~ "La imaginación crea la realidad." (Neville Goddard) ~


sábado, 28 de marzo de 2015

INVERSIONES SEGURAS (Neville - 1953)

Neville Goddard (1953)


INVERSIONES SEGURAS



El tema de hoy es “Inversiones seguras”.

Quiero compartir con ustedes hoy, lo que yo considero una de las más grandes revelaciones de todos los tiempos.

La mañana del domingo 12 de Abril, mi esposa se despertó de lo que fue un profundo sueño y mientras se despertaba una distintiva voz le habló; y la voz le habló con gran autoridad diciéndole: “Debes dejar de gastar tus pensamientos, tu tiempo y tu dinero; todo en la vida debe ser una inversión.” Así que ella rápidamente lo escribió, y fue directo a buscar en el diccionario dos palabras muy importantes en esta oración, “gastar” e “invertir”; el diccionario define “gastar” como “desperdiciar, derrochar, expender sin nada a cambio”. En cambio, “invertir” es “expender con un propósito, del cual se espera una ganancia”.

Luego comencé a analizar la oración – “Debes dejar de gastar tus pensamientos, tu tiempo y tu dinero; todo en la vida debe ser una inversión.” Mientras la contemplaba, Vi que todo es AHORA; que a través de los portales del presente, todo el tiempo debe pasar, y este psicológico “AHORA”, el estado en el cual me encuentro ahora, no retrocede hacia el pasado. Sino que avanza hacia mi futuro.

Entonces, lo que hago AHORA, es lo más importante de todo, y el pensamiento es la moneda del cielo; es el dinero del cielo; entonces, el pensamiento que entretenga ahora, el pensamiento al cual le doy mi consentimiento, como se nos dice en Efesios “Todas las cosas cuando son admitidas son manifestadas por la luz, y todas las cosas cuando se manifiestan son luz” y la palabra “luz” es definida como la consciencia. Entonces, al estado al cual ahora le doy consentimiento debe manifestarse, y cuando es manifestado, es solo ese estado de consciencia lo que se hace visible, que viene a ser testigo del estado en el cual yo he permanecido.

Entonces, en cada momento del tiempo, estoy gastando o estoy invirtiendo. Desafortunadamente, la mayoría de nosotros gastamos la moneda del cielo, y mañana tarde y noche, vivimos en estados negativos de los cuales no hay nada a cambio, cuando podríamos haber invertido ese momento fácilmente, para que al final de ese día, tengamos un maravilloso conjunto de inversiones.

La persona con mentalidad religiosa invierte posiblemente los domingos por la mañana. A través de la ceremonia religiosa, es elevado por un momento; y si no es excesivamente crítico, puede dejarse llevar por el himno; puede dejarse llevar sólo por el órgano de música, el mensaje del púlpito, y por un momento él esta invirtiendo; pero el resto de la semana, él gasta.

Ahora, ustedes saben por experiencia que si ponen todo su dinero en un gran proyecto, podrá ser maravilloso, podrá ser seguro, pero al final del año los directores podrían decidir reorganizar y por lo tanto decidir en dejar de lado los dividendos, y tú estás dependiendo de ese cheque de dividendos para tus necesidades diarias, aunque sea una buena empresa, un genial proyecto, cuando dejen de lado los dividendos, tendrás que vender algunas acciones, o aumentarlas, o prestarlas. Mientras que en cada momento del tiempo podrías tener el mejor portfolio y si uno no obtiene un cheque de dividendos no importa. Si has dedicado cada momento del tiempo a pensar positivamente, pensar constructivamente, al no aceptar ningún rumor que no contribuye al cumplimiento de tu deseo, no importa cuál sea – aunque sea el hecho más obvio del mundo – si no contribuye al cumplimiento de tus sueños, no lo aceptes. Si lo aceptas, entonces estás gastando. Pero si lo que haces no es negarlo, sino que le eres completamente indiferente, y no lo aceptas para nada, por lo contrario, te enfocas en lo que deseas haber oído en vez de lo que has oído, tu estás invirtiendo. No es lo que escuchas lo que importa. Lo que importa, es cuando admites la verdad de lo que escuchas.

Todas las cosas cuando son admitidas, no cuando son escuchadas, si le das consentimiento, si lo aceptas como verdad; entonces gastas por aceptación o inviertes dependiendo de la naturaleza del estado aceptado. Entonces, esta revelación que vino a través de mi esposa, para mí es una de las más grandiosas que haya escuchado; si hubiera sido escrita en nuestra Biblia, hubiera sido contada bajo esta extraña regla: “Y el Señor Dios habló a ella en este día y le dijo a ella, su sirvienta...”, y hubieran dicho qué revelación vendría de esa manera; pero vino a una esposa normal y natural; vino de una manera natural y normal para instruir, no sólo a ella, sino a su marido, porque yo fui el primero al que se lo dijo, y no puedo decirles lo que me ha hecho desde que lo escuché en aquella mañana del 12 de Abril, porque me ha hecho más consciente del momento, me hizo mucho más consciente de cada momento del día; para que no esté gastando, debo estar invirtiendo – el tiempo es muy preciado y porque estos momentos no retroceden. Estos momentos no mueren; están siempre avanzando hacia mi futuro para confrontarme con un desperdicio, o para mostrarme una maravillosa recompensa; si invierto es por un propósito y, por lo tanto, espero, no sólo espero, sino que cuento con ser recompensado: Cuento con recibir una ganancia de mis inversiones. Entonces, un momento invertido ahora, este mismo día, puede mañana pagarte grandes dividendos.

Conté una historia aquí, dos semanas atrás, de Jimmie Fuller. Bueno, no tenía todos los detalles de la historia, pero luego de la reunión, docenas de ustedes me dijeron – y no sólo luego de esa reunión, sino que también luego de la reunión en el Teatro Ebell – que Jimmie Fuller, para haber hecho la fortuna que hizo, tendría que haber tenido gran capital. Bueno, yo no podía ni negar ni afirmar esa aserción tan atrevida, porque ustedes hablaron como si supieran y muchos de ustedes casi me convencen de que él tenía gran capital y que por eso él lo convirtió en grandes recompensas. Entonces, el viernes por la noche le pregunté a Jimmie para que me contara con más detalles. Él me dijo: “Cuando viniste aquí cuatro años atrás, Neville, vine a escucharte. Mi esposa me preguntó ¿Por qué vienes a escuchar a Neville?; ¿Quién te contó de Neville?” él dijo: “Prendí la radio una noche y escuché al Doctor Bailes. Nunca antes había escuchado de él. Al final de su conferencia, la cual disfruté muchísimo, dijo que Neville vendría a hablar para nosotros y que es un DEBER escucharlo.”

“Bueno, la siguiente noche, como me gustó mucho el Doctor Bailes, lo volví a escuchar, y por las siguientes dos semanas él seguía promoviéndolo, y él era tan generoso con sus halagos que pensé ‘tengo que ir a escuchar a ese hombre’. Entonces cuando vine, disfruté lo que escuché el domingo por la mañana, y luego usted anunció que estaría hablando en la siguiente noche en este mismo lugar, pero que costaría dos dólares.”

“Bueno”, él dijo, “yo tan sólo tenía cincuenta y cuatro dólares. Tenía una esposa y un niño pequeño; no podíamos dejar al niño solo, era un bebé; así que significaba contratar una niñera, pero mi esposa y yo vinimos a todas las conferencias y una noche no teníamos para pagarle a la niñera; simplemente no lo teníamos, pero tomamos lo último que nos quedaba que eran cincuenta y cuatro dólares y vinimos a todas las reuniones, ambos vinimos. Tres años después, Neville, y todavía no había podido probar su teoría. Usted sabe mi problema, como se lo he contado anteriormente.”

Por si alguien aquí esta noche no ha oído sobre su tema – este hombre era un negro, y su problema era que porque él era un negro, todas las marcas y limitaciones del mundo estaban en su contra. Traté de convencerlo de que estas limitaciones estaban ubicadas solamente en su propia mente; su aceptación de que eso era una restricción hacía que fuera una restricción, pero si tan sólo él la soltara por medio de no aceptarla, por completa indiferencia al pigmento de su piel, él podría lograr todos sus sueños, si aceptara esta ley ahora.

Bueno, en el último año, Jimmie Fuller, a través de la completa aceptación, invirtiendo su momento, su ahora, ha transformado el año en una ganancia neta de doscientos cincuenta mil dólares. No tenía un centavo cuando comenzó; no había ganado un gran capital; no lo tenía. Él invirtió solamente la moneda de Dios. Dios se la dio. Él le dio el momento, que es el tiempo. Así que en vez de gastar sus pensamientos, que es lo que hace todo el mundo, y gastar su tiempo, que es lo que hace todo el mundo; él sabía que el pensamiento era dinero; así que invirtió su pensamiento en el ahora, sabiendo que no iba a retraerse y desaparecer de la vista; sabía que era una inversión: que avanzaría hacia el futuro.

Bueno así que así fue. Avanzó de tal manera que ahora él me dice que todo lo que toca se convierte en oro. Ahora él tiene tres hijos; vienen aquí cada domingo a la escuela dominical; él no quiere que sus hijos empiecen con las limitaciones que tenía él, así que él quiere que ellos sientan lo que esta iglesia les da. Así que cada domingo, Jimmie me dice que muchos domingos el desea irse a la playa o a las montañas con su esposa, pero no va porque quiere que sus hijos tengan la oportunidad que él no había tenido. Él dice: “Mi gente era muy religiosa, pero deben haber adorado a un Dios muy pobre, porque estaban hundidos en la pobreza.”

“Así que yo no podía ni estar cerca de las iglesias de mi madre, de mis hermanos y esta gente, porque no podía concebir semejante Dios haciéndonos eso a nosotros; aun así ellos no se perdían de ninguna reunión. Porque, cuando encontré lo que enseñan aquí en la Iglesia de la Ciencia de la Mente, traje a mis hijos a la escuela dominical. Y esto es lo que les ocurrió a ellos. Aquí Dios es amor, y el amor los rodea y ellos no conocen otra cosa que no sea amor, saben que Dios es amor. Un día mi pequeña hija que es la menor de los tres, estaba muy enferma, tenía un terrible resfriado. Y esa noche cuando mi pequeño hijo oró, estas son las palabras que utilizó: “Gracias Dios, que mi hermana esta perfecta mañana.”

No podían ver a mi pequeña hija, con lo enferma que estaba, y decir “Gracias Dios que mi hermana está bien ahora,” pero decían “Gracias, Dios, que mi hermana esta perfecta mañana.” Neville, fue un milagro. Al día siguiente la niña estaba perfecta, no había ni un rastro del resfrío – una ausencia completa de todo lo que vimos la noche anterior, y estos dos pequeños hermanos tan sólo dieron gracias.”

“Ahora, él quería un reloj. Yo no pensaba darle el reloj. Podría haberle comprado miles de relojes. Quería que mi hijo aprendiera la ley que yo no conocía hasta hace poco. Así que él llenó su mente con la posesión de un reloj, y habló del reloj como un reloj “vivo” – uno que hace tic tac, uno que está vivo, no un reloj de juguete. Así que llenó su mente con la posesión de un reloj. En su camino a la escuela, encontró un reloj “vivo”. Ahora él conoce cómo funciona la ley – que la aceptación completa de un estado en la consciencia, debe resultar en la externalización del estado aceptado. Así que si él acepta el reloj, él no necesita pedírselo a su padre terrenal como el medio por el cual el reloj vendrá.”

“No quiero pensar ni por un segundo que mi hijo tenga que dirigirse hacia su madre o su padre como los únicos canales por los cuales su bienestar vendrá. Quiero que él reconozca al Padre Infinito – El Padre en TODOS nosotros – que le dio a él como me dio a mí, todo lo que estoy dispuesto a aceptar. Quiero que mis hijos lo aprendan como yo lo he aprendido. Sí, yo podría bañarlo con regalos, pero luego él me vería a mí como el único canal a través del cual vendrán. No debo aceptar eso. Así que deberías ver como estos pequeños niños y pequeñas niñas viven realmente bajo esta ley. Para ellos Dios es amor y la única realidad y el amor los rodea. Así que nunca se pierden la escuela dominical aquí.”

