un rumor y nos lo hemos creído. Vemos las señales de "Prohibido el paso" por todo el lugar, pero igualmente pasamos. No lo hagas. No importa lo que oigas de nadie, no lo escuches a menos que sea algo hermoso, pues ellos sólo están hablando de un estado, y están manteniendo a esa persona en un estado. No les escuches. Saca a todo el mundo de cualquier estado indeseado, pero no te olvides de sacarte a ti mismo también. Ponte en el estado más glorioso de ser exitoso, ser querido, ser feliz. Pruébalo. Te prometo que no te fallará.

Ahora vamos a entrar en el silencio.



Traducido por Manu Anderson
La conferencia original en inglés es YOU CAN FORGIVE SIN (Neville Goddard – 03-29-1963) 



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lunes, 25 de abril de 2016

CRISTO EN TI (Neville - 6 de mayo de 1969)

Neville Goddard (6 de mayo de 1969)


CRISTO EN TI



“Poneos a prueba para ver si estáis en la fe; examinaos a vosotros mismos. ¿O no os reconocéis a vosotros mismos de que Jesucristo está en vosotros, a menos de que en verdad no paséis la prueba?” 2da. Corintios 13: 5. Ahora, la fe no está completa hasta que a través de la experimentación ¡se convierta en experiencia! Cuando tú pruebas al Cristo en ti y pruebas por experiencia que funciona, entonces tú tienes la fe. Pero primero debes encontrar quién es Cristo, dónde está él, y qué es él. No eres llamado para probar una tradición del hombre como algo en el exterior, ¡sino a Cristo Jesús que está en ti!

Quizás escucharon las noticias esta noche, de que los católicos acaban de eliminar a cuarenta santos. Por cientos de años, millones de personas han orado a San Cristóbal, y aun así ahora se les dice que él nunca ha existido. ¿Cuántas medallas de San Cristóbal y figurines se han vendido para proteger a aquellos que fueron a la batalla o han viajado lejos? Creyendo que era el santo del viajero, ¿Cuántos pusieron su fe en él? el Canal de Santa Bárbara fue nombrado por la Santa Bárbara, quien ahora se cree que nunca existió, aun así ¡es la causa de la reciente ruptura del oleoducto!

Si leen las escrituras cuidadosamente (y no siguen a la manada) verán que no hay intermediario entre tú mismo y Dios. No hay sacerdote, ni santo, ni ministro, ni maestro de la verdad, o los tales llamados sanadores que puedan ser intermediarios entre tú y Dios. Cristo en ti es la esperanza de la gloria. Tú debes examinarte a ti mismo para ver si estás en la fe. Examínate a ti mismo. ¿Acaso no te das cuenta que Jesucristo esta en ti? Si te das cuenta, ponlo a prueba. Él es tu poder para crear, tu poder para imaginar todo - ya sea lo bueno, lo malo o lo indiferente.

El capítulo 14 del libro de Juan comienza: “no se turbe vuestro corazón”. Esta declaración es repetida de diferentes maneras una y otra vez por el maestro de las almas - que es Cristo en ti, porque cuando él despierta, el miedo desaparece. Despierto, él te urge a que no temas, que no tengas miedo, que no se turben. Un tirano no podría existir sin miedo. Él debe matarnos de miedo antes de que pueda dominarnos. Al asesinar a millones (y tú tienes miedo de ser el siguiente) él te tiene bajo su poder. Pero si tú sabes que ni tu ni tu familia pueden morir, no tendrás miedo y entonces, no habría un tirano. La tiranía solo puede existir en un mundo aterrorizado. Así que, la Imaginación despierta comienza en el capítulo 14 de Juan al decir: “No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros. Y ustedes saben a dónde voy, y saben el camino.” Luego Tomás dijo, “Señor, no sabemos a dónde vas; ¿Cómo podemos saber el camino? Jesús le dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Si me conocieran, también conocerían a mi Padre; y desde ahora lo conocen, y lo han visto.” Felipe le dijo: «Señor, muéstranos el Padre. Con eso nos basta.» Jesús le dijo: «Hace ya tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y tú, Felipe, no me has conocido? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo entonces dices: “Muéstranos al Padre”?».

Tomemos a este verso en este nivel primero, y luego lo llevaremos a un nivel más alto. En la casa de mi Padre hay muchas moradas. La palabra “morada” traducida, significa: “quedarse en cierto lugar; estado; relación; o expectativa.” Existen infinitos estados desde los cuales tú puedes ver al mundo. Tú podrías entrar a un estado y permanecer allí hasta que se convierta en tu hogar, o podrías simplemente estar de pasada por un momento, pero es un estado, una de las muchas mansiones de tu Padre. Elige la mansión en la casa de tu Padre a la que quisieras entrar. Asume que ya estas allí. Siente la realidad del estado rodeándote, y tú has arribado. Tu sueño ahora es real, ¡Pero debes permanecer allí!

Cuando te vayas de este auditorio esta noche, tú esperas volver al lugar que has dejado para venir aquí. En este momento este auditorio es sólido y real, mientras que tu hogar es solo una imagen mental. Así que ¿Qué es un hogar? Es el estado al que tus pensamientos vuelven constantemente. ¿Estás pensando desde el estado que deseas? ¿O es tu sueño tan solo una fantasía pasajera, un sueño despierto que tu disfrutas por el momento y luego lo sueltas? Tú puedes darte cuenta si estás permaneciendo en tu casa de deseo, al observar tus pensamientos, porque el estado al que tú vuelves constantemente, constituye tu lugar de residencia.

Cuando imaginaste que eras la persona que querías ser y escuchaste a tus amigos regocijarse por tu buena fortuna, entraste en aquel estado y preparaste el lugar en el cual morar; porque en ese momento Cristo en ti le estaba hablando al tú externo y racional. Como tu propia maravillosa imaginación humana, Cristo te está diciendo que él sabe que tienes miedo; que tienes obligaciones en la vida que deben ser resueltas, pero que no tengas miedo porque: “yo voy a preparar un lugar para vosotros.” Sabiendo esto, cierra tus ojos físicos al mundo que te rodea, y no dejes que tu corazón se turbe, ni permitas que tenga miedo, ¡porque todas las cosas son posibles para Cristo en ti! Déjale preparar el estado, porque él es el camino a su cumplimiento.

Cerrando los ojos en contra de los hechos de la vida, atrévete a asumir que estás viendo y escuchando lo que verías y escucharías si tu deseo fuera verdad. Ahora, sintonízalo como sintonizarías una radio. Si cuando prendes la radio, se escuchan cuatro o cinco estaciones al mismo tiempo, tú no podrías soportar la confusión, y apagarías la radio. Así también es con tu imaginación - debe ser finamente sintonizada. Ahora, ninguna radio ni televisión es comparable contigo, porque aquello que la mente crea no puede ser más grandioso que la mente que lo creó. Estamos asombrados por la perfección del pequeño instrumento llamado radio, porque puede producir sonido de la nada misma, y aun así la mente que está asombrada, es aquella que la creó. Nuestra radio o televisor, puede ser llevada por cualquier parte de la casa o el patio, sin conexión a una carga eléctrica, y aun así el sonido y la imagen salen perfectos, y cualquier estación (o canal) puede ser alcanzada por un mero giro de la perilla. En este momento, todo lo que está siendo transmitido o televisado en el mundo, está en esta habitación, pero no lo hemos sintonizado.

Ahora, tú tienes un instrumento infinitamente más grande que cualquier radio o televisión, pero debe ser prendido y finamente sintonizado. Piensa en un amigo que se regocijaría verdaderamente por tu buena fortuna. Sintonízalo hasta que su voz sea la única que puedas escuchar. Déjale que te diga su excitación por tu buena fortuna. Escúchalo cuidadosamente hasta que su voz sea clara como el cristal, y hasta que puedas escuchar la oración que has puesto en esa voz. Ahora, cree en su realidad. Si lo haces, estás viviendo por este principio y no meramente aceptando la fe Cristiana como sustituto de vivir en él.

