«La imaginación crea la realidad». —Neville Goddard

sábado, 21 de abril de 2012

LA IMAGINACIÓN CREA LA REALIDAD - Neville Goddard

LA IMAGINACIÓN CREA LA REALIDAD

Tu propia maravillosa imaginación humana es el poder creativo real de Dios dentro de ti. Es tu Salvador. Si tuvieras sed, el agua sería tu Salvador. Si necesitaras trabajo, el empleo sería tu Salvador. Tu imaginación es el poder para salvarte de cualquier circunstancia en la que ahora te encuentres. Puedes experimentar el deseo de tu corazón mediante el uso de tu imaginación. Nada es imposible para tu imaginación. Tu imaginación es ilimitada en lo que puede realizar y lograr. Si puedes imaginar algo, puedes realizarlo y lograrlo. Déjame darte un ejemplo. Si fueras incapaz de caminar y estuvieras confinado a una silla de ruedas, podrías cerrar los ojos e imaginarte a ti mismo corriendo por la playa o caminando a través del agua. Si te imaginaras haciendo esto hasta que [la escena] tomara los tonos de la realidad, podrías lograr una curación que te permitiría realmente caminar o correr.

La manera de usar tu imaginación creativamente es la siguiente. Relájate en una silla o sobre una cama y cierra los ojos. Primero determina qué es lo que deseas experimentar. Luego, en este estado de completa relajación, trae a la mente el resultado final de lo que sea tu deseo. En otras palabras, si, por ejemplo, estuvieras buscando un ascenso en el trabajo, el resultado final podría ser que gente te felicitaría por tu ascenso. O que podrías cambiarte a una oficina más grande. O bien que podrías disfrutar de un aumento de sueldo. Toma cualquiera de estos acontecimientos y, con los ojos cerrados, escucha realmente a tus amigos felicitarte por tu ascenso. Siente sus manos estrechando la tuya mientras te dicen lo felices que están por ti. Al sentir realmente que estás siendo felicitado, tu imaginación se pondrá a trabajar para producir ese estado en tu mundo externo. No necesitas preocuparte por cómo se realizará esto. Tu imaginación usará cualquiera y todos los medios naturales que sean necesarios para llevarlo a cabo. “YO SOY el principio y el fin”. “Mis caminos son inescrutables”. Lo que hagas en la imaginación es un acto creativo instantáneo. Sin embargo, en este mundo tridimensional, los acontecimientos aparecen en una secuencia de tiempo. Por lo tanto, a lo que acabas de experimentar en la imaginación le puede llevar un pequeño intervalo de tiempo realizarse en el mundo exterior. Después de haber ejecutado este acto en tu imaginación, abre los ojos y ocúpate de tus asuntos normales y naturales, con la seguridad de que lo que has hecho debe fructificar en tu mundo. Haz que tus conversaciones internas se ajusten a (o estén en armonía con) tu acto imaginario. Has plantado una semilla y pronto verás la cosecha de lo que has sembrado.

Cuando entres en tu imaginación, asegúrate de que realmente estás ejecutando la acción, oyendo las palabras, tocando el objeto, u oliendo el aroma en tu drama auto-concebido. Lo que haces en tu imaginación no es meramente un sueño despierto en el que ves acontecimientos en el ojo de tu mente. Debes entrar en el sueño como si realmente estuvieras allí. Debes hacer del “luego” el ahora y del “allí” el aquí. Para dejar esto perfectamente claro, imagina lo que experimentarías conduciendo un coche nuevo después de haber logrado tu objetivo [de manifestarlo]. En ese caso, no sólo verías un coche nuevo en el ojo de tu mente. Debes entrar realmente en el sueño. Siéntete sentado detrás del volante. Huele el olor a nuevo del interior. Siéntete disfrutando de un cómodo paseo. Siente la felicidad que sería tuya después de cumplir tu sueño.

Lo que experimentes en la imaginación es un acto creativo real. Es un hecho en la cuarta dimensión del espacio y hará su aparición en este mundo tridimensional tan seguro como que plantar una semilla dará lugar al crecimiento de una planta en particular. Una vez que hayas plantado esta semilla en tu imaginación, no la arranques estando ansioso por cómo se llevará a cabo. Cada semilla tiene su propia hora señalada. A algunas semillas les lleva unos días; a otras un poco más. Estate seguro de que lo que has plantado aparecerá en tu mundo. Tu imaginación atraerá todo lo que necesite para hacer de tu sueño una realidad concreta. Si es necesario que otras personas entren en escena con el fin de que se realice tu deseo, tu imaginación atraerá a esas personas a tu drama para que desempeñen su parte en la secuencia de los acontecimientos. Tu única responsabilidad es permanecer fiel a tu acto imaginario hasta que lo experimentes en tu mundo externo. Puedes repetir tu acto imaginario todas las noches antes de quedarte dormido. De hecho, puede que desees representar este drama una y otra vez hasta que se sienta normal y natural para ti mientras te dejas caer al sueño. Tu imaginación elaborará los medios para realizar tu sueño mientras tu mente consciente duerme.

Trae a escena a tus cinco sentidos cuando estés llevando a cabo tu actividad imaginaria. Realmente oye la voz de un amigo felicitándote o siéntete abrazando a esa persona. Si quieres un piano nuevo, pasa tu mano sobre la madera suave, toca las teclas, y escucha el sonido. Si quieres recibir una docena de rosas, huele de verdad la fragancia [de las rosas] y siente el tacto de sus pétalos aterciopelados.