Y luego él, continúa contándome un montón de cosas maravillosas que le han sucedido con la mera aceptación de esta ley. Me dijo: “La manera en que obtuve este auto, este Cadillac convertible – la traté a la ligera. Me senté calladamente en mi living y manejé mi Cadillac, y simplemente me lo tomé a la ligera.” Me dijo: “La verdad que no le puse verdadero esfuerzo, lo acepté y luego cuando decidí obtenerlo, hice nada más que tres llamadas telefónicas y ese mismo día ya estaba manejando este auto.

Neville, ahora, todo sucede de esta manera. Hoy, en vez de ir a mi oficina y trabajar en la oficina, trabajé detrás de las escenas. Me siento todo el día y escucho los reportes de mis empleados de que todo está bien; mi completo personal de la oficina debe decirme siempre buenas noticias, es lo único que me permito escuchar. Conduzco mi auto; estoy en la oficina; estoy en mi casa; estoy en la oficina pero sólo escuchando buenas noticias. Y pocas veces voy a la oficina físicamente a trabajar, para estar detrás de las escenas sólo escuchando buenas noticias. Así que me olvidé completamente sobre el tal llamado “pigmento de piel”. Y, Neville, honestamente puedo decirte hoy en día que me siento bendecido por sobre todos los hombres porque yo nací negro. Y estoy tan orgulloso de haber nacido negro; estoy tan orgulloso de ser uno.”

Y aquí tenemos una historia que les va a interesar a todos ustedes; él dijo: “Tenía una propiedad de la cual me quería deshacer, y tenía ciertas cosas en inversiones para aquellos que tenían dinero, así que lo publiqué y un hombre me llamó. Él vio la publicación y me preguntó si yo era el caballero que lo vendía, y yo le dije que yo era el que tenía la propiedad. Lo primero que me dijo fue: “Yo no quiero ninguna propiedad de un negro.” Jimmie me dice: “Yo no le respondí, como si nunca hubiera escuchado la palabra. Si quiere ser prejuicioso, él puede ser prejuicioso, ese es su derecho. Si quiere ser tonto al respecto, es su derecho.”

Él puede gastar, no necesita invertir. Así que le dije: “Está muy bien, señor, tengo todo tipo de propiedades, tengo todo tipo de cosas para sus inversiones.” Una semana después, me llamó y me dijo “¿Podría venir a verme?” Jimmie me dice: “Lo fui a ver. Cuando me bajé del auto, sus rodillas se le aflojaron, porque no sabía que un negro iría a verlo, y el negro subió sus escaleras hasta su living.” Luego me dijo: “En una cuestión de minutos él me compró $37000 en valores que yo tenía para ofrecerle.” Dijo: “Los primeros $25000 que compró simplemente lo compró para comprar de nuevo a su cara, y los restantes $12000 los compró porque era una muy buena inversión. Bueno, desde ése momento este caballero ha gastado miles y miles de dólares conmigo y constantemente me llama para agradecerme porque han sido maravillosas inversiones.”

Aquí tenemos a un hombre que está orgulloso de su piel; él no tiene prejuicios porque eso es gastar tiempo, y él no puede permitirse gastar. Entonces, en armonía con la revelación que le fue dada a mi esposa, dejemos todos de gastar nuestros pensamientos, nuestro tiempo y nuestro dinero. Porque todo en nuestra vida debe ser una inversión. Sabemos la verdad. Esta plataforma irradia la verdad. Se te ha dicho que todo procede de tu propia consciencia, pero sólo lo que tú y solamente tú aceptas como verdad, eso se exteriorizará a sí mismo y se moldeará a sí mismo en tu ambiente. Todas las condiciones que encontrarás serán simplemente testigos del estado que tú has aceptado.

Bueno, si no te gusta lo que te estás encontrando, entonces deja de gastar y aprende el arte de la inversión porque cada momento del tiempo es una oportunidad para invertir, no para gastar; y aun así, por el otro lado, tú y yo somos libres. Somos libres de desperdiciar cada moneda en el mundo. Para eso tenemos el derecho, somos seres libres, podemos gastar, no es obligatorio invertir, pero si tú sabes que puedes invertir, ¿por qué no elegir el camino más sabio?

Ahora, se nos dice en el capítulo 30 del libro de Deuteronomio: “El mandamiento que te envío este día no está escondido, y no está lejos. Está cerca de ustedes, está en sus bocas y sus corazones. Ahora, he puesto ante ustedes en este día, la vida y lo bueno, la muerte y la maldad, bendiciones y maldiciones. Elijan la vida, elijan las bendiciones.”

Pero la elección es nuestra porque somos libres. Él nos pone en este día, en este momento, ante un mandamiento. Él nos pone todo adelante; no está lejos, está en nuestra lengua ahora mismo. Y delante de mí, ahora, hay una bendición o una maldición; puedo aceptar el hecho de que yo no te agrado; no importa, quizás tú me amas; pero si yo acepto el hecho de que yo no te agrado, de que no te agradan mis enseñanzas, estoy malgastando mi tiempo. Mañana me demostrarás que yo he gastado mi tiempo por tu comportamiento en relación hacia mí. Por otro lado, si yo acepto el hecho de que sí te agrada, porque me lo estás demostrando, entonces yo no tendré duda alguna en mi mente de que no podrías hacer otra cosa más que contribuir a esta enseñanza. Así que dependerá de mí, el bendecirme, o maldecirme.

Puedo elegir la vida, o puedo elegir la muerte. Puedo elegir lo bueno, pero soy libre, puedo elegir lo malo. Está completamente en mis manos. Pero si tú y yo amamos esto, lo aceptamos y lo creemos, somos sabios decididamente, sabiendo que el Todo está delante de nosotros, y vamos determinadamente a convertirnos en inversores, no gastadores, sin desperdiciar y derrochar nuestra sustancia, sino que la entregamos con un propósito.

En cada momento, hazte consciente del momento, de lo que estás haciendo. Estoy aceptando ahora el hecho de que soy un noble, digno, y maravilloso ser, que mi padre está orgulloso del hijo que es como él. Así que no escucharé ni aceptaré como verdad nada que no contribuya con ese concepto noble que sostendré sobre mí mismo. Porque veré que soy seguro, y quizás alguna noticia asuste al mundo, pero yo no lo aceptaré, porque si no lo admito, no podrá salir de mí. Porque todas las cosas cuando son admitidas son manifestadas, y no lo son a menos que sean admitidas.

Así que si ahora admito que usar este momento como mi momento de inversión, si yo soy lo que la razón niega, lo que mis sentidos niegan, y yo procedo en esa asunción, sabiendo que aunque no se confirme esta noche o mañana, yo seguiré viviendo en la asunción de que soy aquello que quiero ser y todo el día estaré sintonizado y escuchando solo aquello que es buena noticia. Yo sé que estas son inversiones y mañana estos cheques de dividendos deberán venir.

Deben venir. Esa es la ley de nuestro ser. Así que todos aquí, tómenlo de corazón, y aunque no necesiten dinero, y así como les digo a los cientos de ustedes que me vienen a decir en privado: “él debe haber tenido dinero”, les digo que ahora yo sé la historia; antes no la sabía cuando ustedes descaradamente afirmaron que él tenía dinero, pero ahora sé la verdad por medio de la fuente. Él solo tenía 54 dólares, y los 54 dólares que gastó para venir a mis reuniones, aun cuando él no podía gastar un dólar en una niñera; así que les digo que él no tenía dinero; lo tiene ahora. Pero ustedes no necesitan ni siquiera 54 dólares.

Todo lo que necesitan es tiempo, y lo tienen; el tiempo es ahora. Todo lo que necesitan es el pensamiento, eso es dinero. Así que en vez de gastar eso ahora, y gastar el pensamiento en el ahora, inviértanlo ahora, porque tú ahora, en este mismo momento mientras estoy aquí parado y me bajaré de la plataforma dentro de un rato – tú pensarás “Bueno ahora él se ha ido, vendrá de nuevo el año que viene. Ésto no se ha ido. Lo que estoy haciendo ahora no va a desvanecerse, se moverá hacia adelante y se encarnará a sí mismo como una condición; tomará la forma como las circunstancias de mi vida.

Mis ‘ahoras’, mis reacciones a lo que estoy escuchando y diciendo y viendo, todas mis reacciones están en el ahora, y mis reacciones están deletreando mi mañana. Así que lo voy a repetir – a través de la puerta del ahora – porque él dijo “Yo soy la puerta”, Yo soy es siempre primera persona en presente. No dijo “yo fui la puerta, o yo seré la puerta”; dijo: “Yo soy la puerta”, “Yo soy la resurrección”, así que lo que hago en el presente, ahora, no va a retroceder, va a avanzar hacia mi futuro porque a través de la puerta del presente, del ahora, todo el tiempo debe pasar. Así que no lo gastes mientras va pasando; mientras pasa por la puerta del ahora, inviértelo. Cada momento de tu vida, fíjate que sea un momento positivo, constructivo, noble. Les prometo que tendrán un maravilloso, saludable y radiante futuro si invierten en el ahora.

Ahora, siendo esta mi última charla por algún tiempo, mientras tenga esta oportunidad, porque el teatro Ebell no puede albergar a todos ustedes, me gustaría y espero que muchos de ustedes vengan esta semana próxima, y hagan de ella una fructífera y maravillosa semana. Pero yo sé que todos ustedes no podrán entrar al Teatro Ebell; así que aquí una señora me dijo: “Neville, lo has hecho tan claro el viernes a la noche; algo que no había visto antes, porque nos has dicho este año que has traído una maravillosa revelación y esa es la gran diferencia entre pensar desde el final y pensar sobre un final. Porque enfatizaste eso una y otra vez desde que has estado aquí, pero aún no lo podía entender hasta el viernes.” Yo le dije “Bueno, ¿Cómo lo entendiste?, ella me dijo “Tu imagen del balcón y del escenario.” Bueno, ahora tenemos la misma situación aquí. Tenemos un balcón, así que tenemos un escenario. Bueno, entonces si ella habiéndolo escuchado tan seguido aun no lo había entendido, las probabilidades son de que muchos de ustedes todavía no lo han entendido. Bueno, y como ella ahora lo ha entendido gracias a mi ilustración, voy a repetirla para que todos ustedes lo entiendan.

Yo dije que cuando un hombre aprende el arte de pensar desde el final, ese hombre es el amo de su destino, porque él define su final, él formula un objetivo en la vida, y luego se siente a sí mismo justo dentro de la situación de aquel final. Así que piensa desde el final, en vez de pensar sobre el final. El hombre común define sus sueños pero permanece aquí atrás, observándolos antes de pensar en ellos. El hombre sabio ocupa el estado de sus sueños, así que él irradia desde ellos, él piensa desde ellos. Y luego, para utilizar esta pequeña ilustración, yo estoy aquí parado mirando a un auditorio, y voy a describir a este teatro basándome desde la perspectiva de este ángulo, porque lo estoy viendo, desde el escenario. Tú, sentado en el auditorio, o sentado en el balcón, tú lo estás observando desde ése estado, así que tu verás la pantalla y al orador.

Así que la diferencia entre nosotros es que vemos el mismo teatro desde diferentes ángulos. Yo lo puedo definir desde aquí, tú lo puedes definir desde allí. Si yo deseara tener tu punto de vista, mientras esté parado aquí, yo asumiría que estoy sentado donde tú estas sentado y por lo tanto dentro de mi imaginación, observaría desde esa posición. Luego, tendría que ver el escenario, y no el auditorio; vería lo que está detrás mío, este ciclorama, y describiría al teatro desde esa posición en la que estoy asumiendo estar.

Ahora, si esa posición representa, por ejemplo, una posición de seguridad y esta, una de inseguridad, asumiría entonces que al estar aquí parado físicamente que no estoy seguro ahora. Y para probar que sí estoy seguro, entonces observaría desde el estado de seguridad, entonces describiría al mundo relativamente con mi asunción. Si todavía veo lo que veía cuando estaba inseguro, no he tenido éxito en ocupar aquel final deseado; todavía estoy pensando sobre él. Así que la gran diferencia entre pensar desde el final y pensar sobre el final debe ser claramente vista, y luego debo ver la sabiduría en aprender el arte de pensar desde un final deseado.

Entonces, observa a tu mundo, formula hermosos objetivos en la vida y pregúntate a ti mismo: “¿Cómo sería si fuera verdad que ahora soy la encarnación de ese estado? ¿Cómo se sentiría?” y en respuesta a esa pregunta vendrá un sentimiento, un sentimiento que corresponde a ése final. Aprende entonces, a pensar desde ése final, aunque la razón lo niegue, aunque todo lo niegue, tú ocupas ese final. Es ahora, tú estás invirtiéndolo y se convertirá en realidad en tu mundo.