¿Puedes imaginar el escándalo que está sucediendo en el mundo Católico esta noche, ahora que las cortes han sacado cuarenta de sus tales llamados santos? La mitad de mi familia es católica. Realmente espero que mis hermanos protestantes, que no se han casado con chicas católicas, sean lo suficientemente grandes como para mencionarlo. Recuerdo hace veinte años atrás cuando mi esposa y yo visitamos a una familia católica. En ese momento mi esposa me dijo: “son ardientes católicos, pero no saben nada de ti excepto que eres protestante y no eres salvo.” Luego de una bella cena, nos sentamos junto a la piscina y observamos a sus tres hijos nadar. Cada muchacho tenía una medalla de San Cristóbal en su cuello. Uno ya tenía tres años en el sacerdocio cuando renunció, se unió al ejército, y volvió sin poder oír. Otro volvió sin un pie, y el tercero sin un brazo. Me dijeron que ellos creían que sin sus medallas hubiesen muerto. Bueno, me pregunto qué le pasará a esa familia ¡cuando se enteren de que San Cristóbal nunca existió! El único Cristo que siempre ha existido está dentro de ti, como tu propia maravillosa imaginación humana. Nunca hubo otro.

Cuando uno, habiendo despertado, descubre que todo lo que ha sido anunciado en la biblia está tomando lugar en él, sabrá quién es realmente el Mesías. Él contó su historia, mientras que algunos creían y otros no le creían. Aquellos que la escucharon y le creyeron escribieron sus experiencias en la forma de una historia, porque la verdad es mucho más aceptable cuando se cuenta en forma de historia, como en nuestros cuatro evangelios. Pero un día seremos lo suficientemente grandes para escucharla sin la forma de historia que nos ayuda.

La redención fue anunciada en el Viejo Testamento, pero no fue entendida por aquellos que la escribieron. Los profetas que profetizaron la venida del Mesías buscaron e investigaron sobre esta gracia que debía ser nuestra, y les fue revelado que no era para que ellos la conocieran. El tiempo todavía no había venido, porque era para nosotros. Ahora que los horrores han sido cumplidos, el Mesías que fue enterrado en nosotros antes de que el mundo existiera, está comenzando a erupcionar en el individuo. Todo lo que se dijo de Jesucristo será realizado en ti individualmente, porque la biblia fue escrita sobre ti.

Ahora, antes de que venga el Mesías, tú puedes poner su palabra a prueba. Si Cristo es tu propia maravillosa imaginación humana y todas las cosas - sean buenas, malas o indiferentes- son creadas por él, tu puedes imaginar cosas desagradables y perpetuar su imagen. Decir que Cristo solo hace lo bueno y el diablo hace lo malo es falso, porque el diablo es tan falso como Cristóbal. Cuando tú dudas el poder de Cristo en ti - eso es el diablo. A menos que realmente creas que “yo soy”, es el ser que estás buscando, y le oras solamente a él, al ejercitar tu imaginación humana, nunca alcanzarás tu deseo, porque la consciencia es el único poder que puede dártelo.

Esta noche, pregúntate a ti mismo, de qué serías consciente de escuchar, ver y experimentar, si tu deseo fuese ahora cumplido. Si lo que te digo es cierto y tu imaginación es el creador de todas las cosas, entonces deberías ser capaz de comprobar su poder al probarlo. Te digo: no existe intermediario entre tú y Dios. Si tan solo testearas este poder dentro tuyo, se probaría a sí mismo en acción. Luego sabrías quién es Cristo realmente.

Ahora, nadie viene al Padre excepto por mí, y te voy a decir exactamente cómo venir al Padre. No está explicado en las escrituras. Lo busqué, pero no pude encontrarlo, hasta que él se reveló en mí. Un día, él se va a revelar en ti, porque verás a un muchacho, elegido por Dios para ser su hijo. El muchacho será rojizo de cutis, muy buen mozo, con hermosos ojos. Él estará en sus comienzos de adolescencia. Cuando lo veas a los ojos, tú sabrás exactamente quién es él, y quién eres tú. Entonces, y solo entonces, tú sabrás que tú eres Dios el Padre. Así que, nadie viene a la consciencia de ser Dios el Padre excepto por revelación de David, porque él es aquel por el cual tú te haces consciente de la Paternidad.

En este mismo capítulo 14 de Juan, Imaginación Despierta hace esta pregunta: “Hace ya tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿Y tú, no me has conocido? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿Cómo entonces dices: Muéstranos al Padre?” David es uno con su Padre. Él es unido al Señor, habiéndose hecho un espíritu con él. Así que, la única forma que podrías encontrar al Padre dentro tuyo es traer a su hijo David. Se nos dice en el salmo 89: “He encontrado a David. Él me ha clamado: “Tú eres mi padre. Eres mi Dios, la roca de mi salvación”.

La palabra “encontrado” escrita aquí, si se toma solo por superficie, implica que David estaba perdido; pero la palabra significa, “llevar adelante uno que estaba atrás”. David, la juventud eterna, fue puesto en la mente del hombre, para que el hombre no pueda descubrir qué es lo que Dios ha hecho desde el comienzo hasta el final, cuando el lleva adelante aquello que estuvo detrás todo el tiempo, esperando para salir. Nunca sabrás que eres Dios el Padre hasta que David aparezca y te llame Padre. Es él quien declaró en el segundo Salmo: “Ciertamente anunciaré el decreto del Señor que me dijo: “Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.” (Salmo 2: 7). En mi propia experiencia, yo sentí una explosión en mi cráneo, y cuando todo se calmó yo vi a mi hijo apoyándose al costado de una puerta abierta, observando una escena pastoral. Cuando se dio vuelta y me vio a mi parado a su derecha, yo supe que era su padre, cumpliendo las escrituras.

Los evangelios son la historia más verdadera jamás contada, pero el hombre, a causa de sus tradiciones, ha vaciado la palabra de Dios, y construyó un concepto estúpido llamado “santos”. ¿Qué hombre sobre la tierra puede ser un santo? Los únicos santos son los redimidos, aquellos que forman el cuerpo del Señor resucitado. Déjenme que les diga: todos están predestinados para esa redención. Ni uno solo será perdido, así que ¿para qué elegir a alguien y llamarlo santo, para luego negar que alguna vez fue Cristiano? Hasta sacaron a San Nicolás de su lista, declarando que ¡Jamás existió! aquí están los hombres mortales, sin visión, ¡Dándose por jueces de los santos!

Les digo: sin importar lo que hagas aquí como hombre mortal, tú serás redimido, porque la redención no tiene nada que ver con los códigos éticos del hombre. Depende completamente del ser que está dentro del hombre, quien - habiendo interpretado todos los roles - despierta para recibir la corona de justicia que ha estado en espera de tu retorno. En el momento en que él despierta, tú eres redimido. Pero tus amigos saben que eres igual de mortal, y no tienen ni la menor idea de lo que este poder es. Robert Browning lo dijo en su poema “Reverie”:

“Desde el principio, el Poder era - lo sabía,

Lucha pero por una visión más cercana,
El amor era tan fácil de ver.”

Esto es verdad porque: antes del poder, era el amor. En mi propio caso luchar por el amor no me lo reveló. Solo cuando Dios en mí se mostró a sí mismo como el amor, ahí fue fácil de ver.

Como el amor, tú ejercitarás tu omnipotente poder en el mundo venidero. Tener ese poder aquí antes de haber sido incorporado en el cuerpo del amor, causaría estragos en el mundo; porque el Dios del que hablo es amor infinito y poder omnipotente, y tú eres ese Dios, pero no lo sabrás hasta que tu viaje esté completo. Solo cuando él complete el viaje se mostrará a si mismo ante ti - su emanación - al abrazarte en su propio ser. En ese momento dejarás de ser otro, porque te harás uno con el Dios Viviente. Luego contarás tu historia a todos los que quieran escucharla. Algunos te creerán, y otros no te creerán, pero la contarás hasta que te desprendas de tu vestidura mortal por última vez, para convertirte en uno con el Señor resucitado, que está formado por todos los redimidos de la humanidad. Y en el final, cuando todos sean redimidos, este ser que ya era antes de que el mundo existiera, será más poderoso, más sabio, y más glorioso, por su viaje hacia el mundo de la muerte.