Por último, debes ser persistente en el logro de tu deseo. Continúa imaginando lo que quieres hasta que realmente lo hayas obtenido. No haces nada más para obtener tu deseo. Si es necesario tomar algún tipo de acción, serás llevado a hacerlo así de una manera normal y natural. No tienes que hacer nada para “ayudar” a producirlo. Recuerda que es Dios mismo quien está haciendo el trabajo y Él sabe exactamente cómo lograrlo. Si piensas en tu deseo durante el día, da las gracias de que ya sea un hecho consumado – ¡porque lo es!

Sueña mejor que lo mejor que sepas.

~Neville Goddard



Traducido por Manu LDA
Tomado de
Rare Lectures by Neville Goddard




viernes, 20 de abril de 2012

Conferencias y textos en español de Neville Goddard en formato PDF

Tenéis gratis todo el material traducido, tanto las conferencias como los libros. Si alguien os lo intentara vender, que no os engañe, porque son las mismas traducciones nuestras.

Pincha en la conferencia que desees y se te abrirá en modo de lectura con la opción de guardarla directamente en tu PC en formato PDF.

¿QUIÉN ES NEVILLE GODDARD?
11. NAVIDAD (Neville Goddard)
26. GETSEMANÍ (Neville Goddard)
27. UNA FÓRMULA PARA LA VICTORIA (Neville Goddard)
5 LECCIONES CON PREGUNTAS Y RESPUESTAS (Neville - 1948)
AFIRMA LA REALIDAD DE NUESTRA PROPIA GRANDEZA (Neville - julio de 1951)
AGUA VIVIENTE (Neville - 19 de abril de 1963)
ALCANZA EL ESTADO DE ÁNIMO (Neville - sin fecha)
APACIENTA MIS OVEJAS (Neville - 1 de julio de 1956)
ARREPENTIMIENTO, UN REGALO DE DIOS (Neville - sin fecha)
ASUNCIÓN PERSISTENTE (Neville - 18 de marzo de 1968)
ATANDO Y SOLTANDO (Neville - 14 de enero de 1964)
AUDAZ ATREVIMIENTO (Neville - 27 de septiembre de 1968)
AUTOABANDONO (Neville - 1 de junio de 1970) y también (PDF versión Luis Natera)
CAMBIANDO EL SENTIMIENTO DEL “YO” (Neville - 1953)
CAMINA POR FE (Neville - 6 de noviembre de 1967)
CAMINA SOBRE EL AGUA (Neville - 20 de junio de 1968)
CÓMO USAR TU IMAGINACIÓN (Neville - 1955)
CONCIENCIA (Neville Goddard)
CONSTRUIR TU TEMPLO (Neville - 20 de noviembre de 1967) y también (PDF versión Luis Natera)
CREACIÓN - FE (Neville - 20 de mayo de 1968)
CREED EN ÉL (Neville - 28 de febrero de 1969)
CRÉELO EN TU INTERIOR (Neville - 6 de octubre de 1969)
CRISTO EN TI (Neville - 6 de mayo de 1969)
CRISTO ES TU VIDA (Neville - 18 de octubre de 1968)
CRISTO LLEVA NUESTROS PECADOS (Neville - 24 de febrero de 1969)
DIETAS MENTALES (Neville - 1955)
EL ARTE DE MORIR (Neville - 23 de marzo de 1959)
EL ARTE DE MORIR (2) (Neville - 26 de enero de 1965)
EL ARTISTA ES DIOS (Neville - 19 de mayo de 1969)
EL CREADOR (Neville - 27 de octubre de 1969)
EL DILUVIO TODAVÍA ESTÁ ENTRE NOSOTROS (Neville - sin fecha)
EL EVANGELIO (Neville - 22 de enero de 1968)
EL JUEGO DE LA VIDA (Neville - 7 de marzo de 1969)
EL MILAGROSO PODER DEL APEGO (Neville - 23 de abril de 1963)
EL PAN Y EL VINO (Neville - 25 de septiembre de 1959) y también (PDF versión Luis Natera)
EL PODER LLAMADO "LA LEY" (Neville - 21 de abril de 1969)
EL PRIMER PRINCIPIO (Neville - 9 de junio de 1969)
EL SECRETO DE LA ORACIÓN (Neville - 6 de octubre de 1967)
EL SEÑOR, NUESTRO ALFARERO (Neville - 11 de julio de 1969)
EL SUPREMO PODER DE DIOS (Neville - 2 de diciembre de 1968)
EL ÚNICO CRISTIANISMO (Neville - 10 de noviembre de 1959) y también (PDF versión Luis Natera)
ELÉVATE (Neville - sin fecha)
ENTRA EN LA IMAGEN (Neville - 10 de mayo de 1971)
ES CRISTO TU IMAGINACIÓN? (Neville - 22 de marzo de 1963)
ÉSE ES MI NOMBRE PARA SIEMPRE (Neville - 19 de enero de 1964) 
ESTADOS ETERNOS (Neville - 9 de septiembre de 1968)
EXAMINAOS A VOSOTROS MISMOS (Neville - 18 de noviembre de 1968)
FE (Neville - 22 de julio de 1968)
FE EN DIOS (Neville - 5 de febrero de 1968)
FUNDAMENTOS (Neville - 1953)
HABLANDO DESDE LA EXPERIENCIA (Neville - 8 de mayo de 1964)
HE AQUÍ EL SOÑADOR (Neville - 19 de septiembre de 1969)
HOMBRE INMORTAL (Neville - sin fecha)
IMAGINACIÓN (Neville - 14 de julio de 1969)
IMAGINACIÓN DESPIERTA (Neville Goddard - 1954)
IMAGINACIÓN, MI ESCLAVA (Neville Goddard - 13 de febrero de 1967)
IMAGINAR ES CREAR (Neville - 3 de junio de 1968)
INFINITOS ESTADOS (Neville - 22 de marzo de 1968)