Ahora, otro pensamiento que traté de aclarar y es, otra vez, aquello que Jimmie Fuller me dijo, es una de las claves de su éxito. Cuando la acción del hombre interno corresponde a la acción que el hombre externo debe tomar para que se apacigüe su deseo, él definitivamente realizará su deseo. Existen dos de nosotros; existe un hombre interno y un hombre externo. El hombre externo siempre dirá: “Yo por mi cuenta no puedo hacer nada; el Padre dentro de mí, este ser interior, Él hace el trabajo. Lo que veo que él hace, yo, el ser exterior, lo hago también.” Entonces, hay un tú interior.

Si yo ahora me siento aquí e inmovilizo mi cuerpo al relajarme, y luego imagino lo que el ser exterior tendría que hacer para apaciguar su deseo, y con el exterior relajado, dejarme imaginar que ya lo soy ahora, entonces mantengo el cuerpo inmovilizado pero imagino que ya estoy actualmente experimentándolo ahora. Yo experimentaría en mi imaginación aquello que debería experimentar en la carne para apaciguar el deseo, y luego imaginar ese estado una y otra vez, para que las acciones del hombre interno correspondan con las acciones que el hombre externo debe hacer para realizar el deseo. Cuando eso está hecho – Te prometo que será hecho en la carne –; no hay poder en el mundo para frenarlo cuando esas dos acciones coinciden, pero deja que siempre sea desde el ser interno.

Y ahora, al final del silencio, esto es lo que hacemos. Sabiendo que en todo momento en que ejercitemos nuestra imaginación amorosamente en representación de otro, estamos literalmente mediando a Dios para el hombre. Así que podemos sentarnos calladamente en la oscuridad y simplemente escuchar como si hubiésemos escuchado las buenas noticias que queremos escuchar. Miramos hacia la oscuridad e imaginamos que estamos viendo lo que queremos ver. Esto es invertir estos dos minutos; así que, cuando tomo la silla y bajo las luces, escuchemos y miremos como si estuviésemos escuchando y mirando aquello que queremos escuchar y mirar. Y estamos en realidad, cumpliendo el mandato de esa maravillosa voz que habló a mi esposa cuando le dijo: “Debes dejar de gastar tus pensamientos, tu tiempo y tu dinero; todo en la vida debe ser una inversión.” Deja que estos dos minutos sean tu más grande inversión.

Ahora, vayamos al silencio.



Traducido por Laura Arrojo
La conferencia original en inglés es SOUND INVESTMENTS (Neville Goddard – 1953)



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viernes, 13 de marzo de 2015

OCUPANTE O RECLUSO (Neville - 22 de noviembre de 1966)

Neville Goddard (22 de noviembre de 1966)


OCUPANTE O RECLUSO



El tema de esta noche es "Ocupante o recluso".

Un ocupante estableció el título de la propiedad habitando en ella y es libre de ir y venir como elija. Un recluso está confinado. Sea una cárcel o un asilo, el recluso está restringido por ley, sin embargo es tan libre como el ocupante, pero él no lo sabe.

Ahora bien, Cristo es lo que quiere decir Dios por hombre, y si tú sabes quién es Cristo, entonces sabrás que Cristo es lo que quiere decir Hombre por Dios. "Cristo en vosotros es la esperanza de gloria; por lo tanto, hagamos al hombre a nuestra imagen, como Cristo es la imagen del Dios invisible." Así Cristo, tu propia maravillosa imaginación humana, es lo que quiere decir Dios por Hombre, y cuando el hombre habla de Dios él está hablando de su propia maravillosa imaginación humana, vinculándolos al decir: Dios es el Hombre y el Hombre es Dios. Son verdaderamente uno, pues Dios es el Hombre infinito y el Hombre, confinado a sus sentidos, es Dios finito. Esta noche voy a tratar de mostrarte la diferencia entre los dos, y cómo ambos son libres, pero no lo saben.

En el comienzo del libro de Juan, Jesús es preguntado: "¿Dónde vives?" Y él responde: "Ven y ve." Ahora, si yo te invito a seguirme mientras me muevo hacia mi lugar de residencia, tú tendrías que moverte; así que habría movimiento. Nosotros estamos siempre habitando en y pensando desde un estado de conciencia. ¿Sabes dónde tú habitas? Es el lugar (el estado) al que tú conscientemente regresas. Ese es tu lugar de residencia. Una señora me llama una y otra vez diciéndome que a la gente de su oficina no le gusta ella. Ella se va a otro trabajo y llama otra vez para decir que la gente en esta oficina se han vuelto en su contra. Al encontrar otro trabajo se repitió la misma historia. Cuando le pregunto cómo sabe ella que no les gusta, me dice que se ponen en un rincón y cuchichean sobre ella. Ella está tan convencida de que esto es cierto, que va de trabajo en trabajo encontrando sólo a aquellos a quienes ella le disgusta, y aunque yo le digo que el mundo es todo imaginación, ella no puede creerlo. Pero yo te digo: el mundo de fuera, que parece verdaderamente tan real, es un mundo de imaginación. Imagínate que la gente está contra ti, que están constantemente hablando de ti, y tú irás de un trabajo a otro y verás las mismas experiencias repetirse; pues la gente está sólo personificando tus pensamientos. ¿Entonces dónde estás habitando? Esta noche yo quiero mostrarte cómo moverte, cómo ocupar un estado y no ser su recluso.

Cada estado, independientemente de lo que sea, está esperando ocupación. La gran tragedia del mundo es la construcción perpetua, la ocupación aplazada. Construye tu estado soñado en el ojo de tu mente e independientemente de lo que el mundo te pueda decir díte a tí mismo: "Puede ser." Puedes no tener el bagaje educativo, no estar en el círculo social adecuado, no tener los fondos necesarios para cumplir tu deseo, pero si te mueves al estado y lo ocupas, en tu imaginación, pensando desde su cumplimiento, el mundo personificará tus pensamientos y objetivará el estado que tú has ocupado.

Ahora escuchad estas palabras de Mateo 10. "No penséis que vine a traer paz a la tierra. No vine a traer paz, sino una espada para poner a un hombre contra su padre, a una hija contra su madre y a una nuera contra su suegra, pues los enemigos del hombre son los de su propia hogar." Estas palabras son eternamente ciertas. Tú no tienes otro enemigo que ese de tu propio hogar. Tu padre, madre, hija, nuera o suegra no son tu hogar, ellos son tus íntimos. Tu hogar es tu imaginación, donde todos tus enemigos viven. Personificados como tus compañeros de trabajo, vecinos, aquellos que encuentras durante el día, los ladrones que te roban la cartera, su vida está en ti. Tus pensamientos son tus enemigos, pues el mundo es tus pensamientos expulsados.

Puedo deciros lo maravilloso que es recibir vuestras cartas, que yo pueda compartir vuestros sueños y experiencias con los demás. Compartiré una carta con vosotros ahora. Esta señora escribe: "Debido a una larga enfermedad, empecé a sentirme insegura, así que me fui a la cama asumiendo que ahora estoy muy segura. Esa noche soñé que estaba con un niño pequeño y una mujer mayor. Al ver algo que él deseaba, el niño empezó a quejarse, diciendo que era demasiado caro y que costaría 250.000 dólares. Yo le dije que no se preocupara porque él ya tenía miles de millones de dólares. Cuando empezamos a salir, la señora se resistió diciendo que fuera estaba demasiado oscuro, pero yo le dije que estaría bien porque yo tenía una luz. Mientras yo hablaba la pared se abrió y nos movimos a otra habitación llena de una maravillosa luz azul.”

"Luego unos días después, soñé que estaba en un campo de trigo cosechado donde quedaban algunos tallos. Entonces vi a tres búfalos que venían hacia mí y, aunque yo no tenía miedo de ellos, me escondí, y cuando estaba escondida, me desperté."

En el capítulo 14 y 15 del Deuteronomio se nos dice: "Cuando recojas tu cosecha en el campo, no pongas bozal al buey, sino permítele coger lo que quiera. Después de la cosecha no regreses por una gavilla olvidada, sino déjala para el transeúnte, el huérfano y la viuda. Y si acaso vareas los olivos, no vuelvas a pasar por las ramas otra vez, sino déjalas para el transeúnte, el huérfano y la viuda. No coseches hasta el final, sino deja algo y recuerda que tú fuiste una vez un esclavo en Egipto."

El tres, en las Escrituras, representa la resurrección. "Al tercer día la tierra surgió de las profundidades." El búfalo, como el buey, come lo que ve y lo que necesita que tú estés dispuesto a dejarle para que ellos se alimenten, como el símbolo del forastero, el huérfano y la viuda. Mi padre terrenal tomó esa historia del Deuteronomio hasta tal punto que él nunca terminaba su plato en casa. Cuando tenía todo lo que deseaba él llenaba su plato una vez más, tomaba un pequeño bocado y dejaba el resto para los sirvientes. Mi madre había instruido a los sirvientes para que no comieran de los platos de la mesa, sino de todo lo que quedaba en los platos, así que mi padre se aseguraba de que tuvieran una comida completa de su plato cada vez. Hacía lo mismo en Nueva York, y yo no podía convencerlo de que los camareros no la tocarían. Él dejaba comida para el transeúnte, se la comieran o no. Ese era mi padre terrenal.

Y así era con la señora en su sueño. Dejó los granos para el transeúnte y aquellos que pudieran necesitarlo, recordando cuando ella era una esclava en la tierra de Egipto. Así que puedo decirle, tú estás teniendo sueños bíblicos, y cuando estos sueños aparecen tú, Dios dormido, estás cerca del desarrollo de Cristo. Pues Cristo es lo que quiere decir Dios por Hombre, y Cristo despierto es lo que Hombre despierto quiere decir por Dios.

Cuando Cristo (la imaginación) comienza a agitarse en ti, sal del todo y abandónate completamente a un estado. Determina si hundirte o nadar, atrévete a moverte de un estado a otro. Hace muchos años Blake me mostró cómo moverse, cómo ver al Hombre infinito como uno. Diciéndome que me dejara ir y cayera hacia atrás, yo caí, igual que he hecho desde un alto trampolín a una piscina, pero esta vez caí a través del espacio interestelar, y cuando vine a descansar vi a un ser celestial en la distancia. Al principio apareció como un solo Hombre cuyo corazón era como un rubí llameante. Cuando me acerqué vi que este corazón llameante contenía a toda la humanidad, a todas las naciones, a todas las razas. Cada ser en el mundo estaba contenido en el corazón del Hombre. Así es como aprendí a moverme de un estado a otro. Simplemente déjate ir y caer hacia atrás a otro estado... desde uno que no es querido a otro que es querido.

Ahora, otra señora escribe diciendo: "En mi sueño, me encontré con una escena tras otra, cada una cambiando a medida que me acercaba. Podía ver la escena y conforme yo pensaba, la escena se reorganizaba para plasmar mis pensamientos. Entonces me di cuenta de que yo era la causa de su cambio. Ahora me doy cuenta de que incluso mientras estoy soñando estoy haciendo." Llena de alegría, porque ella había recordado el principio de la revisión mientras soñaba, se sentó a la mesa de desayuno que tenía café, cuando oyó una voz dentro decirle: "Muévete al estado de amor." Entonces la habitación empezó a retroceder y se sintió caer hacia atrás. La sensación era tan grande que ella rompió la sensación y la habitación volvió a la normalidad una vez más. Ella lamentó su acción inmediatamente, pero confesó: "Ahora sé cómo moverme."

Si tú sabes cómo moverte, eres libre. Así que ¿estás ocupando tu estado actual o eres su recluso? Si eres su ocupante, puedes moverte y ser otro del que eres ahora. Pero debes estar dispuesto a quedarte dormido en el estado deseado y llevarlo al sueño donde se vuelve natural. Luego, habitando en ese nuevo estado de conciencia día tras día, el mundo recogerá la atmósfera de tu sueño y lo cumplirá. No le pidas a nadie que te ayude; sólo ocupa tu estado deseado, a sabiendas, no sin saberlo como antes. Blake lo vio tan claramente diciendo: "Yo no considero que el justo o el malvado estén en un estado supremo, sino que están cada uno de ellos en estados del sueño en que el alma puede caer en su sueño mortal de bien y mal." Ahora, Blake nunca usaba una palabra de una manera laxa. Cuando hablaba de caer en, él quería decir exactamente eso. Deseando ver al Hombre único que contiene todo, él me dijo que cayera hacia atrás, y lo hice.