Esta noche, aprende a sintonizar finamente tu imaginación. Conociendo la voz de tu amigo, sintonízalo a él. Determina las palabras que quieres que él diga, y escucha cuidadosamente. Sintonízalo hasta que sus palabras sean finas y claras, y luego cree que lo has escuchado. Piensa que realmente ha sucedido. Si lo haces, sucederá. Cuándo, no podría decirlo, porque cada acto imaginario es como un huevo, y no hay dos huevos (a menos que sean de la misma especie) que tengan el mismo intervalo de tiempo de incubación. El pequeño pájaro sale en tres semanas, una oveja en cinco meses, un caballo en doce meses, un humano en nueve meses. Tu acto imaginario tiene su hora predeterminada para madurar y florecer. Si pareciera que se demora, espera - porque ciertamente vendrá, y no se demorará para lo que es. (Aproximadamente Habacuc 2: 3)

Un acto imaginario es un acto creativo, porque en el momento en que se siente, la semilla (o estado) es fertilizada. Tomará cierto rango de tiempo para que nazca, así que comienza hoy, al asumir que eres el hombre, o la mujer que quisieras ser, y permite que la gente, en el ojo de tu mente, refleje la verdad de tu asunción. Permanece fiel a tu asunción. Persiste en este pensamiento, porque la persistencia es el camino para traer tu deseo a la manifestación. Tú no persistes a través del esfuerzo o del miedo, sino al saber que tu acto imaginario es ahora un hecho; espera su nacimiento, porque vendrá.

Ahora, una amiga me escribió contándome que en su sueño ella estaba caminando por la calle, sosteniendo un pez en sus manos. El pez parecía estar muerto, pero ella aun sentía su pulso. Determinada a mantener al pez vivo, ella encontró un vaso, lo llenó de agua, y puso al pez adentro. Luego despertó, escuchando una voz masculina que decía: “Oh, mi querida”.

Cada sueño contiene dentro de sí la capacidad de significancia simbólica. Un pez es el símbolo del poder de la imaginación humana. Imagínate a ti mismo deprimido, y la imaginación te lanzará al hoyo de la depresión. Imagínate a ti mismo libre, y tu poder imaginativo te sacará de allí, porque tu imaginación es el salvador de tu mundo. Cuando te pierdes en el mundo del razonamiento, tu imaginación no está siendo alimentada con tu deseo, porque el razonamiento niega su fluidez. Cristo, siendo tu imaginación humana, no está limitado por el mundo del razonamiento, y todas las cosas son posibles para él. Si ignoraras los hechos y caminaras en tus actos imaginarios como si tu deseo ya hubiese sido cumplido, estarías alimentando a Cristo, y él vuelve a la vida dentro de ti una vez más. Su sueño, creado por su propio ser que es Cristo en ella, le estaba diciendo que ella estaba desatendiéndose a sí misma. Saber qué hacer no es suficiente. El conocimiento debe ejercitarse. Es tan fácil aceptar la Fe Cristiana y usarla solo para sustituir la acción, y tan difícil vivir por ella; pero solo cuando vives por medio de tu imaginación podrás saber quién eres realmente.

Yo tuve una experiencia similar al de esta señora, pero la mía era en otra forma, otro símbolo de Cristo, el cual era el cerdo. Una noche me encontré a mí mismo en un vivero lleno de todo lo que crece. Cuando comencé a irme miré hacia abajo, y vi un pequeño cerdo a mis pies. Lo levanté, y lo puse sobre la mesa, rompí algunas ramas de un árbol cercano para protegerlo, y comencé a buscar comida para alimentarlo. Luego, como sucede en los sueños, la escena cambió. Ahora estaba en un mercado de vegetales con el cerdo a mi lado. Él había crecido en altura pero estaba muy flaco. De repente me di cuenta que él era mío, así que me dirigí a mi pequeña hija Vicky, y le dije: “Ve a buscar comida para que pueda alimentar a mi cerdo”. Ella respondió: “Papi, no tengo dinero”. Luego le dije: “No necesitas dinero aquí, porque todas las cosas nos pertenecen.” Fue a una góndola de galletitas, apiladas en forma de pirámide, y Vicky tomó una caja de la base, haciendo que la pirámide entera se cayera.

Abriendo la caja, comencé a alimentar a mi cerdo, cuando mi hermano Víctor se me acercó y, tomando lo que parecía ser una grasa blanca y cremosa, la esparció sobre mis galletas diciendo: “Esto le dará sustento”. De repente, una vela encendida apareció dentro de la mezcla, y yo dije: “La vela está encendida, y nunca más debe volver a apagarse.” Luego estas palabras de las escrituras vinieron a mí: “Su vela está encendida sobre mi frente, a cuya luz yo caminaba sobre la oscuridad, porque el espíritu del hombre es la vela del Señor.” (Aproximadamente Job 29: 3)

Previo a esta visión, yo había descubierto que mi imaginación era el único Dios que jamás existió, y aun así, a pesar de este descubrimiento, yo no lo había alimentado. Más bien, yo continuaba usando el enfoque racional hacia la vida, al planear mi vida sobre la base racional. Conocer un poder que no necesita el razonamiento no era suficiente; yo tenía que ejercitar este poder dentro de mí. Y luego estuve determinado a ejercitar mi imaginación para mí, y para otros. Yo vi que mi vela estaba encendida y supe que desde ese momento en adelante, no permitiría que su luz se vuelva a apagar, o se debilite por falta de uso.

Pablo dijo: “Yo soy el mayordomo (1) de los misterios.” La palabra “mayordomo”, significa: “el cuidador del cerdo”. Se nos dice que sigamos el ejemplo del mayordomo deshonesto y que falsifiquemos nuestros registros. Sin embargo, para ser un mayordomo de los misterios, el cerdo debe ser alimentado, para que sepas de qué estás hablando. Debes ejercitar tu poderosa imaginación, mañana, tarde, y noche, y nunca desatenderla.

Si esta noche le dieras a un hombre un millón de dólares para que los invirtiera, bueno, él desatendería a su cerdo al no alimentarlo, porque él cree que lo tiene todo. Luego, una noche, él verá a su cerdo, y se dará cuenta lo que le ha hecho al poder que tiene dentro. Si eres un músico y dejas de practicar por una semana, no estarás calificado para dar un concierto. Solo cuando practicas diariamente tú estás calificado. Así también sucede con la imaginación. Debe ser ejercitada diariamente y luego un día, descubrirás a Cristo dentro de ti, que es Dios el Padre, que viene solo a través de su hijo David llamándote a ti, Padre.

Ahora vayamos al silencio.


(1) Nota de la traductora: La palabra “mayordomo”, en inglés “steward”, antiguamente significaba “el cuidador de los cerdos”.



Traducido por Laura Arrojo
La conferencia original en inglés es CHRIST IN YOU (Neville Goddard – 05-06-1969
) 



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lunes, 18 de abril de 2016

EL DILUVIO TODAVÍA ESTÁ ENTRE NOSOTROS (Neville - sin fecha)

Neville Goddard (sin fecha)


EL DILUVIO TODAVÍA ESTÁ ENTRE NOSOTROS



Cuando lees la biblia, piensas que es un viejo libro, describiendo cosas que sucedieron hace innumerables años atrás, pero yo les digo que es contemporánea. Tú lees sobre el diluvio y piensas, “Bueno, ciertamente eso ha sucedido - si es que ha sucedido - hace innumerables años atrás.”

Esta mañana, como es mi costumbre, sintonicé el canal KFAC. Esa es una estación de radio que pasa durante el día y la noche, las 24 horas del día, solamente hermosa música clásica; para que puedas leer mientras escuchas la música - con muy pocas interrupciones. A la hora, te dan un boletín de cinco minutos y el pronóstico del clima. Pero entre las 9 y las 10 en punto siempre hay algún hermoso recital de piano - las grandes obras maestras tocadas por grandes artistas. Así que me puedo sentar con mi biblia y leer mientras escucho la música. Y la interrupción que vino hoy fue una publicidad del periódico: “Herald-Examiner”. Estaban publicitando este periódico como el único periódico que da los hechos - solo hechos, ningún embellecimiento ni banalidades - tan solo simple hechos. Y es por eso que deberíamos comprar los periódicos, porque están simplemente llenos de hechos.