INVERSIONES SEGURAS (Neville - 1953)
LA BIBLIA, TU BIOGRAFÍA (Neville - 5 de febrero de 1963)
LA CRUCIFIXIÓN (Neville - 9 de abril de 1963)
LA ETERNIDAD DENTRO (Neville - 4 de octubre de 1966)
LA FUENTE (Neville - 14 de octubre de 1968)
LA IMAGEN PERFECTA (Neville - 11 de abril de 1969)
LA IMAGINACIÓN SE CUMPLE (Neville - 26 octubre de 1968)
LA LEY (Neville - 20 de noviembre de 1959) y también (PDF versión Luis Natera)
LA LEY DE LA ASUNCIÓN (Neville Goddard - julio de 1951)
LA LEY DE LA COSECHA IDÉNTICA (Neville - sin fecha)
LA LEY DE LA LIBERTAD (Neville - 13 de marzo de 1964)
LA PALABRA (Neville - 2 de marzo de 1965)
LA PIEDRA ANGULAR: LA IMAGINACIÓN (Neville - 1 de diciembre de 1959) y también (PDF versión Luis Natera)
LA PREGUNTA DE SAMI (Neville - 30 de junio de 1968)
LA VERDADERA VID (Neville - 4 de abril de 1969)
LAS TIJERAS DE PODAR DE LA REVISIÓN (Neville - 1954)
LECCIONES 1, 2, 3, 4 Y 5 + PREGUNTAS Y RESPUESTAS
LIBERA A BARRABÁS Y CRUCIFICA A JESÚS (Neville - 17 de octubre de 1957)
LIBERTAD (Neville - 28 de octubre de 1968)
LIBRE O ESCLAVO (Neville - 7 de octubre de 1966)
LO QUE SIEMBRAS, RECOGES (Neville - sin fecha)
LOS CUATRO PODEROSOS (Neville - 17 de junio de 1956)
MEDIANTE AGUA Y SANGRE (Neville - 1956) 
MUCHAS MORADAS (Neville - 16 de julio de 1969)
NAVIDAD – EL NACIMIENTO DEL HOMBRE COMO DIOS (Neville - 13 de diciembre de 1968)
NINGÚN OTRO FUNDAMENTO (1) (Neville - 4 de noviembre de 1968)
NO HAY FICCIÓN (Neville - 7 de junio de 1968)
NUESTRAS VERDADERAS CREENCIAS (Neville - 6 de marzo de 1964)
OCUPANTE O RECLUSO (Neville - 22 de noviembre de 1966)
ORACIÓN RESPONDIDA (Neville - julio de 1951) 
ORDENA TUS CONVERSACIONES RECTAMENTE (Neville Goddard)
PERDÓN VERDADERO (Neville - 1 de abril de 1969)
PODER (Neville - 23 de julio de 1968)
PODER QUE OBRA MARAVILLAS (Neville - 3 de febrero de 1969)
PONEOS A PRUEBA (Neville - 25 de septiembre de 1967)
QUÉ ESTÁS HACIENDO? (Neville - 30 de octubre de 1967)
RESUMEN (Neville - 29 de enero de 1963)
SÉ EL AMO DEL HUMOR (Neville - 10 de abril de 1964)
SEAN LO QUE DESEAN; SEAN LO QUE CREEN (Neville - julio de 1951)
SED IMITADORES DE DIOS (Neville - 21 de octubre de 1968)
SI DE VERDAD PUEDES CREER (Neville - 15 de junio de 1970)
SIENTE PROFUNDAMENTE (Neville - 30 de mayo de 1969)
SIGUE EL PATRÓN (Neville - 25 de marzo de 1968)
SOBRE LA LEY (Neville - 19 de febrero de 1965) 
SU NOMBRE (Neville - 26 de febrero de 1963)
TIEMPO DE SIEMBRA Y COSECHA (Neville - 10 de junio de 1956)
TODAS LAS COSAS SON POSIBLES (Neville - 12 de mayo de 1969)
TRES PROPOSICIONES (Neville - 1954)
TU HACEDOR (Neville - 7 de enero de 1969)
TÚ PUEDES PERDONAR EL PECADO (Neville - 29 de marzo de 1963)
TU SUPREMO DOMINIO (Neville - 5 de julio de 1955)
TUYO PARA QUE LO TOMES (Neville - 18 de septiembre de 1967)
UN ACONTECIMIENTO DIVINO (Neville - 8 de diciembre de 1969)
UN ESTADO LLAMADO MOISÉS (Neville - 29 de abril de 1968) y también (PDF versión Luis Natera)
UN MOVIMIENTO DENTRO DE DIOS (Neville - 16 de octubre de 1967)
UN MOVIMIENTO MENTAL (Neville - 24 de noviembre de 1969)
VIVE EN EL FINAL (Neville - 19 de Julio de 1968)
VIVE LA RESPUESTA AHORA (Neville - 15 de enero de 1968)
YO RECUERDO CUANDO (Neville - 10 de abril de 1968)
YO SOY EN VOSOTROS (Neville - 30 de septiembre de 1968) y también (PDF versión Luis Natera)
YO SOY LA CAUSA (Neville - 19 de octubre de 1969)
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sábado, 14 de abril de 2012

UNA CAUSA - Neville Goddard

UNA CAUSA

¡Nada es imposible! Hay dos maneras de interpretar esta declaración – y ambas son correctas. El significado obvio es que es posible lograr cualquier cosa que quieras. También se puede interpretar como que es imposible que la nada exista. Todo aquello de lo que somos conscientes o que percibimos de alguna manera es algo. Es inconcebible que algo pueda surgir de la nada o que algo pueda convertirse en nada. Es un hecho que la naturaleza aborrece el vacío y siempre se apresura a llenarlo con algo. Alguna fuerza o poder creó todo lo que es. Según la Biblia, la creación está terminada. No sólo la creación está finalizada, sino que Dios dijo que era buena.