Todo el mundo puede hacerlo. Nadie es menos que otro. Cristo en TI es la esperanza de gloria. No Cristo en unos pocos elegidos, sino Cristo en TODOS, pues Cristo es lo que quiere decir Dios por hombre. ¿No se nos dijo que diéramos a luz a Cristo? ¿Que él permanece con nosotros en la labor hasta que Cristo sea formado en nosotros? Cuando Dios dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen", él estaba diciendo: "Hagamos al Hombre que es Cristo"; pues Cristo es el Hombre y cuando el Hombre sabe quién es Cristo, él sabe que son uno. Dios se hizo Hombre para que el Hombre pueda hacerse Dios. No somos una cosita, sino Cristo, y podemos ser todo lo que queramos ser si ocupamos un estado y no somos su recluso.

En la edición del 18 de noviembre de la revista Time, el portavoz oficial del Vaticano decía: "Las enseñanzas de la Iglesia Católica deben ser consideradas como ciertas y cada vez que cambien, es sólo un cambio de un estado de certeza a otro estado de certeza." Ahora, ¿no estamos viviendo en el País de las Maravillas de Alicia? Todo lo que tú haces es cambiar de un estado de certeza a otro estado de certeza. Puedo decirte: la verdad no puede contradecirse a si misma. Si es ahora falso, fue siempre falso. En el capítulo 8 de Corintios leemos las palabras: "El alimento no te encomendará a Dios. Tú no eres mejor si comes, ni peor si no lo haces." Sin embargo, durante 1.100 años, la doctrina de no comer carne en Viernes fue una certeza, inspirada por alguien a quien la carne posiblemente le desagradaba; pero debido a que él hablaba como si hubiera recibido la información de lo alto, nadie se atrevió a romperla. Ahora, al actual Papa indudablemente le gusta comer carne, así que cambió de un estado de certeza a otro estado de certeza. Ahora, si esto no es Alicia a Través del Espejo no sé lo que es. ¿No dijo el Sombrerero Loco: "Las palabras que yo digo significan lo que yo quiero que signifiquen" y procedió a dar nuevos significados a las palabras? Pero yo te digo: la verdad no puede contradecirse a sí misma. Si no era verdad cuando se registró, no fue nunca verdad, y si fue verdad entonces, siempre será verdad.

Cristo se define a si mismo como la verdad y Cristo es tu propia maravillosa imaginación humana. Con él todas las cosas son posibles. No importa lo que el mundo te diga, si sabes quién es Cristo, nada es imposible para ti. Si te sientes seguro o inseguro, amado o no amado, conocido o desconocido, es sólo un estado cuyo ocupante es Cristo. Él toma el estado de seguridad en sí mismo y lo lleva como un ropaje, sabiendo que él lo hará vivo. Ese poder está en ti, ansioso por hacer tu voluntad. Deliberadamente muévete al estado de ser conocido, de ser próspero o famoso cayendo en él. Vístete con ese estado, pues tú eres Cristo. No hay nada más que Dios en este mundo y Cristo es lo que quiere decir Dios por hombre.

Hecho a imagen de Dios, Cristo está EN ti. Nunca lo encontrarás afuera. Cuando ves a Cristo, te estás viendo a ti mismo. Ese día tú no perderás tu identidad, sino que verás un estado de belleza, majestad, grandeza y fuerza. Cada característica noble en el mundo será encarnada en ese estado que tú reconocerás como tú mismo. Cuando veas a tu Hijo él se parecerá exactamente a ti, pero elevado a un nivel más alto de majestad. Mirándote a tí mismo ves a Cristo. Esto lo sé por experiencia.

Todo aquí en la tierra no es más que una caricatura del ser que tú realmente eres. Pero mientras estemos llevando estas máscaras podemos aplicar este maravilloso principio, no sólo para nosotros mismos, sino para todo el mundo. La señora que llama me dice que ella nunca hace lo que yo le pido. "Señor, ¿cuánto tiempo, cuánto tiempo Oh Señor debo perdonar a mi hermano? Setenta veces siete." Yo debo seguir poniendo a la señora en el estado de ser querida y amada hasta que ella permanezca ahí, aunque tenga que hacerlo setenta veces siete. Nunca puedo rendirme, nunca volver la espalda y descartar a nadie como sin esperanza. Nada está sin esperanza a menos que tú renuncies a la esperanza. No los perdones 490 veces, sino hasta que hayas sido efectivamente testigo del cambio. Cuando realmente consigas ponerla en el estado en que esté su lugar de residencia y ella lo ocupe, el mundo lo reflejará. Entonces y sólo entonces puedo relajarme, pues ella ha vuelto a mí. Dios es uno, así que no puede haber ella y yo, ya que eso harían dos, así que ella, que soy yo mismo extendido, vuelve a mí. Yo lo haré y lo haré y lo haré, incluso si el teléfono suena cada día, hasta que ella ocupe el estado que ella desea.

Sí, somos suficientemente humanos para decir: ¡Oh Señor, ¿cuándo permanecerán en el estado en que yo los he puesto? Pero continua haciéndolo; es bueno para ti. Lo haces una y otra vez hasta que de pronto se fija y permanecen ahí. Y recuerda, cada uno es tú mismo hecho visible, así que no puedes descartar a ningún ser en este mundo. Nadie se puede perder, porque tu Padre está en todos. Él está en mí y por lo tanto no me puede perder. Si no estuviera en mí y sólo en ti, entonces él podría descartarme, pero no puede, porque él habita en mí. Y él habita en ti, por tanto no puede descartarte, y debido a que él es uno, llevamos uno la carga de otro. Ayuda a todo el mundo que lo pida. Incluso si los resultados no son inmediatos y las cosas parecen sin esperanza recuerda, nada está desesperado, es sólo un estado como lo es cada cosa en este mundo.

Y cuando ves los estados eternos te quedas asombrado pues, por extraño que parezca, son todos humanos. Cada estado que he visto está personificado. La esperanza, el amor, la fe, todos personificados.

Así que esta noche tómame en serio. Ocupa un estado. No te conviertas en su recluso. Llevas una vestimenta de muerte, y mientras estés aquí estás enraizado en el infierno; aspira al cielo y florece en la tierra mientras todo el drama de Dios se desarrolla dentro de ti. Luego, la vestimenta se retira, la carga se elimina y eres liberado sabiendo que estoy en el mundo, pero no soy de él. Así que confía, yo he vencido al mundo.

En el mundo tienes aflicción, pues estás enraizado en el infierno, la región del miedo; pero aspiras al cielo, el reino de la esperanza de que el sueño de Dios de hacerte a su imagen tenga éxito; los dos están casados produciendo una visión que se desarrolla dentro de ti como una flor cuando las Escrituras se cumplan.

El mundo está hecho de estados, todos estados del alma, que a veces hacen el papel del necio, otras veces del más sabio de los hombres, pero ningún ojo mortal puede ver al ocupante del estado; sólo la vestimenta que lleva. Ningún ojo mortal puede ver la vestimenta que yo llevo, pues es el cuerpo del Cristo resucitado. Yo soy ahora uno con Cristo y Cristo es Dios y no hay nada sino Dios; por lo tanto no hay nada sino Cristo. Fundido con ese Cuerpo Resucitado, eres uno para siempre con el cuerpo de amor; sin embargo caminas por la tierra como un hombre mortal, hasta que cada pequeño brote se desarrolle.

Así que esta noche aprende cómo moverte. No se necesita tiempo para moverse de un estado a otro, sólo la voluntad de dejarse ir. No puedes servir a dos señores. O me crees, o no. O estás conmigo, o contra mí. Quema tus puentes y abandónate completamente a la persona que quieres ser. La razón no puede comprender, por tanto dirá que no puede ser. La razón nunca encontrará a Cristo, pues Cristo viene sólo a través de la revelación.

Nunca te avergüences de tener miedo, pues ¿quién no ha tenido miedo en este mundo? ¿Qué persona puede decirme que no ha tenido miedo de ir al infierno? ¿No se nos dijo que Cristo descendió a los infiernos? Pero él aspiraba al cielo y esa es su esperanza. Las tres grandes virtudes en el mundo son fe, esperanza y amor. La mayor es el amor, pues cuando todo florece no hay nada sino el amor que lo hizo todo. A pesar de todo el horror, el amor fue la guía, pues no hay nada sino amor. Así que al final nadie será más grande que el otro, porque no hay otro, hay sólo uno, y ese uno es Dios.

Intenta esta sencilla técnica de caer hacia atrás, pero sabe a dónde estás yendo. Simplemente déjate ir y caer en el estado de seguridad. Permanece ahí hasta que se sienta natural, entonces te encontrarás regresando a él a menudo, mientras se vuelve cada vez más cómodo. Y el estado al que más constantemente regresas constituye tu lugar de residencia.

Recuerda, todo permanece tal como está a menos que tú lo muevas. Esta habitación permanecerá como está hasta que tú te muevas; pero si te mueves lo más mínimo, la habitación, aunque siga siendo la misma, se verá diferente. El mundo está terminado, sin embargo se ve tan diferente cuando se contempla desde otro estado de conciencia. Nadie es más grande o más importante que tú. Ellos son sólo un estado, y muchos de ellos ni siquiera lo saben. De hecho, la mayoría de ellos no saben nada de lo que tú has oído esta noche. Eres bienaventurado porque has oído lo que se te ha dicho, "Gracias Padre, que escondiste estas cosas de los sabios y los necios y las revelaste a los pequeños, pues de los tales es tu beneplácito."

Nunca encontrarás a Cristo en los libros científicos, pero sabrás de él a través de oirlo de alguien que ha experimentado quién es él, y tú lo crees o no. Si tú me crees puedes ponerme a prueba. Lord Lindsay dijo una vez a los que vinieron a él, "Ustedes ministros están cometiendo un error. En vuestro púlpito estáis discutiendo por el cristianismo y nadie quiere escuchar vuestro argumento. Ustedes deberían ser testigos. ¿Esto funciona? Entonces compartidlo con el resto de nosotros." Él estaba hablando de este nivel de moverse de estado a estado, no de la promesa, pues eso viene cuando el árbol comienza a florecer. Florece en la tierra, pero hasta que la promesa se desarrolle, comparte tus experiencias de moverte para que todos puedan disfrutar de la libertad y la prosperidad del mundo.

Esta noche espero que oigas lo suficiente para querer probarlo. Trata de caer en un estado y permanecer ahí hasta que se sienta natural. Se siente natural ir a casa esta noche y te sentirás relajado cuando llegues. He estado viviendo en mi casa desde hace siete años y, no importa dónde vaya, siempre se siente tan bien estar en casa de nuevo. Ahora, muévete a un estado y quédate ahí hasta que te sientas igual de cómodo en él como en tu casa. Podrías no sentirte en casa en un lugar suntuoso, pero si permanecieras ahí el tiempo suficiente, empezarías a sentirte como en casa, pues te acostumbrarás a él y no sentirás su extrañeza nunca más.

Elige, esta noche, dónde te gustaría vivir, pues el mundo es tuyo y cada estado dentro de él. Depende totalmente de ti donde vivas.

Ahora entremos en el silencio.



Traducido por Javier Encina
La conferencia original en inglés es OCCUPANT OR INMATE (Neville Goddard 11-22-1966)




martes, 10 de marzo de 2015

TRES PROPOSICIONES (Neville - 1954)

Neville Goddard (1954)


TRES PROPOSICIONES



Bueno, mi primera proposición es esta. El estado de consciencia del individuo determina las condiciones y las circunstancias de su vida. La segunda proposición es que el hombre puede seleccionar el estado de consciencia con el que desea identificarse; y la tercera que sigue naturalmente – por lo tanto, es que el hombre puede ser lo que quiere ser.

Si la primera proposición es verdad que el estado de consciencia del individuo es la única causa del fenómeno de su vida, entonces la pregunta normal y natural que uno se pregunta es: “¿Por qué no cambia su estado actual a un estado más deseable, si puede cambiarlo? Bueno, no es tan fácil como parece.