Bien, los hechos han inundado al mundo como el diluvio. El hombre realmente esta “ahogado” con hechos, victimizado por hechos. Es en la imaginación donde todo vive, y no en su realidad, no en el hecho. A menos que la imaginación penetre los hechos, el abrumado permanecerá inundado. Ahora estamos en la inundación. ¡Esto es el diluvio!

Un hombre está en la cárcel. Eso es un hecho. Y él sabe que estará allí por “x” cantidad de años; eso es un hecho. Y él simplemente aguarda y espera, que de alguna extraña manera, obtendrá pronto la libertad de su encarcelación. Él nunca usa su imaginación, salvo para pensar en alguna manera violenta de escaparse, pero no para penetrar el hecho. En Marzo de 1943, al usar mi imaginación para penetrar el hecho, yo también estaba en “prisión”, en el Ejército, pero no quería formar parte de él. Así que yo simplemente penetré el hecho y me vi a mi mismo en la Ciudad de Nueva York, en mi propio departamento con mi familia. Y en nueve días yo estaba libre, con licenciamiento honroso, y en mi departamento en la Ciudad de Nueva York.

Le escribí a un amigo mío que estaba en el ejército. Él tenía mi edad. Era un Freudiano - un psicoanalista profesional, pero Freud era su especialidad. Esa era su educación. Cuando le escribí con detalle exactamente lo que yo había hecho (no le expliqué a medias, le dije exactamente lo que yo había hecho); le dije, “mientras dormía físicamente en la pequeña cama en cuartel, yo imaginé que simplemente estaba en otro lugar. El “otro lugar”, era un punto específico en el espacio: la Ciudad de Nueva York, en mi departamento. Le dije lo que hice. Yo podía “sentir” la cama. Podía “sentir” las cosas en mi casa. Caminé por ahí, sintiendo todos los objetos familiares en mi departamento, y le di todos los tonos de la realidad y toda la sensación vívida, en mi máxima capacidad. Yo “toqué” todo, y se sentía real, y luego volví a dormir. Luego le conté exactamente lo que me sucedió al otro día; y nueve días después, fui liberado honorablemente por el mismo hombre que rechazó mi aplicación.

No respondió a mi carta. En Nueva York, él solía venir a mis reuniones, pero como amigo, porque estaba muy convencido de que el concepto Freudiano era verdad. Me dijo; “voy a tus reuniones por esta razón, Neville… ” (Nos conocíamos bien. Él venía a cenar a mi casa; yo iba a cenar a la suya); pero él me dijo, “voy a tus reuniones porque tú transformas a mi pan diario en ‘sustancia de haditas’. Y un poco me gusta eso.” Me dijo, “pero cuando te escucho, me aferro a la silla y pongo mis pies firmemente sobre el piso para sentir la realidad y la profundidad de las cosas. No vas a poder llevarme contigo. Me vas a dejar aquí mismo donde las cosas son sólidamente reales, así que siento el lugar debajo de mis pies y siento las cosas que están en mis manos. Me aferro fuertemente mientras entretejes tu historia respecto a moverse dentro de la imaginación de uno.” Él no quería penetrar los hechos. Así que, ¿Cuándo salió del ejército? Cuando los otros millones salieron. Permaneció con sus hechos ¡por los siguientes tres años! Yo salí en Marzo de 1943; él volvió a casa a Nueva York en 1946, desmovilizado al igual que a los otros millones y millones de muchachos. Él no podía dejar ir a los hechos. Esto es el diluvio - no existe otro diluvio - este es el diluvio. Estamos “ahogados” con hechos, victimizados por éstos.

Ahora, la biblia, ¿enseña esta historia de atravesar los hechos usando la imaginación? Ciertamente lo hace. Déjenme que los lleve al capítulo 27 del libro del Génesis (el primer libro, el libro de Los Comienzos). Si no conocen la historia de Isaac y sus dos hijos (eran gemelos) déjenme que les refresque la memoria, si la han olvidado. Se dice en la historia que Isaac tuvo - es decir su esposa Rebeca tuvo - dos hijos, pero él era el padre de los dos hijos, Esaú y Jacob. Se dice que Esaú era el peludo. Él vino primero. Y luego Jacob vino segundo, y no tenía pelos. Era completamente lampiño, mientras que Esaú estaba cubierto de pelos, de cabeza a pies; pero él era el primero. Uno se llamaba Esaú, y el otro se llamaba Jacob porque vino segundo, y suplantó al otro.

Ahora, se nos dice que cuando el padre, Isaac, era viejo, y sus ojos veían tan borroso, que ya no podía ver (en otras palabras, estaba ciego), le dijo esto a su hijo Esaú:

“no puedo ver, y mis días están contados. Quiero que vayas a los campos a cazar, y tráeme una sabrosa carne de venado bien preparada, como a mí me gusta, carne de venado sabrosa.” Se nos dice que Rebeca (que amaba más a su segundo hijo que al primero) escuchó la conversación entre Esaú y su padre. Y luego, porque amaba a Jacob y quería que Jacob reciba la bendición… porque el padre siente que sus días están contados y que debe ahora dar su bendición a uno de sus hijos, y el primero debe obtenerla.

Así que la madre le dijo a Jacob lo que ella había escuchado y luego sugirió: “tomemos a uno de los cabritos del rebaño y lo mataremos, tomaremos la piel del cabrito y la pondremos sobre ti, para que tengas la apariencia de Esaú.” Jacob pensó diferente, “¿Y si mi padre lo descubre?” y la madre dijo, “Déjamelo a mí. Yo me haré cargo si él lo descubre.” Y mando a Jacob al campo para traer al cabrito.

Bien, él tomó a ese cabrito y lo trajo sabrosamente preparado para su padre. Vino rápidamente a la presencia de su padre, y el padre le dijo, “Ven, acércate para que pueda tocarte, hijo mío, seas o no mi hijo Esaú”. Así que Jacob se acercó a Isaac, su padre, quien lo tocó; y luego Isaac le dijo a Jacob; “la voz es la voz de Jacob, pero las manos son las manos de Esaú.” Y luego lo bendijo. Él le dio su bendición. No mucho después de que Jacob dejara la presencia de su padre, Esaú vino con el sabroso venado, y el padre le dijo, “¿quién fue el que vino? Porque yo ya he comido. ¿Quién vino?” y luego descubre que fue su hijo Jacob el que vino con astucia y lo engañó. “Pero”, dijo el padre, “Le he dado a él tu bendición, y no puedo retractarla, y bendecido él es. Todos le servirán. Todos le servirán a él, porque yo le he dado la bendición y no puedo retractarla.”

En la superficie tú dirás: ¿Qué es lo que esta historia está tratando de decirnos? Bueno, en este mismo libro, en un pasaje anterior, se nos habla sobre el arca. “Construye un arca con tres cubiertas: la más baja, la segunda y la tercer cubierta.” (Génesis 6: 14). Tú crees que es una construcción enorme. Bueno, usa tu imaginación. No puedes concebir una construcción que podría contener todos los animales del mundo en parejas, y todos los llamados “buenos”, que estarán de a siete parejas, con suficiente comida para alimentarlos por cuarenta días y cuarenta noches. Simplemente no podrías concebirla; aun así esa es la historia. Pero hay tres cubiertas. La cosa más obvia son los hechos de la vida, luego la interpretación psicológica de estas tal llamadas historias, y luego está la consumación espiritual de la historia. Así que tienes la cubierta más baja, la segunda cubierta, y luego la tercera cubierta.