¿Has pensado alguna vez en lo que Dios pudo haber usado para crear todo lo que existe? Si la creación está acabada, ¿cómo es posible rezarle a Dios para que cree algo en tu vida que no existía ni ayer ni hoy? ¿Es difícil de creer que Dios dijo que Su creación era buena? Si toda la creación es buena, ¿por qué las personas experimentan problemas y cómo pueden existir las guerras, el crimen, el hambre y otras condiciones no deseadas?

Las respuestas a estas preguntas están contenidas en las siguientes páginas. Tu comprensión de estas respuestas te permitirá ver que es imposible que la nada exista. También verás que puedes obtener cualquier cosa que desees porque nada es imposible para el poder creativo que reside dentro de ti. Puedes ser y tener todo lo que desees ser y tener. No hay límite para lo que puedes lograr para ti mismo y los demás. No importa cuáles sean tus circunstancias actuales. El principio que has estado usando inconscientemente para producir las condiciones indeseables que hay en tu vida se puede aplicar conscientemente para hacer realidad cada uno de tus sueños.

¡La creación está terminada y es buena! Dios creó la tierra y todo lo que hay en ella y Dios dijo que era bueno. El hombre ha estado desconcertado por estas afirmaciones durante siglos. Si el hombre realmente entendiera lo que significan, no estaría confuso ni se sentiría ansioso sobre su pasado, presente o futuro. La comprensión de estas dos afirmaciones le permitiría al hombre darse cuenta de que él, solo, controla sus acciones y las circunstancias de su vida.

Tomemos la primera afirmación. Dios creó la tierra y todo lo que hay en ella. Dios es infinito; por lo tanto, Dios debe haber estado antes de que cualquier forma llegara a existir. ¿Qué sustancia pudo haber usado Él para crear todo lo que existe?

Sólo puede haber una respuesta. Dios creó todo lo que existe de la única sustancia disponible – Él Mismo. Dios (pensamiento/conciencia) pronunció la Palabra y trajo todas las cosas a la existencia a partir de Él Mismo. Todo lo que percibes está hecho de la única sustancia – Dios. La única sustancia anterior a todas las cosas es la energía y esa energía es Dios o la “Palabra”.

Aunque los científicos y médicos pueden analizar las diversas sustancias químicas de las que se compone el cuerpo, nadie puede combinar esas sustancias químicas para formar una persona viva. Dado que Dios creó todo lo que está fuera de Sí Mismo, se deduce que Dios es el creador y la creación. Dios está expresando la vida a través de todos y cada uno de nosotros. No podría ser de otra manera.

Tomemos la segunda afirmación. Dios dijo que Su creación era buena. Esa afirmación ha confundido al hombre, que cree que si Dios es bueno, otro poder debe haber creado lo que no es bueno. Sin embargo, el hombre también reconoce que Dios es infinito, omnipotente, omnipresente y omnisciente. Estas cualidades de Dios tienen que incluir todas las formas, todos los eventos y todas las situaciones. Si fuera posible eliminar todo lo que es discordante o inarmonioso del mundo, no sería posible experimentar el reverso (la parte opuesta) de esa condición.

Quizás esta afirmación se pueda entender más fácilmente si pensaras en el principio de las matemáticas. Al realizar la suma de cinco y seis, es posible obtener la respuesta incorrecta de doce. Para eliminar esa posibilidad, el número doce tendría que ser eliminado del conjunto de números. Sería, por lo tanto, imposible sumar seis y seis y llegar a la respuesta correcta de doce. Puedes ver que al eliminar la posibilidad de una respuesta incorrecta potencial, todos los números finalmente serían eliminados y las matemáticas no serían posibles. Sin embargo, así como las matemáticas existen y pueden ser usadas por cualquier persona que haya adquirido una comprensión de cómo usar el principio para obtener las respuestas correctas, así también el principio de creación puede ser entendido para obtener los resultados deseados.

Debido a que Dios nos ha dado a todos libre albedrío, tú puedes elegir los estados que desees ocupar. Dios no predetermina tu destino, ni Dios te castiga por errores o faltas. Ya que un hombre puede no entender la ley de las matemáticas, puede verse afectado de manera adversa cuando comete un error al restar una cantidad en su registro de cheques. La ley de las matemáticas no le está castigando. La ley simplemente es y puede ser usada correcta o incorrectamente. Dios te ha permitido tener completa libertad para elegir lo que te encontrarás. Cuando llegues a la comprensión de que tú eres Dios en forma y expresión, buscarás experimentar propósitos más nobles y buenos para ti mismo y los demás.

En el principio era la Palabra y la Palabra estaba con Dios y la Palabra era Dios” [Juan 1:1]. La Palabra es el pensamiento o imaginación. Dios se imaginó el mundo existiendo y se convirtió en lo que concibió. Este es el principio sobre el que descansa toda la creación. Puesto que Dios se convirtió en el hombre para darle vida al hombre, el hombre debe contener ese mismo principio creativo dentro de sí mismo. “El reino de los cielos está dentro de ti” [Lucas 17:21]. Hemos creado nuestro mundo personal a través del pensamiento. Si estás experimentando carencia, limitación, enfermedad, falta de armonía o cualquier otra condición no deseada, tú has producido consciente o inconscientemente estas condiciones en tu experiencia. La mayoría de las personas no se dan cuenta de que el pensamiento, la creencia y la imaginación han creado sus mundos individuales. No hay ninguna otra causa para las condiciones de tu vida. Puedes elegir no creer esto, pero ya sea que lo creas o no, todo lo que contemplas en el mundo exterior fue concebido dentro de tu propia conciencia antes de tu experiencia de ello.