Hoy espero poder darles una técnica para hacerlo más fácil, pero al hombre le cuesta mucho dejar las cosas de las que se ha acostumbrado. Todos hemos crecido con la costumbre de estancarnos en lo habitual. Podrá parecer extraño, pero una caricatura muy áspera apareció hace unos años atrás, durante la segunda guerra mundial; quizás la vieron, salió en la revista “New Yorker”, y era una de las de George Price. En la caricatura, había solo una pequeña habitación, una pileta de cocina donde se veían muchos platos apilados sin lavar, el empapelado que se caía de las paredes, y estas dos personas en sus cincuentas, ella sentada en una silla leyendo una carta, con pelo descuidado, y él con ropa descocida y emparchada, y la leyenda de la imagen es ésta. (Ella está leyendo una carta de su hijo que era soldado, y estaba en la guerra) y la leyenda decía: “dice que extraña estar en casa”. Ahora, deberían ver el interior de esta casa mono ambiente, completamente desordenada, ¡pero el muchacho extrañaba su casa!

 Caricatura que encontré de George Price, a la que se refiere Neville. (Laura Arrojo)

Para el hombre es muy difícil desapegarse de lo habitual; así que esta mañana les traigo estas tres proposiciones, y espero explicarlo claramente para que ustedes puedan aplicar este conocimiento, para realizar todos sus objetivos. Es la tontería más grande esperar a que vengan cambios por el mero pasaje de tiempo, porque aquello que requiere que cierto estado de consciencia produzca su efecto, no puede efectuarse sin tal estado de consciencia. La mayoría de nosotros no sabemos ni a qué nos referimos por estado de consciencia. Para aquellos que están aquí por primera vez, nos referimos a estado de consciencia como la suma total de todo lo que el hombre cree, acepta y da consentimiento como verdadero.

Ahora, puede que algo no sea verdadero; podría serlo, pero no necesariamente tiene que ser verdadero; puede ser falso, puede ser mitad verdadero, podría ser una mentira, podría ser una superstición, podría ser un prejuicio, pero la suma total de todo lo que el hombre cree, constituye su estado de consciencia.

Es en la casa en la que él mora, y mientras siga permaneciendo en esa casa, seguirá siendo confrontado por problemas similares; las circunstancias de la vida permanecerán siendo las mismas. Aunque se mueva físicamente hasta los confines de la tierra, seguirá encontrándose con condiciones similares; él no puede escaparse de la casa en la que reside.

La biblia habla de estas casas como mansiones del Señor, habla de ellas como ciudades, habla de ellas como habitaciones, como las habitaciones de arriba; utiliza todo tipo de palabras para describir los estados de conciencia del individuo. Y a lo que la biblia apela siempre es a mudarse y ocupar un nivel más alto, queriendo decir que nos movamos hacia arriba a un nivel superior dentro de uno mismo.

Ahora, si tú no sabes en qué estado estás morando, hay una técnica muy simple que puedes utilizar para descubrir ese estado: porque el hombre que mora en un estado, y todos estamos morando en algún estado, puede descubrir fácilmente en qué estado está morando al escuchar su interior y observar sus propias conversaciones mentales, ya que el estado está cantando su propia canción y se revela a sí mismo en la conversación interna del hombre. Si estás dispuesto a escuchar atentamente y sin criticar, a lo que tú estás diciendo internamente, descubrirás al estado.

Y no te sorprenderá que las cosas estén como están porque escucharás dentro de ti mismo la causa del fenómeno de la vida. Así que lo que estás diciendo y haciendo internamente es mucho más importante que lo que sabes externamente o lo que expresas en apariencias externamente; así que cuando el hombre sabe lo que está haciendo internamente, puede cambiarlo.

Si tú nunca has observado tus reacciones hacia la vida sin criticar; si estás completamente inconsciente de tu comportamiento subjetivo, entonces estás inconsciente de la causa de las cosas en tu vida. Pero si te concientizas del estado en el que moras, entonces simplemente vas y lo cambias.

Ahora, aquí hay una técnica que yo he encontrado muy útil y creo que funciona como un milagro; cualquiera puede hacerlo. Sé que muchos de ustedes aquí posiblemente vengan de caminos extremadamente ortodoxos, y hasta les parecerá extraño estar aquí, pero les aseguro que no están solos, muchos de sus líderes en el campo ortodoxo buscan a una audiencia con un orador; muchos rabinos han venido a mi casa, muchos curas también, y hasta muchos líderes protestantes. Muchos de ellos. Vienen a mi casa por las interpretaciones del libro que públicamente jamás se atreverían a dar, excepto por la interpretación más literal que dan. Así que no se sorprendan si escuchan cosas aquí que los dejaría perplejos; sus líderes han quedado perplejos; pero esta es una técnica que he encontrado muy útil.

Primero que todo, el hombre está parado para siempre, en la presencia de una energía infinita y eterna, de la cual todas las cosas proceden, pero siguiendo un patrón definitivo: esta energía no sale del hombre y se cristaliza en cosas de manera extraña y al azar. Sigue una vía definitiva y la vía que sigue es fijada por el hombre mismo en su propia conversación interna. Así que el hombre es llamado para cambiar su manera de pensar para así cambiar su mundo, porque se nos ha dicho: “sean transformados mediante la renovación de vuestra mente” (Romanos 12: 2 ). Pero el hombre no puede cambiar su manera de pensar a menos que cambie sus ideas, porque él piensa desde sus ideas. Así que si cambiara y me transformara, tendría que establecer una nueva vía, y la vía siempre se establece en mi propia conversación interna. Entonces, ¿qué estoy diciendo ahora que aparentemente estoy solo?; puedo sentarme en esa silla, o pararme aquí, o caminar las calles, y no puedo parar de hablar. El hombre no se da cuenta que está hablando, porque nunca está lo suficientemente quieto para escuchar la voz que está hablando dentro de él, pero él está susurrando internamente lo que externamente está tomando lugar como condiciones y circunstancias.

La mayoría de las cosas que susurra son negativas para justificar su comportamiento. No hay necesidad de justificar. El hombre está excusando sus retrasos o excusando el fracaso, o está peleando, o está juzgando duramente, o está condenando. Muchos de nosotros tenemos afectos secretos por dolencias; no queremos ser queridos por ciertas personas; tan solo no nos gustaría que les agrademos.

Simplemente no queremos que ciertas cosas sucedan en nuestro mundo aun cuando esas cosas puedan traer un mejor confort y una mejor satisfacción. El hombre tiene un sentimiento extraño y peculiar, un pequeño agrado al sentirse no querido o ante el sentimiento de ser lastimado, y le gusta hablar de eso.

Bueno, intenta sacar a ese hombre de su estado habitual: será tan difícil como mantener lejos a ese soldado de ese espantoso mono-ambiente; volverá a su espantoso mono-ambiente interior.

Tu no ves los platos sucios dentro de ti mismo, pero si pudieras ver solamente el estado psicológico interno en el que la mayoría de nosotros moramos, veríamos una habitación mucho más sucia que la que George Price ilustró en la revista “New Yorker”. Hay muchos platos sucios dentro de nosotros: externamente los lavamos, pero se nos dice en la biblia que dejamos nuestro interior sin lavar y nos convertimos en “sepulcros blanqueados”; (Mateo 23: 27 y 28).

Ahora, si yo sinceramente deseara cambiar mi mundo, no hay nadie en mi mundo a quien tenga que cambiar sino a mí mismo, así que no necesito cambiarte a ti como individuo pero necesito cambiar mi actitud hacia contigo. Si yo no te agrado, o si yo creo que no te agrado, o si tu comportamiento me ofende, la causa de mi ofensa no está en ti ni en tu comportamiento, sino que tengo que buscar la causa dentro de mí mismo.

Ahora, si yo seriamente y realmente soy honesto en mi búsqueda, encontraré la causa y descubriré que cuando pienso internamente sobre ti, nunca estoy teniendo una conversación agradable contigo. Así que déjame que me siente ahora, y te traiga al ojo de mi mente, y mientras te traigo al ojo de mi mente déjame imaginar una conversación que implicaría un cambio radical en mi mundo; déjame que te traiga a mi mente y cambie mi actitud hacia contigo, al establecer nuevas vías en relación contigo.

Esta nueva vía se convertirá luego, en las vías a través de las cuales esta energía eterna se verterá, una energía que solamente está pensando; moviéndose a través de las vías que establecí en mi propia conversación interna que resultará en los cambios en mi mundo externo. Ahora, si repito la conversación y lo hago más seguido, entonces se convierte en hábito y descubriré que cuando estoy viviendo los asuntos de mi Padre en el mundo externo, es porque internamente estoy manteniendo a través del hábito, estas conversaciones ya cambiadas y más amorosas. Ahora, una transformación de la conciencia resultará definitivamente en un cambio de ambiente y condiciones. Pero me refiero a una transformación de la conciencia, y no a una pequeña alteración de la conciencia como un cambio de un humor.

Se siente bien cambiar de humor de uno desagradable a uno más agradable, pero lo que yo quiero es una transformación; y por transformación me refiero a cuando me moví a un estado al cual me muevo tan seguido que se convierte en hábito y ése estado crece hasta estabilizarse, a punto tal que expulsa hacia afuera de mi conciencia, todos sus rivales; entonces es ése estado central habitual el que define mi carácter y constituye realmente mi nuevo mundo.

Expresa una transformación, pero si lo hago solo por un pequeño rato, y luego vuelvo a mi estado anterior, entonces puede que haya tenido una pequeña elevación temporal, pero no notaré cambios radicales en mi mundo externo. Solo notaré estos cambios en mi mundo externo, si he cambiado realmente en mi mundo interno. Luego, sin esfuerzo alguno de mi parte, encontraré mi mundo externo cambiando para corresponder a los cambios que tomaron lugar dentro de mí.

Así que tómalo en cuenta; no puedo repetirlo suficientes veces; no puedo darle más importancia; esta cosa maravillosa llamada La habilidad del hombre de poder hablar internamente y sin la ayuda de nadie en el mundo, sentado solo en tu casa tu puedes construir una oración que implicaría el cumplimiento de tu ideal; puedes construir una oración que implicaría que una amiga a la que he bendecido ahora ha realizado su objetivo; que la cosa que ella quiere, ella ya la tiene. Entonces, ¿Qué te diría ella, si ya lo hubiera logrado? Bueno, tu escuchas atentamente como si lo hubieras escuchado, y tú realmente lo escucharás si estás lo suficientemente quieto. Lo escucharás como si viniera de afuera lo que en realidad estas susurrando dentro de ti.

El hombre, es este maravilloso templo donde todas las obras son hechas, y el mundo externo es solo una proyección del trabajo hecho dentro de sí mismo. Esto, llamado el hombre presente, desafortunadamente está dormido. Se nos dice tan maravillosamente en la Biblia, que Adam dormía, en el segundo capítulo de Génesis. Él fue puesto en un sueño profundo, del cual no ha sido despertado. No hay referencia en la biblia que diga que Adam fue alguna vez despertado de su sueño, pero sí hay una referencia donde dice que él despertó, pero no como Adam; él despertó como el segundo hombre llamado Cristo Jesús. Entonces en Cristo ellos despiertan; en Adam todos duermen, pero el hombre que es totalmente ignorante de la actividad mental que ocurre dentro de él es aquél que duerme como Adam: él no lo sabe.

Él camina con sus ojos bien abiertos, él podrá ser una persona muy importante en el mundo, podrá ser rico, podrá ser famoso, podrá tener todas las cosas que tu admiras, pero si es completamente ignorante de esa actividad mental que es la causa del fenómeno de su vida, ése hombre está completamente dormido y es personificado como Adam.

Él podrá leer su biblia y pensar que es una historia literal; leerá donde dice que Adam fue puesto en un sueño y que de Adam se sacó una costilla y que una mujer fue formada y llamada Eva, pero cuando un hombre comienza a despertar, se da cuenta que ésta Eva simbólica de la biblia es solamente su propia emanación ahora llamada con el nombre naturaleza. Y la naturaleza es su esclava, y ella debe moldear la vida sobre él, de la manera en que él moldea la vida dentro de sí mismo. Pero si él está dormido, entonces la moldea en confusión, pero de todas maneras la está moldeando, ya que está utilizando la misma técnica que su Padre utilizó para crear un mundo. Él utiliza el discurso, utiliza la conversación interna, y así es como todo este vasto mundo ha sido traído a la existencia; así que él utiliza la misma técnica, él tiene discurso y él tiene mente, pero en el estado de sueño, él trae condiciones extrañas, y no sabe que él es la causa de estas cosas extrañas que lo rodean. A medida que comienza a despertar, despierta sólo como un solo ser, él despierta a Cristo Jesús, y el ser llamado Cristo Jesús personificado en nuestro evangelio es simplemente la despierta y amorosa imaginación.