Así que, aquí tenemos un perfecto ejemplo de la segunda cubierta. Esta habitación, ahora, es un hecho. Estamos todos aquí en la habitación. Es un hecho. Pero supongamos que no quiero estar aquí. Supongamos que esto se convierte en una prisión para mí. ¿Acaso puedo salir de ella? Si yo sé cómo penetrar los hechos - si yo sé que yo soy el arca; que “todas las cosas existen en la imaginación humana” (de Blake - Jerusalén), y que la imaginación humana y Dios son uno - son uno, no son dos - yo puedo en mi imaginación penetrar cualquier pared. Yo puedo ahora, sin mover un pelo, en un parpadear de ojos puedo pararme en la calle y ver a esta cosa (señalando al podio), sin un hombre parado frente a él. No tengo ningún problema en absoluto para asumir que estoy en la calle, y mirando desde la calle a esta plataforma.

Tú me dirás, ¿bueno y eso que hace? Bueno, permíteme hacerlo y sentir la realidad, sentir la solidez de la calle debajo mis pies, y ver a este edificio desde la calle en vez de mirar hacia la calle desde aquí. Si lo hago y le doy solidez, le doy realidad, seré obligado a ir allí. Eso es lo que las escrituras enseñan. Esa es mi “bendición”. Puedo penetrar a un hecho, y al penetrar a un hecho puedo pararme donde sea que quiero pararme en este mundo.

Luego, la promesa se hace, “Donde sea que pise la planta de tu pie, eso te lo he dado.” (Deuteronomio 11: 24). No te haré una promesa y no la cumpliré; te la daré si puedes pararte en ella. Así que yo realmente me “paré” en mi departamento; realmente me paré sobre aquel piso y sentí la cama. Sentí todo y le di realidad. Mi amigo no se permitió dormir en un lugar y asumir que estaba durmiendo en otro, porque ese es un estado mental dividido. Él no quería convertirse en una personalidad dividida. Él quería estar completamente coordinado. Bueno, coordinado es lo que estuvo, y muy bien, por los siguientes tres años, todo en un pequeño lugar en su cuartel. Y por tres años no podía salir, porque - primero que nada - no quería intentarlo, porque yo era el que “convertía a su pan diario en la sustancia de haditas.” Así que no respondió a mi carta. Se lo he recordado unas cuantas veces desde entonces, “¿Por qué no has respondido a mi carta?”

“Bueno, primero que todo, no le encontraba la lógica, y no lo creía”, me dijo, “que lo que tú has hecho era realmente la única causa de tu liberación.” Él siempre lo cuestionó. Luego, se lo repetía en otro momento y le volvía a contar lo que había sucedido esa vez. “bueno, eso hubiese sucedido de todas formas.” Luego, lo vuelves a hacer una tercera vez, y luego una cuarta vez. Sabes; aun si lo hicieras mil veces él todavía diría: “Hazlo una vez más”. ‘Hubiera sucedido’ (dicen), hasta donde a ellos le concierne. Dicen, “No sucedió porque tú has hecho algo; estas cosas hubiesen sucedido de todas formas.” Yo le pregunto, “ ¿Por qué analizas a la gente y luego permites que las cosas sucedan?”

No somos creaturas de las circunstancias”, dijo (Benjamín Disraeli), un hombre que lleva tu nombre - porque su primer nombre es Israel; y el nombre Disraeli simplemente significa “de Israel”. Benjamín Disraeli dijo, “El hombre no es una criatura de las circunstancias; las circunstancias son las criaturas del hombre.” Él sabía cómo crear cosas todo en su imaginación.

Así que le dije: “tu llevas el nombre de Israel, pero no aplicas a la historia de Israel. Si tu tan solo la aplicaras… estas cosas son enseñadas en las escrituras.” Las escrituras no son historia secular; esto es contemporáneo. No sucedió hace miles de años. ¡El Diluvio continúa! Ésto es el diluvio. El mundo entero está inundado con “hechos”, como los periódicos prominentes, los periódicos de la noche, “The Examiner” (El Examinador), y están orgullosos del hecho de que solo imprimen “hechos”. Ellos no los embellecen, sin banalidades, solamente los hechos. Por lo tanto, compra los hechos, y van por todo el mundo para encontrar hechos terroríficos. No estoy negando que: ‘él no la mató’, no estoy negando que ‘el no recibió una sentencia de x cantidad de años. Pero cuando la gente me viene a pedir algo, yo no me preocupo en los por qués algo sucedió. ¿Qué es lo que quieres? Y yo simplemente aplico mi imaginación amorosamente en representación de aquel pedido. No me importa qué fue lo que te llevó a ese estado; yo estoy aquí para simplemente sacarte de ese estado. ¿Qué es lo que quieres? Todo a través de la biblia: ¿Qué es lo que quieres? Él no condenó a nadie. La mujer llevada por el adulterio, él no la condenó. ¿Qué es lo que quieres? “Ve, y no peques más”. Él no llamó al acto de adulterar un pecado. Si ella lo llamó (o ellos lo llamaron) un pecado - está bien, llámenlo pecado. Por lo tanto, no lo repitan si lo llamas pecado.

“Pecado”, simplemente significa saber lo que hay que hacer, y no hacerlo. Eso es pecar. Así que si descubres lo que hay que hacer para penetrar un hecho: para ir más allá del hecho y crear una condición para mí mismo, y morar en ella, y pensar desde ella en vez de pensar sobre ella… porque la gran falacia del mundo es construcción perpetua - ocupación diferida; que significa: crear y crear, en el ojo de mi mente, todo tipo de cosas amorosas que me gustaría manifestar, pero que nunca las ocupo; no penetro el estado y voy directo adentro de él, dándole realidad cúbica. Pero yo sé - y tú sabes - y no es difícil entender por qué el sentido del tacto es algo en lo que creemos mucho más profundamente que en, por ejemplo, el sentido de la vista, o el sentido de oído, o el sentido del olfato.

Una vez me encontré con esto en un sueño. En mi sueño me encontré con este enorme, gigante columna - un pilar llevado hacia el océano, y el puente que anteriormente lo sostenía, ya no estaba. Solo quedaban los pilares. Y yo sabía que estaba soñando, y deduje que si me agarraba de ese pilar y si podía tocarlo, si me parecía sólidamente real, qué era lo que iba a hacer: Iba a agarrarme de ese pilar en el sueño. Yo sé que es un sueño, pero me voy a agarrar de eso tan sólidamente como pueda y persuadirme a mí mismo que me despierte sosteniendo ese pilar. Bueno, lo hice. Me sostuve a ese pilar con toda mi voluntad. Me dije, “Ahora Neville, tu sabes que estás soñando. Sabes que estás soñando ahora. Así que, ¡Despierta!” y me desperté en el agua, realmente sosteniendo ese pilar, y estoy parado en lo que anteriormente yo sabía que era un sueño. Dejó de ser un sueño; es real. Estoy en un mundo tan real como este y aquí estoy, sosteniendo este pilar enorme, y era en las Indias del Oriente (no en las Indias del Occidente donde yo nací); era en las Indias del Oriente, un área muy primitiva. Y luego un animal se acercó a la playa - una criatura de apariencia extraña, y en ese momento, yo estaba un poco… un poco en pánico. En ese momento de agitada emoción, me desperté en mi cama en la Ciudad de Nueva York.

Pero descubrí ese secreto de sentir. Así que él dijo, “Acércate, para que pueda sentirte, hijo mío”. Él escuchó la voz, dijo, “Tu voz es la voz de Jacob. Acércate y déjame ver si realmente eres Esaú.” Y él lo comprobó con tocarlo.

Estando tendido en mi cama una noche, aquí mismo en Beverly Hills, hace muchos años - habrá sido hace catorce o quince años - de repente me hice consciente de que estaba viendo lo que no debería ver. Estaba mirando hacia el más maravilloso interior de un hotel lujoso, así me parecía. Así que la conciencia siguió a la visión y me encontré a mí mismo en una habitación, pero yo sabía que estaba en la cama. Así que volví a la cama. Todavía estaba mirando el interior de la habitación, y volví a la habitación. Y volví de nuevo. Lo habré hecho doce o trece veces. Era divertido ir hacia la habitación; y la habitación era como esto - real, y luego yo volvía a la cama.