Lo que piensas con sentimiento, lo que crees que es cierto y lo que te imaginas ser o tener es la causa de todo en tu mundo personal. Puedes creer que existe alguna otra causa; puedes culpar a los demás de tus problemas; puedes creer que los acontecimientos fueron forjados por el destino o la casualidad, pero si eres objetivo y observas tus propias creencias y patrones de pensamiento, verás que tu mundo refleja con exactitud todo lo que crees que es cierto de ti mismo y los demás. No hay nadie ni nada que cambiar excepto las ideas desde las que piensas. Pensamos desde ideas que consentimos como ciertas e imaginamos situaciones que concuerdan con nuestras creencias. La conciencia es la única realidad. Es el principio creativo que produce en tu experiencia el duplicado exacto o reflejo de lo que imaginas que es cierto. El mundo en el que vivimos refleja todo lo que creemos e imaginamos que es cierto, sea bueno, malo o indiferente.

Cuanto más pronto el hombre se libere de la creencia en una segunda causa, más pronto se dará cuenta de que nada le sucede excepto lo que se origina en su propia conciencia. No niego que el hombre cree que si contrae un cierto germen o virus pues que él entonces manifestará una enfermedad o dolencia en particular. Si contempla la causa, él puede concluir que es porque entró en contacto con alguien que ya tenía el microbio. No se da cuenta que de alguna manera, sus propios sentimientos acerca de la salud o la enfermedad atrajeron la enfermedad que está experimentando. Si los virus o gérmenes fueran realmente la causa de la enfermedad, todos los que entraron en contacto con un virus en particular estarían afectados. El mundo exterior simplemente refleja lo que un hombre es en su propia conciencia.

No importa lo que te hayan enseñado; puedes cambiar tus creencias y de esta manera cambiar las circunstancias de tu vida. La Biblia afirma que cuando ores, creas que has recibido y recibirás. La mayoría de nosotros hemos leído esa afirmación o la hemos escuchado en algún momento. Pocas personas han orado realmente de esa manera. ¿Alguna vez has estado enfermo y oraste para recuperar la salud? Si necesitabas dinero, ¿creías cuando orabas que ya tenías la suma que pedías? La mayoría de la gente le reza a Dios para que cambie algo de sus vidas o les dé algo que ellos no tienen. Si sus oraciones no fueron contestadas, piensan que Dios tenía una razón para retener esa cosa en particular. Piensan que quizás Dios no les concedió su petición porque no quería que ellos lograran sus deseos por alguna razón sólo conocida por Él. El hombre a veces piensa que Dios no responde a las oraciones porque él no se merece lo que pide. El hombre debe aprender a creer en lo que él, en el momento, no ve, con el fin de concederse a sí mismo lo que desea tener. Las oraciones del hombre siempre son respondidas, pues él siempre recibe lo que él cree. La ley que gobierna la oración es impersonal. La creencia es la condición necesaria para realizar el deseo. Ninguna cantidad de súplicas o rituales traerá consigo el cumplimiento de tus deseos a excepción de la creencia de que tú eres o tienes lo que quieres.

La fe es la sustancia de las cosas esperadas, la evidencia de las cosas que no se ven” [Hebreos 11:1]. El significado completo de esa afirmación debe ser entendido. Si el significado fuera entendido, el hombre no tendría ningún problema a la hora de cumplir sus objetivos. La mayoría de los hombres creen que nada es imposible para Dios – que Dios podría hacer cualquier cosa si Él eligiera hacerla. De modo que el hombre cree que él tiene fe en Dios y le reza a Dios por lo que él quiere. Si no se le concede su oración, piensa que o bien no rezó lo suficiente o de manera lo suficientemente intensa, o que Dios eligió bloquear su petición.

Sin embargo, la fe es la sustancia real de lo que se espera. Es la evidencia de la cosa que quieres y que no ves en el mundo exterior. Lo que quieres hacer o ser ya ha sido creado. Por lo tanto, existe realmente. Es posible traer a tu mundo cualquier cosa de la creación por tu creencia de que ya la tienes. La fe en que lo que quieres es ya un hecho es el medio por el cual activas el estado invisible. Ese estado entonces se refleja luego en tu mundo externo. La creación está terminada. Dios no puede crear nada que no exista ya. La fe o creencia en que ya eres o tienes lo que deseas es la única manera de llegar a experimentar tus deseos. Ninguna limitación se impone a lo que puedes tener a excepción de que falles en asumir la posesión de la cualidad o cosa deseada.

~Neville Goddard



Traducido por Manu LDA
Tomado de
Rare Lectures by Neville Goddard




domingo, 1 de abril de 2012

NAVIDAD - Neville Goddard

11. NAVIDAD

He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarán su nombre Emanuel, que traducido quiere decir: Dios con nosotros.” [Mateo 1:23]


Una de las afirmaciones más controvertidas del Nuevo Testamento tiene que ver con la concepción virginal y posterior nacimiento de Jesús, una concepción en la que el hombre no tomó parte. Está recogido que una virgen concibió un hijo sin la ayuda de ningún hombre, luego en secreto y sin esfuerzo dio a luz a su concepción. Esta es la fundación sobre la que se asienta toda la Cristiandad.