El amor imaginativo, donde sólo el amor guía, es incapaz de oír nada que no sea amoroso. Cuando ese ser comienza a despertar, no ve las cosas en pura objetividad, sino que ve todo subjetivamente relacionado con él mismo. Es incapaz de conocer a un extraño; podrá conocer a uno por primera vez, pero él sabe que no es realmente un extraño; que ese hombre no tenía poder para venir a su mundo salvo que él mismo lo haya atraído desde su interior. “Nadie puede venir a mi a menos que el Padre que me envió, lo atraiga” (Juan 6:44); “Nadie me la ha quitado, sino que la entrego por mi propia iniciativa.” (Juan 10:18), “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros.” (Juan 15:16).

Aunque en apariencias parecería que tú has venido ahora por primera vez en mi vida, aun así tú no me has elegido a mí, sino que yo te he elegido a ti. Así que veo a cada ser, subjetivamente relacionado conmigo. Así que en ese estado, te conviertes incapaz de ser lastimado, superas toda la violencia que anteriormente has expresado en el mundo cuando estabas dormido. No hay condenación para el hombre dormido, él está soñando confusión porque no sabe quién es él; pero él comienza a despertar con estas técnicas que les he dado esta mañana.

Si tú tomas esta técnica y la pruebas conscientemente; porque estoy aquí para apelar, no a las mentes pasivas que se rinden a las apariencias, sino que apelo al Cristo en ti que es el uso consciente de tu amorosa imaginación. Cuando te quieras sentar, y predetermines lo que quieres escuchar, y lo escuchas hasta que lo oyes, y te rehúsas a escuchar nada que no sea eso, entonces estás utilizando el único poder en el mundo que despierta al mundo, y estás usando tu amorosa imaginación, que es “Cristo en ti, la esperanza de la gloria.”

La semana pasada, una señora escuchó la historia de la revisión; y su esposo la llama con una gran noticia; se ha encontrado con una fortuna.

Resulta que el esposo había enviado 183 metros de película a la Compañía Acme y ellos le devolvieron la película, con solamente 90 metros que estaban en buena condición. Los otros 90 metros eran harapos, como se lo llaman; no había una cosa en ellos, completamente en blanco. Y encima estaban atrasados con el tiempo, esos 183 metros de película tenían que estar en un avión camino a Chicago en el presente inmediato, en menos de 12 horas, tenían que estar allí, ése era el contrato, y esos 90 metros de película filmada no tenían ni sonido, y estaban completamente blancos.

Ella se sentó cuando su esposo la llamó, cuando la llamó desesperadamente; ella se sentó al lado de su cama, donde había recibido la llamada, levantó el receptor del teléfono, y se sentó en silencio hasta que escuchó dentro de ella misma, que sonaba el teléfono y a través de ese cable, escuchó a esa misma voz, pero ahora una no tan ansiosa, sino una tierna y amorosa voz, que era su marido, explicando que toda la situación se había resuelto, que habían encontrado lo que aparentemente se había perdido para siempre. Ella se sentó en el silencio por una hora y diez minutos, y allí escuchó y escuchó hasta que todo su cuerpo se aquietó escuchando sólo lo que ella quería escuchar. Y una hora y diez minutos después, mientras ella permanecía todavía quieta en el silencio, el teléfono sonó. Era su marido llamándola para decirle que la compañía Acme acababa de llamarlo para explicarle y disculparse, que habían cometido un error, que habían encontrado los 90 metros de película perdidos. Y que no había ni un harapo, que no había ninguno en blanco, que toda la película estaba perfecta.

Ahora, la persona común, sin conocer esta ley de la revisión, y aún algunos que sí la conocen, hubieran aceptado como definitivo las evidencias de los sentidos, y si recibieran noticias que parecieran tan determinantes como éstas, les hubiera agarrado un ataque, le hubieran llorado a gritos a la compañía Acme, y hubieran intentado por todos los caminos, tratar de solucionarlo. Pero ella escuchó, y actuó sobre el asunto, y a eso me refiero cuando les digo que si con un poco de conocimiento tú ya lo pones en acción, será mucho más rentable que tener mucho conocimiento e ignorarlo sin ponerlo en acción; ahora, muchos de ustedes aquí presentes, y esto no lo digo para juzgarlos, ya tienen el mismo conocimiento que esta señora tiene; ella ha comenzado a venir aquí hace poco tiempo, pero ella ha escuchado, ella ha venido a todas las reuniones que se hicieron en el Teatro Ebell, y también ha venido aquí; indudablemente ella está aquí esta mañana, ha venido los primeros dos domingos y no se ha perdido de ninguna de las reuniones en el Teatro Ebell, y habiendo escuchado el arte de la revisión, ella actuó sobre el asunto. Otros han escuchado el arte de la revisión, pero ¿lo han usado?

Anoche. ¿Has permitido que el sol descienda sobre tu ira?; ¿has dormido anoche con algún problema, algún enfado sin resolver?; ¿te has ido a dormir anoche, habiendo realmente resuelto cada enfado y problema del día? Todos los pequeños problemas, cada uno de ellos deben ser resueltos, tu reescribes la obra. Si tú no has reescrito los eventos de ayer, haciéndolos conforme al ideal que tu deseas haber experimentado, entonces tú has escuchado pero no eres un hacedor. Y entonces, se te dice en la biblia: “Porque si alguno es oidor de la palabra, y no hacedor, éste es semejante al hombre que mira su rostro natural en un espejo; pues se mira y allá se va e inmediatamente olvida qué clase de hombre es. Pero el que mira con cuidado en la ley perfecta que pertenece a la libertad, y persiste en ella, éste por cuanto se ha hecho, no un oidor olvidadizo, sino un hacedor de la obra, será feliz al hacerla.” (Santiago 1: 23 al 25).

Para aquellos que son estudiantes de la Biblia y lo quieren chequear, lean el libro de Santiago. Encontrarán esa historia en el primer capítulo de la epístola de Santiago, donde él mira hacia su interior y se libera a sí mismo; bueno, ella se liberó a si misma al oír hasta escuchar exactamente lo que ella quería escuchar, y ella lo escuchó una hora y diez minutos después. Ahora, refiriéndome a la mayoría de las personas que dije que no hubieran actuado al respecto: a través del hábito, les hubiera agarrado un ataque de histeria; se hubieran enfurecido y se hubieran preocupado, y ese mismo día, él hubiera traído a casa las malas noticias que indudablemente él tendría, y ambos hubieran dormido dejando que el sol descienda sobre su ira.

Pero ahora saben que no hay nada que cambiar en lo exterior, esa primera proposición es verdad; que el estado de conciencia del hombre, que simplemente significa todo lo que él acepta, todo lo que él cree, todo a lo que él le da consentimiento, eso y solamente eso es la causa del fenómeno de su vida. El hombre puede cambiar su estado de conciencia y por lo tanto el hombre puede determinar las condiciones de su vida.

Pero el mero pasaje de tiempo, por sí solo, no puede hacer nada; el tiempo es nada más que un medio para los cambios en la experiencia pero no puede producir cambios. Es simplemente aquello que permite que los cambios tomen lugar, pero no puede producirlos. El espacio nos da el medio para la experiencia, y el tiempo para los cambios en la experiencia, pero por si solos no hacen nada. Nosotros debemos operar el poder, así que si el individuo no se convierte en el operador, entonces esperará en vano.

Así que nadie aquí en esta mañana, de hecho nadie que ha venido durante todo el año, debería permitirse culpar a otro; jamás debería permitirse justificar el fracaso, porque tan sólo estará traicionando su propia falta de uso de esta ley. A cualquiera que escuches que se esté quejando de otra persona, no tiene idea de cómo se está traicionando a sí mismo; te está hablando de sus propios platos sin lavar dentro de sí mismo; pero él no lo sabe. Él cree que el problema está en aquel que él está juzgando ahora, pero cuando te hable, escucha atentamente y observa qué es lo que debe ser lavado dentro de él, y ayúdalo.

En tu propio ojo de la mente, reescribe ese guión que has escuchado, y cuando lo dejes irse, tan solo imagina que has escuchado una conversación más agradable que la que acabas de escuchar. Tan solo reescríbelo para él, y de una manera extraña, elévalo dentro de ti, porque esa es tu tarea; esa es mi tarea.

No estamos aquí para condenar, estamos aquí para redimir; habiendo despertado hemos encontrado a Cristo en nosotros como nuestra propia imaginación, entonces nuestro deber, como es dicho el deber de Cristo, es hacer la voluntad de aquel que me envió y la voluntad de aquel que me envió es: “que de todo lo que Él me ha dado, yo no pierda nada”. (Juan 6:39); “sino que lo resucite”; y yo lo resucito al encontrarme con alguien, y luego al encontrarlo en la bajeza, lo elevo “dentro de mí”.

Yo simplemente escucho lo que quisiera escuchar de él. Ahora, ésta es mi voz la que están escuchando esta mañana, ustedes podrían recordar mi tono, si escuchan atentamente y escucharán este tono dentro de ustedes; cuando escuchen el tono dentro de ustedes, pónganle a ese tono, la palabra que ustedes quisieran escuchar, y habiéndolo hecho, escuchen y no se muevan hasta que oigan este mismo tono diciendo estas palabras. Pero hagan de esas palabras, nobles palabras; no utilicen este tono para nada más que lo que implique un digno y noble estado, porque no estarán lastimando a nadie más que a ustedes mismos.

Si tu tomas a alguien y le pones palabras al tono de su voz que no impliquen a un espíritu noble, entonces tan solo estás permitiendo que ese ser esté en la bajeza dentro de ti; no estás haciendo tu deber realmente.

Así que aquí esta mañana, crean en estas proposiciones y luego habiéndolas creído, hagan algo al respecto. Vayan y hagan lo que les he dicho respecto a sus discursos internos: es realmente la más grande de las artes. Tú escuchas y solo escuchas aquello que quieras oír. Tú tomas tu mano imaginaria y la pones en la mano de un amigo, la mano imaginaria de un amigo, y así lo felicitas por su buena fortuna. Si tú quieres que alguien te felicite a ti, te permites ser felicitado. Tú no agachas la cabeza, sino que la sostienes alta y aceptas la felicitación, y cuando lo felicitas a él, imagina que él está completamente consciente de la buena fortuna que le ha tocado y que ya es de él, y que él acepta tus felicitaciones, y haz que el contacto sea real.

Eso es realmente entrar al reino de los cielos, porque tú entras al reino y el reino está dentro de ti, no está fuera de ti, y siempre entras al reino a través de una amorosa y sabia meditación. Tu puedes entrar al reino en cualquier momento del día, ya sea conduciendo tu automóvil, viajando en autobús, y mientras todos charlatanean y chismosean, tu puedes entrar al reino y bendecir a un amigo con tan solo imaginar que tu amigo está contigo, y le estás dando la mano y felicitándolo por las buenas noticias que acabas de escuchar respecto a su vida, y oye como si él te respondiera amablemente; y en ese momento tu realmente lo has bendecido. Él podrá estar a miles de kilómetros de donde tú estás, pero a partir de ese momento las cosas comienzan a moverse en su mundo porque tú has traído un cambio dentro de la estructura de su mente y cualquier modificación en la estructura de la mente del hombre, debe resultar en sus cambios externos correspondientes.

Entonces traes estos cambios amorosos dentro de ti. Miren a los testimonios; uno de los cuales han escuchado esta mañana. Aquí ven esta pila de cartas, y esta es una pila muy, muy comprimida. Creo que es una de las pilas más grandes que jamás hayan recibido aquí; ¡y el correo de esta semana!; no puedo empezar a decirles la excitación que tengo de recibirlo; una carta atrás de otra y ya ninguna rogando por ayuda, sino que todas dan alabanzas y agradecimientos por el principio que les trajo ayuda a su mundo.

No puedo decirles cuantos son los que en las últimas dos semanas han recibido un aumento en su salario, un ascenso de trabajo, un mejor estado de salud. Estas cosas sucedieron porque hicieron algo al respecto. Ellos no estaban aquí todos los domingos por la mañana para calentar un asiento y esperar a que las cosas sucedan por asociación; ellos produjeron las cosas al generarlas primero dentro de sí mismos.