Ahora, yo dije, “ahora voy a explorar. Sin importar las consecuencias, yo voy a explorar.” Así que volví a la habitación. Parecía ser una habitación de treinta por veinte, desde la cama, pero cuando entré a ella con la decisión de explorar, la habitación se acercó hacia mí y se hizo un tercio de lo que era. Digamos, se hizo de diez por siete, y me di cuenta que era un vestidor de una enorme, gran suit, hermosamente decorada, pero todavía no estaba ocupada. Estaba allí para ser ocupada, pero la habitación hasta el momento - es decir, la suit - no estaba ocupada. Y yo pensé: “bueno, ahora iré por la puerta.” No pasé por ella de manera insubstancial; abrí la puerta con mi mano y caminé directo a través de aquella puerta. Yo era sólidamente real para mí mismo. Luego caminé por el pasillo, y el pasillo por el que caminé se cruzaba con el pasillo principal, y todas las luces estaban prendidas. Y dos señoras venían caminando por aquel pasillo, el principal. Pero yo sabía que esto había comenzado como un sueño. Así que le dije a las señoras: “Señoras, esto es un sueño. Este mundo entero es un sueño.” Y ellas me tuvieron miedo.

¿Quién no tendría miedo de un hombre que de repente aparece en el lugar donde estás caminando, y te dice que este mundo entero es un sueño? Tú pensarías que está loco - que está delirante. Así que pensaron que yo estaba loco y se alejaron tanto como pudieron de mí, y caminaron pegadas a la pared como los patos - una detrás de otra, mirándome de manera sospechosa. Luego vi a este objeto que colgaba en el espacio. Me recordaba a un objeto similar que había visto en la casa de un amigo en Hollywood Norte. Así que les dije, “Miren, ¿ven esto?” y lo agarré, y para mi sorpresa, ¡no era insustancial! Esto no era una imagen fantasmal. No era una imagen de la memoria. Esto era real. La cosa es sólida. Bueno, la agarré; y ya en ese momento estaban lejos. Miraron una última vez para atrás, hacia mí, y luego corrieron hacia la habitación principal. Y aquí estoy, parado solo, sosteniendo esta cosa. Me dije a mi mismo: “Neville, tú sabes que esto es un sueño. El origen es un sueño; el final es un sueño. Vamos, ¡Despierta!” y cerré mis ojos a lo obvio y sostuve esta cosa aquí, y no podía… abría mis ojos otra vez y todavía estaba parado allí. Dije, “¿Cómo voy a volver a mi habitación en Beverly Hills?” no sabía qué hacer… no había lugar al que podría ir para que me lleve allí, pero recordé: Sentir es el secreto.

Estoy sosteniendo esto aquí ahora, y es real. Es sólido. Yo soy sólido. Ellas son sólidas. Ellas escucharon mi voz. Y yo caminé allí, y cada paso era sólidamente real como caminar aquí ahora. Entonces, imaginé que mi cabeza estaba en una almohada; y cuando podía sentir una almohada debajo de mi cabeza mientras estaba parado, de repente me sentí a mí mismo en posición horizontal, y a mi cabeza en una almohada. Luego, de repente, podía sentir esa almohada, pero estaba cataléptico. No podía abrir mis ojos. No podía mover ni una mano. No podía mover ni un dedo. Aquí estoy, un ser viviente ¡en un cuerpo muerto! Así que me dije a mi mismo: “Van a encontrar el cuerpo mañana por la mañana, y tendrán que cortarlo”, porque estoy asegurado por algo de dinero, y para probar que nadie me quitó la vida tendrán que cortarlo para descubrir por qué me morí. Siempre tienen que hacer aquella pregunta, y le dan un nombre. Si no pueden encontrarlo, tienen que darle un nombre de todas formas.

Así que aquí me encontraba, no podía abrir mis ojos; no podía mover mi mano. En unos quince o dieciséis segundos (parecía mucho más tiempo que eso) mi dedo pequeño, podía moverlo, y luego podía mover mi mano un poco. Todavía no podía abrir mis ojos. Estábamos durmiendo en una cama doble, así que empujé mi mano hacia afuera - mi mano izquierda - y podía sentir el calor del cuerpo de mi esposa. En ese momento, supe que estaba de vuelta en mi cama. En otros quince o veinte segundos podía, con gran esfuerzo, abrir los párpados de mis ojos, y he aquí todos los objetos familiares - en las paredes, en el escritorio, todo volvió a la consciencia.

Ahora, yo me había metido en un mundo tan real como este. Les digo, existen mundos dentro de mundos dentro de mundos, y todos están aquí - justo aquí - es como sintonizar una radio. Apenas le giras un poco, y sintonizas una nueva onda de radio, y una nueva estación entra, trayendo algo completamente diferente. ¡Y no interfieren entre sí! Y estos mundos están aquí ahora, y están poblados, así como nosotros estamos poblando a este mundo, y ellos son tan reales como este mundo. Es terrestre y no tienes… no tienes que caminar hacia ellos. Yo estaba en la cama. Parecería que yo caminé hacia dentro de él - yo diría, a diez pasos de distancia, pero la misma área penetraba la cama, y la cama no lo obstruía; y ese mundo en el que me metí no obstruía la casa en la que vivía, en Beverly Hills. Todo está aquí - el mundo entero - mundos dentro de mundos, ¡dentro de mundos!

Así que les digo: los “hechos” son el diluvio. Eso es la inundación. No hay ningún otro tipo de diluvio. Realmente estamos inundados con los “hechos de la vida”. Y estos hechos - los cambiamos todos los días. Hoy, “esto” es la causa de esto y lo otro. Mañana no es así; es otra causa que hemos encontrado, y al otro día es otra causa. Pero mientras no hayamos encontrado la próxima causa, creemos que eso es un hecho, y adoramos los hechos. Pero, les digo: todas las cosas están en la imaginación humana. “El hombre es todo imaginación; y Dios es el hombre, y existe en nosotros y nosotros en él.” (Blake, de: “Anotaciones para Berkeley) “El Cuerpo Eterno del hombre es la imaginación. Y eso es Dios mismo.” (Blake, de “El Laocoon”).

No hay otro Dios. Todo está en tu propia maravillosa imaginación humana. Y la única cosa que el mundo entero desea es el despertar de la imaginación. Y cuando viene, viene con el nacimiento del niño prometido que libera al hombre de los horrores de este mundo que llamamos “el mundo de la naturaleza.” Porque la naturaleza es simplemente aquel principio en el cual depende la invariabilidad de las formas en luz transmitida. Así que la cosa continúa, una y otra vez.

¿Acaso no has observado que en cierto momento del año, el dinero está ajustado? Está fluyendo, y de repente en cierto momento del año se detiene. ¿Por qué? Es un hábito. Es un estado transmitido. Tú fijas ese hecho en el ojo de tu mente; y si tienes cincuenta mil dólares hoy, y, digamos, es el mes de Diciembre, que es cuando el dinero siempre está ajustado - vas a prestar ese dinero, o vas a darlo antes de que llegue Diciembre; así que cuando llega, vas a estar ajustado otra vez. Es una peculiar, yo diría, esclavitud, esta cosa llamada “naturaleza”, en la invariabilidad de las formas en luz transmitida.

Ahora, tú puedes penetrar al hecho y romperlo; y estamos aquí para enseñar eso. “Vengo, no para abolir la ley y los profetas” - vengo, pero no para abolirlos - “sino para cumplirla” (Mateo 5: 17); y para decirles la verdadera Ley. No es lavarse las manos antes de las comidas, aunque eso sea muy agradable, algo muy limpio. No es darles ciertas dietas; hacer esto, aquello y lo otro. Él explica que la Ley completa es psicológica. Él toma a uno de los Mandamientos, el cual es uno gráfico, para mostrarte cómo tiene que ser interpretado todo psicológicamente.

Él dijo: “Ustedes han oído que fue dicho: “No cometerás adulterio”. Pero yo les digo que cualquiera que mira con deseos a una mujer, ya adulteró con ella en su corazón.” (Mateo 5:27, 28).