Al mundo cristiano se le pide creer esta historia, porque el hombre debe creer lo increíble para expresar plenamente la grandeza que él es.

Científicamente, el hombre podría estar inclinado a descartar la Biblia entera como falsa porque su razón no le permitiría creer que el nacimiento virginal es fisiológicamente posible, pero la Biblia es un mensaje del alma y debe ser interpretada psicológicamente si el hombre va a descubrir su verdadera simbología. El hombre debe ver esta historia como un drama psicológico en vez de como una afirmación de un hecho histórico. Al hacerlo así, descubrirá que la Biblia está basada en una ley que si uno se la auto-aplica dará lugar a una expresión manifiesta que trascenderá sus sueños más descabellados de realización. Para aplicar esta ley de auto-expresión, el hombre debe ser educado en la creencia y disciplinado para estar de pie sobre el estrado de que “todas las cosas son posibles para Dios”. [Mateo 19:26; Marcos 9:23, 10:27, 14:36; Lucas 18:27; Hechos 8:37]

Las fechas dramáticas destacadas del Nuevo Testamento, a saber, el nacimiento, muerte y resurrección de Jesús, fueron sincronizadas y fechadas para que coincidieran con ciertos fenómenos astronómicos. Los místicos que recogieron esta historia observaron que en ciertas estaciones del año cambios benéficos en la tierra coincidían con cambios astronómicos de arriba. Al escribir este drama psicológico ellos han personificado la historia del alma como la biografía del hombre. Usando estos cambios cósmicos, han marcado el nacimiento y resurrección de Jesús para transmitir que los mismos cambios benéficos tienen lugar psicológicamente en la conciencia del hombre cuando él sigue la ley.

Incluso para aquellos que no logran entenderla, la historia de la Navidad es una de las más bellas historias jamás contadas. Cuando se expone a la luz de su simbología mística, se revela como el verdadero nacimiento de cada manifestación del mundo.

Este nacimiento virginal está registrado como habiendo tenido lugar el 25 de diciembre o, como ciertas sociedades secretas lo celebran, el día de Nochebuena, a medianoche del 24 de diciembre. Los místicos establecieron esta fecha para conmemorar el nacimiento de Jesús porque estaba en consonancia con los grandes beneficios terrenales que este cambio astronómico representa.

Las observaciones astronómicas que inspiraron a los autores de este drama a usar estas fechas se hicieron todas en el hemisferio norte; por lo que desde un punto de vista astronómico lo contrario sería cierto si fueran vistas desde las latitudes sureñas. Sin embargo, esta historia se registró en el norte y, por lo tanto, está basada en la observación septentrional.

El hombre descubrió muy pronto que el sol juega un papel sumamente importante en su vida, que sin el sol la vida física como la conocía no podría existir. Así que estas fechas más importantes en la historia de la vida de Jesús están basadas en la posición del sol como es vista desde la tierra en las latitudes norteñas.

Después de que el sol alcanza su punto más alto en el cielo en junio, gradualmente desciende hacia el sur, llevándose con él la vida del mundo vegetal de modo que para diciembre casi la totalidad de la naturaleza ha sido silenciada. De continuar el sol descendiendo hacia el sur, toda la naturaleza se aquietaría hasta la muerte. Sin embargo, el 25 de diciembre, el sol comienza su gran desplazamiento hacia el norte, trayendo consigo la promesa de salvación y vida nueva para el mundo. Cada día, cuando el sol se eleva a lo más alto en el cielo, el hombre gana confianza en ser salvado de la muerte por frío y hambre, pues él sabe que a medida que se mueve hacia el norte y cruza el ecuador toda la naturaleza se levantará de nuevo, será resucitada de su largo sueño invernal.

Nuestro día se mide desde la medianoche hasta la medianoche, y, desde que el día visible comienza en el este y termina en el oeste; los antiguos decían que el día nació de esa constelación que ocupaba el horizonte oriental (del este) a medianoche. En la víspera de Navidad, o medianoche del 24 de diciembre, la constelación de Virgo se levanta en el horizonte oriental. De modo que está recogido que este hijo y salvador del mundo nació de una virgen. También está recogido que esta madre virgen estaba viajando en medio de la noche, que se detuvo en una posada y se le dio la única estancia disponible entre los animales, y allí en un pesebre, donde los animales comían, los pastores encontraron al Santo Niño.

Los animales con los que la Santa Virgen estaba hospedada son los animales sagrados del zodiaco. Allí, en ese círculo en constante movimiento de los animales astronómicos, se encuentra la Santa Madre, Virgo, y allí podrás verla cada medianoche del 24 de diciembre, parada en el horizonte oriental cuando el sol y salvador del mundo comienza su viaje hacia el norte.

Psicológicamente, este nacimiento tiene lugar en el hombre el día en que el hombre descubre que su conciencia es el sol y salvador de su mundo. Cuando el hombre conoce el significado de esta afirmación mística, “Yo soy la luz del mundo” [Mateo 5:14; Juan 8:12], se da cuenta de que su YO SOY, o la conciencia, es el sol de su vida, sol que irradia imágenes sobre la pantalla del espacio. Estas imágenes son a semejanza de lo que él, como hombre, es consciente de ser. En consecuencia, las cualidades y atributos que parecen moverse sobre la pantalla de su mundo son en realidad proyecciones de esta luz desde su interior.

Las innumerables esperanzas y ambiciones irrealizadas del hombre son las semillas que están enterradas dentro de la conciencia o útero virginal del hombre. Allí permanecen como las semillas de la tierra, sostenidas en el desierto congelado del invierno, esperando a que el sol se mueva hacia el norte o a que el hombre regrese al conocimiento de quién es él. Cuando regresa, él se mueve hacia el norte a través del reconocimiento de su verdadero ser al afirmar, “YO SOY la luz del mundo”.