Así que esto que les presento aquí apela a los hombres que son lo suficientemente grandes para pararse en sus dos pies; hombres que quieren carne espiritual y que ya han trascendido la leche dada al hombre dormido. Así que si tú quieres el concepto literal, tú estás dormido aun, y este no es el lugar donde lo podrás encontrar; porque desde esta plataforma, se te dará carne, carne espiritual, porque tú debes salir y hacer algo al respecto. Si tú tienes el más grande conocimiento del mundo respecto a los alimentos, y no has comido, morirás de hambre. Así que no es el conocimiento al respecto, sino la aplicación de él lo que importa.

Así que esta semana entrante, que comienza mañana; y es una semana interesante para aquellos a los que les gusta su Biblia; para aquellos a los que les gustaría poner sus dientes mentales en ella esta noche, y venir mañana a la noche con algún conocimiento intuitivo al respecto, a ustedes aquí les dejo el capítulo 49 de Génesis; verán que muchos de ellos los utilizaré mañana, pero en el capítulo 49 de Génesis; esto es lo que dice. Primero que todo, él llama a todos de sus hijos para decirles su futuro, y hay doce de ellos. Es Jacob llamando a sus hijos, pero al quinto, cuando llama al quinto, le dice que el cetro jamás será tirado, jamás se apartará de tu mano, nunca, nunca en la eternidad. Su nombre es Judá, aquel que ha engendrado el linaje que dio a florecer a Cristo Jesús; cuando leas la genealogía dada a nosotros por Mateo y Lucas.

Luego dice que Judá tomó su potro y lo ató a una viña y luego tomó a una cría de asna y le ató a una buena viña de su elección, y luego lavó sus prendas en vino y lavó su ropa en la sangre de uvas. Y su ojo estaba rojo por el vino y sus dientes blancos por la leche.

Bueno, para aquellos que todavía quieren leerlo de manera literal, quizás obtengan alguna satisfacción en lavar sus ropas en vino; yo no; yo prefiero tomarlo; pero algunos las lavan en la sangre de uvas y luego lavan sus dientes blancos en leche y sus ojos con vino. Bueno, él es aquel que engendró junto a Tamar, los mellizos que generaron el linaje que trajo a Cristo Jesús. Así que ve y lee la genealogía de Judá, y lee lo que Judá hizo y cómo tomó dos animales, uno era un potro y otro un potrillo.

Ahora, no les diré la interpretación: ustedes ejercitarán sus facultades intuitivas y vengan mañana a la noche y escuchen lo que tenemos que decir respecto a la amatista, o la piedra de vino: cómo el hombre debe hacer la amatista, cómo el hombre debe tomar sus prendas, lo que viste a la mente del hombre, y lavarlas en sangre de uvas, y cómo el hombre no sólo debe hacerlo sino que también su ojo debe estar igualmente inyectado de sangre con vino y sus dientes blancos con leche.

Y les mostraremos mañana a la noche porqué le pusieron a él la túnica color escarlata, y luego le pusieron la más mística de todas: la túnica púrpura; así que mientas se las ponían, en el último acto fue ponerle la túnica púrpura sobre el hombre que ha despertado, aquel que ya está listo para ascender a lo alto, a más altos niveles dentro de sí mismo.

Pero tú no puedes ascender hasta que llegues primero a la túnica purpura, y aunque existan órdenes (organizaciones) en este mundo, que tienen túnicas escarlatas y túnicas purpuras, ningún hombre puede hacerlas para ti. Así que no pueden ser tejidas en ninguna fábrica; deben ser fabricadas en la fábrica que está dentro de ti. Así que mañana a la noche, para aquellos que están realmente interesados en ir a las profundidades de los misterios de este tema es: “El duodécimo, una amatista”. El último acto del hombre, el duodécimo, porque hay solo doce, luego viene la piedra más preciada, diría yo, aunque en el ojo de los hombres es la menos preciosa, pero en los ojos de Dios es la más preciosa y no me refiero a esa pequeña piedra que encuentras entre las piedras, es aquella que encuentras dentro de ti mismo. Así que ese es el tema de mañana.

Ahora, vayamos al silencio.



Traducido por Laura Arrojo
La conferencia original en inglés es THREE PROPOSITIONS (Neville Goddard – 1954)




martes, 3 de marzo de 2015

Neville Goddard en español en YouTube

Estos días iré subiendo todas las conferencias de Neville Goddard traducidas al español a mi canal de YouTube. Pronto publicaré nuevas conferencias en el blog y también las subiré a YouTube y, por supuesto, en formato mp3 a iVoox.

domingo, 1 de febrero de 2015

AUDIOS de las conferencias de Neville Goddard en español alojados en iVoox:

Dado que la página de 4shared no funciona bien, hemos alojado todos los audios de las conferencias traducidas de Neville Goddard en formato mp3 en la web de iVoox. Allí funciona todo de maravilla. Pinchad en la imagen y podréis escucharlos y descargarlos.

http://nevilleenespanol.blogspot.com.es/2011/10/nuevo-audios-gratuitos-de-todas-las.html

sábado, 20 de diciembre de 2014

Otra foto inédita de Neville (sin fecha)


Nacido en una familia inglesa en Barbados, NEVILLE GODDARD (1905–1972) se trasladó a la ciudad de Nueva York a la edad de diecisiete años para estudiar teatro. En 1932, abandonó su trabajo como bailarín y actor para dedicarse de lleno a su carrera como escritor metafísico y conferenciante. Considerado un místico moderno, Neville desempeñó su actividad principalmente en Los Angeles, aunque su mensaje rápidamente alcanzó a los lectores espirituales de todo el mundo. Su enseñanza puede resumirse en una simple frase: "La imaginación crea la realidad". Fue una influencia para una amplia gama de pensadores y escritores espirituales, desde Joseph Murphy a Carlos Castaneda. El impacto de sus ideas continúa sintiéndose a día de hoy en algunas de las obras actuales más vendidas de espiritualidad práctica.

lunes, 10 de noviembre de 2014

EL PODER DE LA CONCIENCIA - NEVILLE GODDARD (página de facebook)

Recientemente he creado esta página en facebook donde voy publicando citas traducidas por mí del libro "El Poder de la Conciencia" de Neville Goddard y mucho más. Dadle me gusta y así podréis ver siempre todas las nuevas publicaciones.



También tengo mi grupo "GOBERNANDO LA MATRIX" donde publico muchas citas de Neville Goddard igualmente traducidas por mí y de este blog.


NOTA DE MANU ANDERSON: No estoy en ningún otro grupo de facebook de Neville ni los patrocino, dado que no mantienen la pureza de su enseñanza y mezclan otro tipo de ideas que nada tienen que ver con lo que él enseñó, lo cual sólo trae confusión y malentendidos. A parte, he visto traducciones de otra gente por ahí que dejan mucho que desear. Sólo me vais a encontrar en los grupos que doy a conocer aquí en este blog.

sábado, 18 de octubre de 2014

¿Imaginar una sola vez o muchas?

Pregunta que me hicieron recientemente y que compartí en mi grupo de facebook GOBERNANDO LA MATRIX.

ANÓNIMA: ¿Hay que imaginar una sola vez o muchas hasta que se menifieste nuestro deseo?

MANU ANDERSON: Sobre imaginar una sola vez o muchas, depende. Se trata de que el nuevo estado de conciencia se vuelva natural para ti. Puede que con cosas que tú consideres menos importantes con una sola vez sea suficiente, porque no les prestas apenas atención y las dejas libres. Cuando es algo que te importa mucho, estás muy aferrada a eso, por lo general le damos muchas vueltas y casi siempre con pensamientos limitantes, de miedo, duda... Entonces el nuevo estado de conciencia no es nuestro aún porque lo que predomina en nosotros es toda esa negatividad acerca de nuestro deseo. Aquí entonces hay que persistir imaginando hasta que el nuevo estado expulse de nuestra conciencia todas las demás ideas que nada tienen que ver con él y se haga estable y predominante, o sea, natural.

lunes, 1 de septiembre de 2014

CRISTO LLEVA NUESTROS PECADOS (Neville - 24 de febrero de 1969)

Neville Goddard (24 de febrero de 1969)


CRISTO LLEVA NUESTROS PECADOS



Pedro nos dice que Cristo lleva nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz. Y el profeta Isaías dijo: "Él toma nuestras debilidades y lleva nuestras enfermedades."

¿Quién es este ser que lleva nuestros pecados, nuestras debilidades y nuestras enfermedades? ¡Cristo! ¡Nuestra maravillosa imaginación humana! Cuando estás en el dolor o experimentando profunda pena, tu imaginación está haciendo el sufrimiento. Si un amigo te dice que no se siente bien o está en un gran dolor, y le dices que su imaginación – llamada Cristo – está haciendo el sufrimiento, tu amigo no te creería, porque él concibe a Cristo como alguien distinto de él mismo. Pero Cristo es la imaginación humana, y hasta que el hombre descubra esto por sí mismo, la Biblia no tendrá ningún sentido para él.

Se nos dice: "En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra se hizo carne y habita en nosotros." ¡Esa palabra es tu Yo Soy! Y si la Palabra es Dios y habita en ti como tu conciencia, ¿no está haciendo Dios el sufrimiento cuando tú dices, "Yo Estoy sufriendo?" Una vez acabas de revelar el nombre de Dios, estás confesando que Dios está en el dolor; por lo tanto, ¿no lleva Él todos los sufrimientos del mundo en su cuerpo mientras está en la cruz de la humanidad?

Cuando yo hablo de la alegría de despertar al conocimiento de quién es Dios realmente, yo pensaría que todo el mundo estaría ansioso por experimentar esa conciencia; sin embargo, sólo una enésima parte dirá, "¡Sí!" Una amiga escribió, diciendo: "Mi esposo solicitó y recibió un puesto temporal como carpintero, trabajando para el sistema escolar de Los Ángeles. Cuando le despidieron él dijo: 'Me llamarán de nuevo para otro período temporal.' Le sugerí que si quería trabajar ahí de forma permanente, él podría, si lo imaginara. En su lugar, me dio todo tipo de razones por las que un puesto permanente no era posible.

Recientemente fue llamado de nuevo para otro puesto temporal. Cuando le recordé lo que había imaginado hacía seis meses, no quiso reconocer su cosecha de la semilla que había plantado y se enojó mucho. Mientras hablaba, nuestras almas se pusieron en contacto y le oí decir: '¡Yo estoy dormido y no te atrevas a despertarme!'"

Su marido, como el 99% de la gente del mundo, no quiere ser despertado, sintiendo que si él despierta a un nivel superior perderá los placeres de la carne.

Un amigo, un dramaturgo muy exitoso, con muchas estrellas famosas como clientes, solía escuchar mis visiones y mis interpretaciones de las Escrituras durante un corto tiempo, luego me dijo que había oído suficiente. Él no quería ir más allá del punto de la curiosidad para interesarse y desear el mundo espiritual, porque tenía miedo de perder su contacto físico con la vida y él sólo estaba interesado en el sexo. Tenía dinero y todo lo que podía comprar el dinero, y le encantaba dedicarse a ligar en el mundo teatral.

Murió hace unos años y ahora está restituído a un cuerpo igual al que tenía aquí, sólo que joven, lleno de vigor, deseoso de continuar su vida sexual. Este hombre no ha sentido el hambre que es enviada. No es un hambre de alimento o una sed de agua, sino de oír la Palabra de Dios. Y hasta que ese hambre te posea la palabra de Dios no captará tu interés. Yo puedo ir a la radio y la televisión o escribir artículos para los periódicos respecto a mis experiencias, pero – como el marido de la señora – dirían, "¡Estoy dormido y no te atrevas a despertarme!"

Ahora, Dios y su Palabra son uno, así que si Dios envió su palabra, entonces Él se envió a sí mismo declarando: "El que me ve, ve al que me envió, pues Yo soy la Palabra que no regresará a mí vacía, sino que debo cumplir lo que me propongo y prosperar en aquello para lo cual fui enviado."

El hombre externo es la palabra externa, que viene primero. El hombre interno es luego enviado a animar, y finalmente a dar vida, al hombre externo, por el cumplimiento de la palabra. Y cuando el hombre externo siente hambre de la palabra de Dios, todo lo dicho en las Escrituras sobre el plan de Dios de auto-redención se cumple en él. Él no redime a otra persona, ya que no hay otro. Nosotros somos los dioses que bajaron y Dios sólo puede redimirse a sí mismo cumpliendo las Escrituras.