Bueno, ¿Qué hombre no lo ha hecho? ¿Qué hombre no ha violado eso? Entonces, él te dice que la cosa completa es una cosa psicológica. No puedes restringir el impulso. Podrás restringirlo, basándote en miles de pequeñas razones. Quizás tienes miedo de las consecuencias. Quizás tienes miedo que alguien se entere. Quizás tienes miedo de esto, aquello o lo otro; pero el impulso estuvo allí, y él te dice que el impulso es el acto. Bueno, si el impulso es el acto, entonces los actos creativos son imaginarios, porque fue un acto imaginario; así que tengo que observar a mis actos imaginarios, porque el acto imaginario es un hecho. Va a realmente convertirse en hecho, y luego me confrontará.

Había una señora en San Francisco. “Mi hermano”, me dijo, “Creo que es inocente, no conozco todos los hechos del caso; pero le han dado seis meses de trabajos forzados. Él está en el ejército. Y no creo que mi hermano deba hacer seis meses de trabajos forzados en el ejército.”

Yo le dije, “¿Quieres que salga de allí?”, ella dijo: “Ciertamente sí.” Yo le dije: “Te diré lo siguiente. Inténtalo tú, para que puedas darte toda alabanza a ti mismo y no a mí. Hazlo tú.” (Ella): “bueno, ¿Qué debo hacer?”, le dije: “Si saliera, ¿vendría a casa?”; Ella dijo: “Oh si, el vendría directo a mi casa.” Le dije, “Muy bien. Y si él viniera a tu casa, ¿Qué harías tú?”, Ella respondió, “Bueno, lanzaría mis brazos a su alrededor, lo besaría, lo sentiría”. Yo le dije: “está bien, haz eso. Cuando vayas a tu casa esta noche, siéntate donde normalmente te sentarías, y tan solo imagina que tu hermano está allí, y que has lanzado tus brazos a su alrededor, y que lo estás sosteniendo y abrazando, y besando.”

A la mañana del domingo siguiente, en mi reunión de San Francisco, esa mujer pudo levantarse y contar esta historia. Ella dijo: “me fui a casa, y me imagine y escuché que sonaba el timbre; y el timbre está bajando las escaleras. Tenía que bajar un piso por escaleras para responder la puerta. Así que, escuché el timbre y corrí para abajo por las escaleras, y me lancé a abrir la puerta, y allí estaba parado mi hermano. Volví a subir las escaleras. No había ningún hermano, pero lo hice tan vívidamente que fue casi una decepción que no vi realmente a mi hermano parado allí, porque parecía tan real para mí.”

Bueno, unos días más tarde ella estaba sentada arriba y sonó el timbre. Ella dijo, “Casi me rompí el cuello para ir hacia abajo. Sabía qué era lo que iba a pasar.” Cuando abrió la puerta, ¡allí estaba su hermano!

Ella se paró en la audiencia, y contó esa historia a los miles que estaban presentes, ese Domingo por la mañana. Todos la vieron. Nadie, yo presumo, trataría de ir y verificarlo; yo confíe en ella implícitamente. Si me mintió, entonces sería problema de ella; pero estoy convencido de que la cosa entera fue verdad.

Yo no voy y te controlo. Yo te creo cuando me cuentas que ha sucedido. Pero la cosa es practicar. Somos el poder operante. Y el diluvio todavía continúa. No dejen que nadie les diga que el diluvio ha terminado. Y el diluvio es más y más profundo, porque estamos cada vez más y más inclinados por los hechos - “los hechos de la vida”. ¿Quieres los hechos? Bueno, más te vale que hagas las paredes de la prisión cada vez más gruesas. Pero aprende a cómo penetrar los hechos.

Cuando penetras los hechos, debes ir a cierto objetivo más allá del hecho. ¿Qué es lo que quieres ahora? Bien, entonces, tú vas al estado del deseo cumplido. ¿Cuál es el estado? Tú decides. Tú determinas lo que quieres en este mundo, y vas directo hacia dentro de ese estado, y luego ignoras los hechos.

Supone que los hechos ahora niegan lo que hiciste. No importa. Deja que los hechos permanezcan; ellos se disolverán. Todos ellos se disolverán porque tú permanecerás fiel y ocuparás el estado. Y a medida que ocupas el estado, va a funcionar.

Lo puedes hacer con un trabajo. Un amigo mío de la Ciudad de Nueva York - el vino del oeste - era un ingeniero, y me dijo, “Neville, quiero más dinero y quiero más responsabilidad. Quiero trabajar para una empresa en particular.”

Yo le dije, “¿sabes en donde están ubicados?

Él dijo, “Si, en la Avenida Madison. Ellos hacen trabajos internacionales. Construyen puentes, construyen diques; construyen cosas por todo el mundo. Y me gustaría un trabajo en el que me enviaran afuera porque podría obtener el tripe de salario.”

Le dije, “Bien, ahora, ve al lugar y observa donde te sentarías si obtuvieras el trabajo allí. Antes de que te manden afuera, trabajarías en la oficina local primero, ¿verdad?”

Él dijo, “Supongo que sí.”

“Bueno, ve allí y dale una buena mirada.”

Él fue al lugar, eligió un escritorio, eligió el lugar; y luego asumió, cuando volvió a su casa, que estaba sentado en ese escritorio, y que ese era su trabajo, y el mencionó la suma de dinero, que era una suma de dinero considerable. Él y su esposa e hija solían venir a mis reuniones. Alrededor de un mes, él ya tenía ese trabajo, y a las dos semanas estaba camino al Medio Oriente, construyendo puentes.

Desafortunadamente, no vivió mucho tiempo. Él era un hombre joven. Pero en aproximadamente tres años había partido. Tuvo un ataque al corazón, y se nos fue. Pero se habría ido de todas maneras, ya sea que este aquí o allí, porque venimos a tiempo, y nos vamos a tiempo. Pero al menos, antes de que partiera de este mundo, él encontró el Principio, el cual llevará consigo al siguiente mundo, porque no existe la “muerte”. Él es restaurado a la vida en un mundo igual a este, vestido en un cuerpo igual a este, solamente que joven. Joven como ya lo era, pero será más joven. Pero él al menos tiene la memoria de lo que hizo para obtener lo que quería, y funcionó. Así que ahora él continúa con el Principio en el ojo de su mente.

Así que cuando me cuentas de tus sueños, y que en tus sueños estás aplicando este Principio, como la señora esta noche - ella está aquí. Ella me contó su sueño. Le pedí que lo escriba para mí. En su sueño ella está debatiendo con otros este principio de imaginar, y cómo tu imaginas cierto estado y lo produces en este mundo; y que no hay nada en este mundo que muere. Todas las cosas son restauradas a la vida, y ella está llevando esta conversación en su sueño. Bueno, eso es de lo más halagador y muy excitante, cuando lo puedes llevar más allá, hacia donde el mundo te dice que es un estado donde no estás en control de tus visiones; que simplemente eres un esclavo de la visión y no su amo. No lo diriges; simplemente lo sigues. Bueno ella no lo siguió; ella dirigía la visión.

Cuando llegas al punto que puedes dirigir en el estado que llaman “sueño”, donde se supone que no puedes controlar sino que simplemente eres una víctima de tu visión - bueno, ella no es víctima de su visión; ella realmente controló su visión. Así que el día vendrá - es inevitable - todos nos sacaremos estas vestiduras. Pero les digo que van a encontrarse a ustedes mismos completamente restaurados instantáneamente - sin esperar por nada - instantáneamente restaurados - en un mundo terrestre con los problemas que tienes aquí, pero sabrán cómo resolverlos - resolverán los problemas porque conocen el Principio.

Así que el diluvio continúa. La biblia entera, de principio a fin, es contemporánea. Jesús no es algo que murió. Él es algo que vive dentro del hombre, y él mora en el hombre.

Dios mismo vino, y viene, en la historia humana en la persona de Jesús en ti - en mí - en todos en el mundo. Y el día vendrá, tú sabrás cuando eres el Señor Jesús, pero dormido a lo que eres. El día vendrá, serás completamente despertado al hecho de que eres el Padre, y ahí tú sabrás.