Cuando el hombre descubre que su conciencia o YO SOY es Dios, el salvador de su mundo, él es ahora como el sol en su paso por el norte. Todos los impulsos y ambiciones ocultos serán entonces calentados y estimulados hacia el nacimiento por este conocimiento de su verdadero ser. Él afirmará que es lo que hasta ahora esperaba ser. Sin la ayuda de ningún hombre, se definirá como lo que desea expresar. Descubrirá que su YO SOY es la virgen concibiendo sin la ayuda del hombre, que todas las concepciones de sí mismo, cuando son sentidas y fijadas en la conciencia, se encarnarán fácilmente como realidades vivas en su mundo.

El hombre un día se dará cuenta de que todo este drama tiene lugar en su conciencia, que su conciencia no condicionada o YO SOY es la Virgen María deseando expresar, que a través de esta ley de auto-expresión él se define como lo que desea expresar y que sin la ayuda o cooperación de nadie expresará lo que conscientemente ha afirmado y definido de sí mismo ser. Él entonces entenderá: por qué la Navidad se fijó el 25 de diciembre, mientras que la Pascua es una fecha movible; por qué toda la Cristiandad descansa sobre la concepción virginal; que su conciencia es el vientre de la virgen o novia del Señor que recibe impresiones como auto-impregnaciones y luego sin asistencia encarna estas impresiones como las expresiones de su vida.



Traducido por Manu Anderson
Tomado del libro YOUR FAITH IS YOUR FORTUNE, capítulo 11 “Christmas”, Neville Goddard (1941)
© Todos los derechos reservados




miércoles, 28 de marzo de 2012

GETSEMANÍ - Neville Goddard

26. GETSEMANÍ

Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.” [Mateo 26:36]


Uno de los romances místicos más maravillosos se cuenta en la historia de Jesús en el Jardín de Getsemaní, pero el hombre ha fallado en ver la luz de su simbología y ha interpretado erróneamente esta unión mística como una experiencia agonizante en la que Jesús suplicó en vano con Su Padre para cambiar Su destino.

Getsemaní es, para el místico, el Jardín de la Creación – el lugar en la conciencia donde el hombre acude para realizar sus objetivos definidos. Getsemaní es una palabra compuesta que significa exprimir una sustancia oleosa: Geth, exprimir, y Shemen, una sustancia oleosa. La historia de Getsemaní le revela al místico, en simbología dramática, el acto de creación. Así como el hombre contiene en su interior una sustancia oleosa, que en el acto de creación, es exprimida en la semejanza de sí mismo, del mismo modo él tiene dentro suyo un principio divino (su conciencia) que se condiciona como un estado de conciencia y sin asistencia se exprime u objetiva a sí misma.

Un jardín es un trozo de tierra cultivada, un campo especialmente preparado, donde las semillas de la propia elección del jardinero se plantan y cultivan. Getsemaní es tal jardín, el lugar en la conciencia donde el místico acude con sus objetivos bien definidos.

Los claros deseos del hombre son semillas que contienen el poder y los planes de auto-expresión y, como las semillas dentro del hombre, éstas también están enterradas dentro de una sustancia oleosa (una actitud de la mente alegre y agradecida). Cuando el hombre se contempla siendo y poseyendo lo que él desea ser y poseer, él ha comenzado el proceso de exprimir o el acto espiritual de creación. Estas semillas se exprimen y plantan cuando el hombre se pierde en un estado salvaje y loco de alegría, sintiendo conscientemente y afirmando para sí mismo ser lo que antes deseaba ser.

Los deseos expresados, o exprimidos, dan lugar a que suceda ese particular deseo. El hombre no puede poseer una cosa y todavía desear poseerla al mismo tiempo. Por lo tanto, cuando uno se apropia conscientemente la sensación de ser la cosa deseada, este deseo de ser la cosa sucede – se realiza. La actitud receptiva de la mente, sintiendo y recibiendo la impresión de ser la cosa deseada, es la tierra fértil o matriz que recibe la semilla (el objetivo definido).

La semilla que se exprime de un hombre crece en la semejanza del hombre del que fue exprimida. Del mismo modo, la semilla mística, tu afirmación consciente de que eres lo que hasta ahora deseabas ser, crecerá en la semejanza de ti – de quien y en quien se exprimió. Sí, Getsemaní es el jardín cultivado de romance a donde el hombre disciplinado acude para prensar semillas de alegría (deseos definidos) por él mismo en esta actitud receptiva de la mente, y allí cuidarlas y nutrirlas caminando conscientemente en la alegría de ser todo lo que anteriormente él deseaba ser.

Siente con el Gran Jardinero la emoción secreta de saber que las cosas y cualidades que ahora no se ven serán vistas tan pronto como estas impresiones conscientes crezcan y alcancen la madurez. Tu conciencia es el Señor y Esposo [Isaías 54:5]; el estado de conciencia en el que moras es la esposa o amada. Este estado hecho visible es tu hijo dando testimonio de ti, su padre y madre, pues tu mundo visible está hecho a imagen y semejanza [Genesis 2:26] del estado de conciencia en el que vives; tu mundo y su plenitud son nada más y nada menos que tu conciencia definida objetivada.