Ahora, otra señora compartió esta visión diciendo: "Estoy en medio de una enorme multitud. Todo el mundo a mi alrededor está gritando: 'Está loco. Está chiflado. Está loco, está chiflado', una y otra vez. Caminando rápidamente para descubrir a quién se están refiriendo, veo a un hombre que está solo a la cabeza de la multitud. Reconociéndole como al hombre que amo, corro hacia él y grito: 'Te amo, te amo.'"

A pesar de que la multitud surge sobre él y lo golpea, yo continúo expresando mi amor. De repente pone sus manos en mi cuello. Siento su pulgares presionar en mi garganta y siento como si me fuera a morir. Entonces la presión se libera. El hombre levanta las manos, que se convierten en dos alas blancas, que me acarician con un amor indescriptible, cuando me despierto."

Esa noche, esta señora cumplió los capítulos 40, 48, 51, 52 y 53 de Isaías. Le digo sin ninguna duda en mi corazón, que ella está muy cerca de la salvación. Todo en su maravillosa visión se hizo visible. Ella era el hombre y la multitud. Ella se envió a si misma a través del infierno porque se ama a sí misma, igual que tú y yo hacemos. En la encantadora canción de Blake, "Un niño perdido", él decía:

“Nadie ama a otro como a sí mismo,
Ni venera a otro igual.
Ni le es posible al pensamiento
Uno más grande que él conocer.”

¿Cómo puede el pensamiento conocer un pensamiento más grande que él mismo? ¿Cómo puedes amar a otro más que a ti mismo? Es imposible, pues no hay otro.

El amor es el ser que interpreta cada papel. El amor es la multitud, los tentadores, y el maltratado. Siéntete angustiado, y estás maltratando a Cristo diciendo, estoy angustiado. Siéntete avergonzado, limitado, inepto o asustado, y Dios está experimentándolos todos; pues Él es tu conciencia, creyéndose estar avergonzado, limitado, inepto o asustado y muriendo en tus pecados.

Justo cuando mi amigo escuchó la visión le dijo a ella que cambiara la coma, pues la afirmación debería decir: "Antes que Abraham, era Yo Soy", aquí de nuevo nos encontramos con que a menos que tú creas que tu Yo Soy es el que has adorado en el exterior, morirás en tus pecados; pues tu Yo Soy era antes que Abraham.

Es Cristo quien lleva todas tus aflicciones, tus penas y enfermedades. No hay constancia de un hombre que tomara sobre sí una enfermedad terminal, mientras que aquel del que él la tomó fuera liberado. La implicación está ahí, pues – llevando nuestras aflicciones y debilidades – Dios tiene el poder para liberar al hombre. Pero Cristo no es alguien externo a ti mismo. El Cristo Universal es una difusión de una individualidad. Tú dices Yo Soy, yo digo Yo Soy. Somos el mismo Yo Soy, que es Cristo, que es Dios, que es Jehová – ¡pues no hay nada más que Yo Soy!

Cristo, que es tu propio yo, lleva todas tus aflicciones, tus debilidades y pecados; pero esto es difícil de entender para el hombre. Hace varios años yo di una serie de diecinueve conferencias en San Francisco, a la que acudieron una señora y su hijo abogado. Al final de la serie la señora cuestionó a su hijo, diciendo: "¿Crees a Neville?" Y respondiendo con su mente racional, él dijo: "Él suena sincero. Él puede estar sinceramente equivocado, pero estoy seguro de que es sincero."

En ese tiempo el hijo estaba viviendo con su madre. Cada noche antes de acostarse se recordaban uno a otro poner la ley de idéntica cosecha en práctica. Cuando regresé a San Francisco al año siguiente, me enteré de que este hombre había formado una organización que estaba en proceso de construir la más grande y moderna cooperativa en el área de la bahía, llamada la Comstock. Este proyecto fue seguido por la construcción de la península y ahora este caballero tiene millones.

Tanto la madre como el hijo utilizaron la ley para lograr cada una de sus metas, sin embargo ella admitió que no entendía lo que yo quería decir cuando dije que Cristo sufre por ella. Aunque podía decirme: "Tengo un dolor de muelas", no podía captar el hecho de que ella es su imaginación y por lo tanto la causa del dolor de muelas así como de la maravillosa cooperativa.

Si tú estás sufriendo, Cristo está sufriendo, pues su nombre es Yo Soy, y no hay otro Cristo. Dios efectivamente se hizo carne y habita en ti. Una vez que te das cuenta de esto, nunca te volverás hacia otro. Este señor ha hecho una fortuna, sin embargo él no entiende cómo ocurrió todo, porque el hambre no está en él. Aunque no era necesario, no está dispuesto a renunciar a sus enormes posesiones terrenales para tener las experiencias que darían lugar a la regeneración.

No matas el deseo. No te has castrado. Estás simplemente más allá de la organización del sexo y tu deseo por las cosas terrenales deja de existir. El noventa y nueve por ciento de la gente aquí desea los placeres mundanos, mientras yo hablo de un placer que trasciende este mundo – donde se vive en un mundo de realidad y creatividad. Pero hasta que ese hambre llegue, continuarás deseando cosas que mueren en este mundo.

Ahora, otra señora compartió esta experiencia, diciendo: "En mi visión yo sabía que habías muerto, sin embargo tú habías vuelto a dar conferencias y a enseñar como de costumbre. Llevabas la cara de mi padre terrenal, sin embargo yo sabía que la estructura ósea era tuya. Todo el mundo te llamaba el Padre, pero no conociendo a mi padre terrenal, no podían ver su cara; sólo la tuya. Cuando desperté sabía que la cara que yo tocaba en la superficie sería la de mi padre terrenal, pero su estructura sería la del Padre."

Hay sólo un Padre. Él es quien lleva cada máscara. En esta maravillosa experiencia, ella vio a su padre terrenal llevando la estructura del Padre, porque el Padre es un ser proteico y asume cada cara. Ella vio el fundamento, la estructura ósea del hombre que contaba la historia de su salvación, llevando la cara de su padre terrenal.

Se nos dice que cuando Dios tomó sobre sí los pecados del mundo, fue un hombre de pena, despreciado y rechazado por los hombres. No hay descripción del hombre en quien Dios despertó, porque no es nunca un bello hombre escultural en el exterior, sino una persona perfectamente normal.

Esta señora dijo que ella es muy apasionada del Libro de Juan, ya que parece ser más apreciado que cualquier otro libro de la Biblia. Yo estaré de acuerdo con eso. Ella sintió que la respuesta a la experiencia de la que yo acabo de hablar le vendría del libro de Juan. Le sugiero que lea el capítulo 10 de Juan. En él Cristo es llamado un hombre que tiene un demonio y ellos preguntan por qué le escuchan. Tú, querida, eres esa figura central, y también eres la multitud gritándote a ti misma; y tú niegas la existencia del Cristo dentro, pues no hay otro. No hay más que Dios.

Puedes poner a Dios a prueba, y si Él se demuestra en la prueba, entonces tú sabrás que Dios es tu propia maravillosa imaginación humana. Si quieres la alegría del matrimonio, una historia de amor o un romance, puedes poner a prueba a Dios asumiendo que quien tú deseas está contigo ahora. Y en la medida en que persistas en esa asunción, será tuya para experimentarla. No te preocupes de cómo o cuándo sucederá; simplemente persiste en la asunción de que ya ha sucedido, y cuando lo hagas tú sabrás quién es Dios.

Mi esposa se despertó demasiado temprano para levantarse esta mañana, así que pensó en lo que más quería, y eso era que su marido y su hija fueran dichosamente felices. Pensando en lo que ella podía hacer para hacerlo así, se dio cuenta de que era algo que sólo ellos deben decidir. Luego se quedó dormida habitando en su felicidad y éste es su sueño: Al verme acostado en un sofá, me oyó decir, "No me siento cómodo aquí", y ella contestó, "Lo sé – no te gusta dormir en la primera planta, pero en cambio podrías ser elevado y dormir arriba."

Entonces el sueño cambió y ella estaba armando un rompecabezas con nuestra hija Vicki, que empezó a reírse mientras escogía una pieza del rompecabezas y la observaba caer en su lugar perfecto. Mirando a Vicki ella se dijo, "Nunca la he visto tan bonita y estar tan dichosamente feliz." Entonces ella se despertó. Su deseo de felicidad fue respondido en la profundidad de su ser y ahora debe venir a la superficie.

Jesucristo es tu propia maravillosa imaginación humana y su historia es toda sobre ti. Contada en tercera persona, está escrita como si otro estuviera haciendo todo el sufrimiento por ti; sin embargo, tú sabes que tú eres el que está sufriendo. Yo te digo, que a menos que creas que tu conciencia de ser es Dios, seguirás desviándote del blanco, con lo que permanecerás en el pecado.

"Yo Soy" es la clave de las Escrituras. Llamado Jesucristo en el Nuevo Testamento, el nombre de Dios Padre es revelado en el Antiguo Testamento como Yo Soy. Habiendo venido al mundo a cumplir la palabra, no puedes regresar vacío, sino que debes cumplir lo que te propusiste y prosperar en aquello para lo que te enviaste a ti mismo. Después de inspirar a los profetas para contar tu historia, viniste no sólo a cumplir su profecía, sino a compartir tus experiencias para animar a los demás.

El Antiguo Testamento es un proyecto profético que tú cumplirás, pues tú eres el Jehová del Antiguo Testamento y el Jesucristo del Nuevo. Puedes aceptar esta verdad o rechazarla, pero lo que te estoy diciendo es cierto. Cristo no es un pequeño hombre, sino la individualidad difundida universalmente de lo que nosotros somos. Así que cuando uno despierta y el segundo le sigue, el tercero despertará y finalmente todos los individuos difundidos universalmente despertarán en ese glorioso cuerpo llamado el reino de los cielos. Habiendo venido y vencido al mundo de la muerte, seremos victoriosos sobre nuestro desafío.

Los hombres de ciencia nos dicen que el universo se está fundiendo y un día llegará a su fin. No voy a cuestionar esto, pero yo sé que la Imaginación vino a este mundo de muerte para vencerlo. También sé que nada muere, porque somos la Imaginación inmortal que se vistió con estas vestimentas de carne que mueren; pero nosotros – su espíritu dador de vida – no podemos morir.

No puedo obligar a nadie a querer mis experiencias. Mi familia en Barbados toda vive con comodidad y saben que ganan mucho más que yo. Ellos juzgan a un hombre por lo que tiene en este mundo y no están interesados en lo que es. Ellos no pueden entender por qué un hombre de mi edad sigue haciendo lo que yo estoy haciendo, cuando podía irme a Barbados y vivir de maravilla, con todos los gastos pagados por la empresa. Y no puedo convencerlos para que me escuchen, porque el hambre no está en ellos.

Hasta que el hambre por oír la Palabra de Dios te posea, tú seguirás siendo poseído por el mundo. Puedes convertirte en el Papa, pero eso no significa que tienes hambre por la palabra de Dios. Puede significar que tienes hambre por el poder que reside en el cargo del Papa, el hambre de ser reconocido y alabado. Pero cuando el hambre de experimentar la palabra de Dios te posea, tú sabrás que tú – la Palabra – te enviaste a ti mismo. Entonces entenderás las palabras: "El que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado", pues tú cumplirás la palabra de Dios.

Debe haber dos testigos: uno externo y otro interno. El testigo externo es las Escrituras, y tú que tienes la experiencia espiritual eres el testigo interno. Conociendo tus experiencias paralelas a las Escrituras, sabes que el Padre en las profundidades de tu propio ser observa para ver que todas las piezas estén en su lugar y la imagen de su propósito declarado sea perfecta.

Habiendo profetizado lo que debe tener lugar, Dios lo cumplirá; y tú – la imagen del Dios invisible – irradiarás su gloria y te convertirás en la imagen expresa de su persona. Entonces tú serás usado como la estructura ósea sobre la que cada cara será colocada para revelar al que tiene la experiencia, el significado de ser Dios Padre.

En la visión de mi amiga todo el mundo se refería a mí como el Padre. Su padre era un padre, pero yo soy el Padre sobre el que la cara de cada padre se coloca. Ella era consciente de que yo había muerto y había regresado, sólo para contar la historia del plan de salvación de Dios a fin de redimirme, pues sólo existe Dios en el mundo.

Ahora entremos en el silencio.



Traducido por Javier Encina
La conferencia original en inglés es CHRIST BEARS OUR SINS (Neville Goddard 02-24-1969)