Me han preguntado, “¿porque lo expresas todo el tiempo?” esto es importante. Es tan importante - el Padre es la parte más importante de las escrituras - la parte más importante de las escrituras. Oh, puedo tener todo el poder del mundo ¡y aun así no saber que soy Dios! Puedo tener consciencia de que no hay nada en el mundo más que yo mismo, y aun así no sentir que yo soy Dios. Pero cuando el Padre viene, y yo sé que soy el padre del único Hijo de ÉL, entonces ¡yo sé que yo soy Dios! Y no hay otra manera de saberlo.

Si yo tengo el poder para destruir al universo, aun así no sabría que yo soy Dios. Y si estuviera completamente consciente, como lo estaba en 1926 mientras leía un libro, que cayó sobre mi pecho - no serían más de las 10:00; cuando me desperté a la mañana siguiente, eran las 9:00, y no me había movido ni de izquierda a derecha en el intervalo completo, porque el libro estaba todavía en mi pecho y la luz todavía prendida al lado de mi cama.

Usualmente durante el transcurso de la noche, un hombre se mueve seguido de lado a lado. Qué tan seguido, no lo sé, pero todos lo hacemos. Nadie va a la cama sobre su espalda y permanece así por nueve horas seguidas - o en este caso once horas.

Así que yo caí en un profundo, profundo trance; y en ese estado, me hice Luz infinita. No había nada más que luz, y yo era todo. No había circunferencia. Yo era el centro de todo - no había luz afuera de esta Luz que yo soy. No había sol, ni luna, ni estrellas; nada fuera del Ser que yo Soy. Yo era infinita, Luz pulsante. Pero aun así, no traje de vuelta el sentimiento de ser Dios. Eso me evadió. Pero cuando ves a Su Hijo, y el Hijo te llama “Padre”, entonces ahí sabes; y no hay duda en tu mente respecto a Quién eres tú. Por eso es que digo que es la parte más importante de las escrituras, y aun así es la única cosa que la gente me pregunta todavía: “¿Por qué lo enfatizas? ¿Por qué lo repites una y otra vez?” Porque es la única cosa en el mundo que - un día - experimentarás, que te convencerá que tú eres Dios. No hay otra cosa en el mundo que te convencerá, fuera de eso.

Pero mientras tanto, podemos penetrar los hechos. El hombre en prisión no necesita estar detrás de las rejas. Nosotros estamos en prisión por las cosas que hacemos. Está bien, podemos romperlas - romper cualquier cosa en este mundo. Un hombre puede estar en prisión por la gula. Él puede romperla si sabe lo que quiere. Quizás no quiere abandonarla realmente. Si él quiere abandonarla, permítele crear dentro del ojo de su mente una escena - una simple escena - en la cual si realmente la ha abandonado, un amigo o algún familiar lo sabría. Él no alardea al respecto; ellos simplemente lo saben, y hay una conversación normal en la que él ya no tiene añoranza por ella. Ya no la desea. Él no tomó ninguna droga para eso; no hizo nada para alimentarla. Simplemente - no estaba allí. Aquel cierto gusto que tenemos en este mundo - de repente - ya te has hartado; estas saturado de ello, y ya no lo quieres. Todas las cosas son adquiridas.

Hoy en día, por ejemplo, a mí me gusta una cosa llamada ostras. Las amo, especialmente las ostras orientales. Pero la primera vez que comí una ostra, pensé que moriría.

Yo era un pequeño niño. Debería tener alrededor de nueve o diez, y fui a lo que se llamaban las Islas Vírgenes - propiedad en ese momento de Dinamarca; que ahora son nuestras islas, Saint Thomas y Saint John y Santa Cruz. Y mi madre me dijo, “Ahora, Neville, sabes, vas a ir a un lugar extraño, y ellos hablan danés. No entiendes el idioma pero te las vas a arreglar. Vas a ir a una casa pupilo donde habrá veinte o veinticinco hospedados. Todos se sentarán juntos en una mesa grande. Ahora eres un niño, y no conoces sus hábitos; así que observa lo que la señora hace; y lo que sea que ella haga, tú lo haces.”

Me senté en la mesa, y aquí había un plato de ostras. Nunca antes en mi vida había visto ostras, y todas estas cositas aquí adelante. Vi a esta señora tomar un pequeño tenedor del costado; así que yo levanté mi tenedor, y luego ella tomo un pequeño rábano picante, luego tomo otra cosa, y luego un poco de tabasco y le hizo todas estas cosas; y luego pinchó a la ostra y la sumergió en todo lo que había preparado; cerró los ojos y se la comió como si tuviera miel en su boca. Yo esperaba la misma cosa; así que hice lo mismo. Y cuando tuve a esa cosa en mi boca; ¡Oh, Señor! No podría tragarlo, y no podía largarlo. Se supone que no podía escupirlo - mi madre me enseñó eso. Así que ahí se estancó.

Pero la parte graciosa es que no solo había aquella sola; miré hacia abajo para encontrar que había otras cinco, y todas tenían que ser tragadas. Bueno, esa fue mi introducción a las ostras. Pero hoy en día las amo. He adquirido el gusto por las ostras. La primera vez que tomé un trago, no puedo decirle a nadie que fue como la miel para mí; pero adquirí el gusto, y hoy ciertamente disfruto de un trago. Trato de no ir mas allá de cierto punto, porque quiero mantener mis facultades despiertas. Pero disfruto de un trago.

He tratado y tratado de adquirir el gusto por fumar, pero no puedo. Por lo tanto, abandoné esa idea luego de tratar por seis meses, y no podía hacerlo. Yo solo tenía veintiuno o veintidós, y no podía disfrutar un cigarrillo, un cigarro o lo que sea. Me hacían sentir enfermo. Así que, abandoné eso; nunca lo adquirí.

Pero todas las otras cosas las hemos adquirido. No venimos a este mundo con estos gustos; nosotros adquirimos estos gustos. Puedes adquirir el gusto de vivir en confort. Puedes adquirir el gusto de vivir como un caballero, o una dama. Adquiere el gusto. Si realmente quieres vivir como una dama, vivir como un caballero, sin presión para pagar la renta, sin presión para hacer estas cosas - está bien. Asume que ya eres esa dama; que ya eres ese caballero. Penetra los hechos. Los hechos te dicen que no lo eres; que no lo tienes. Penetra los hechos y vive en el estado como si ya lo tuvieras. Y déjenme que les diga por experiencia; lo obtendrás. ¡Realmente lo obtendrás! No me preguntes cómo. Los caminos y los medios están contenidos dentro del estado al que has entrado.

Así que entras a un estado. Contiene todo lo que es necesario para exteriorizar ese estado. Elige tu estado - un estado amoroso - y ve directo hacia dentro de ese estado, y mora en él. Yo lo llamo: “ocupar el estado”, y pensar desde él en vez de pensar sobre él, así como ahora piensas desde tu presente estado, con todos los hechos que te rodean para anclarte en él. Entra en otro estado, todo en tu imaginación, y los hechos aparecerán para anclarte dentro de ese estado. Y el día que te canses de él, puede salirte de él y entrar en otro estado.

Tú sabes que cuando te mudas a un nuevo hogar o te mudas a una nueva ciudad, tienes que realmente ajustarte a ella. Bueno, eres el peregrino pasando a través de innumerables estados. Los estados permanecen, pero tú, el peregrino, pasas a través de ellos, como un viajero pasando a través de una ciudad. No haces desaparecer a la ciudad. La pobreza continúa siendo un estado cuando un hombre que antes era pobre se mueve afuera de ella. Él se mueve afuera del estado de pobreza hacia adentro del estado de afluencia, pero no destruye el estado de pobreza. Cualquiera puede caer en él.

Como dijo Blake: “No considero al justo o al injusto estando en un estado supremo, pero solo estando en estos estados del sueño, en los cuales el alma puede caer dentro, en sus sueños mortales del bien y el mal.” (de: “Una Visión del Juicio Final”).

Ahora, vayamos al silencio.



Traducido por Laura Arrojo
La conferencia original en inglés es THE FLOOD IS STILL UPON US (Neville Goddard – no date) 



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