Sabiendo que esto es cierto, asegúrate de que eliges bien a la madre de tus hijos – ese estado de conciencia en el que vives, tu concepción de ti mismo. El hombre sabio elige a su esposa con gran discreción. Se da cuenta de que sus hijos deben heredar las cualidades de sus padres y por eso es que dedica mucho tiempo y atención a la selección de su madre. El místico sabe que el estado de conciencia en el que vive es la elección que ha hecho de una esposa, la madre de sus hijos, que ese estado con el tiempo debe encarnarse en su mundo; por consiguiente él siempre es selecto en su elección y siempre afirma ser su más alto ideal. Él conscientemente se define como lo que desea ser.

Cuando el hombre se da cuenta de que el estado de conciencia en el que vive es la elección que ha hecho de una compañera, será más cuidadoso de sus estados de ánimo y sentimientos. No se permitirá reaccionar a las sugestiones de miedo, carencia o cualquier impresión indeseable. Tales sugestiones de carencia nunca podrían superar la vigilancia de la mente disciplinada del místico, porque él sabe que cada afirmación consciente con el tiempo debe expresarse como una condición de su mundo – de su entorno. Por lo tanto, permanece fiel a su amada, su objetivo definido, definiendo y afirmando y sintiendo que es lo que desea expresar. Deja que un hombre se pregunte si su objetivo definido sería una cosa de alegría y belleza si fuera realizado. Si su respuesta es afirmativa, entonces él puede saber que su elección de una novia es una princesa de Israel, una hija de Judá, porque cada objetivo definido que expresa alegría cuando se realiza es una hija de Judá, el rey de la alabanza.

Jesús en su hora de oración tomó con Él a Sus discípulos, o atributos disciplinados de la mente, y les ordenó vigilar mientras Él oraba, de modo que ningún pensamiento o creencia que podría negar la realización de Su deseo pudiera entrar en su conciencia. Sigue el ejemplo de Jesús, que, con Sus deseos claramente definidos, entró en el Jardín de Getsemaní (el estado de alegría) acompañado de sus discípulos (Su mente disciplinada) para perderse en una alegría desenfrenada de realización. La fijación de Su atención en Su objetivo era Su orden a Su mente disciplinada de vigilar y permanecer fiel a esa fijación. Contemplando la alegría que sería suya en el cumplimiento de Su deseo, Él comenzó el acto espiritual de generación, el acto de exprimir la semilla mística – Su deseo definido. En esta fijación permaneció, afirmando y sintiendo que era eso que (antes de entrar en Getsemaní) Él deseaba ser, hasta que todo Su ser (la conciencia) fue bañado en un sudor oleoso (la alegría) semejante a sangre (la vida), en fin, hasta que toda Su conciencia estuvo impregnada de la alegría viva y constante de ser Su objetivo definido.

Cuando se logra esta fijación de modo que el místico sabe por su sentimiento de alegría que él ha pasado de su estado de conciencia anterior a su conciencia actual, la Pascua o Crucifixión se alcanza. Esta crucifixión o fijación de la nueva afirmación consciente es seguida por el Sabbath, un tiempo de descanso. Siempre hay un intervalo de tiempo entre la impresión y su expresión, entre la afirmación consciente y su encarnación. Este intervalo se llama el Sabbath, el periodo de descanso o de no esfuerzo (el día de la sepultura).

Caminar inmóvil en la conciencia de ser o poseer un cierto estado es guardar el Sabbath. La historia de la crucifixión expresa bellamente este silencio místico o descanso. Se nos dice que después de que Jesús gritó, “¡Consumado es!” [Juan 19:30], Él fue colocado en una tumba. Allí permaneció durante todo el Sabbath. Cuando te apropias del nuevo estado o conciencia de modo que te sientes, por esta apropiación, fijado y seguro en el conocimiento de que está consumado, entonces, tú también gritarás, “¡Consumado es!” y entrarás en la tumba o Sabbath, un intervalo de tiempo en el que caminarás inamovible en la convicción de que tu nueva conciencia debe ser resucitada (hecha visible).

La Pascua, el día de la resurrección, se celebra el primer domingo después de la luna llena en Aries. La razón mística de esto es simple. Un área definida no se precipitará en forma de lluvia hasta que este área alcance el punto de saturación; precisamente de este modo, el estado en el que moras no se expresará hasta que todo esté impregnado con la conciencia de que es así – de que está consumado.

Tu objetivo definido es el estado imaginario, al igual que el ecuador es la línea imaginaria a través de la cual el sol debe pasar para marcar el comienzo de la primavera. Este estado, como la luna, no tiene luz o vida por sí mismo; pero reflejará la luz de la conciencia o sol – “Yo soy la luz del mundo” [Mateo 5:14, Juan 8:12, Juan 9:5, Juan 12:46] – “Yo soy la resurrección y la vida” [Juan 11:25].

Del mismo modo que la Pascua está determinada por la luna llena en Aries, así, también, la resurrección de tu afirmación consciente está determinada por la plena conciencia de tu afirmación, por vivir realmente como este nuevo concepto. La mayoría de los hombres fallan en resucitar sus objetivos porque fallan en permanecer fieles a su reciente estado definido hasta que se alcanza esta plenitud. Si el hombre tuviera en cuenta el hecho de que no puede haber Pascua o día de la resurrección hasta después de la luna llena, se daría cuenta de que el estado al que conscientemente ha pasado solamente será expresado o resucitado después de haber permanecido dentro del estado de ser su objetivo definido. Hasta que todo su ser no se estremezca con la sensación de ser realmente su afirmación consciente, al vivir conscientemente en este estado de serlo, y sólo de esta manera, el hombre jamás podrá resucitar o realizar su deseo.



Traducido por Manu Anderson
Tomado del libro
YOUR FAITH IS YOUR FORTUNE, capítulo 26 “Gethsemane”, Neville Goddard (1941)
© Todos los derechos reservados




jueves, 22 de marzo de 2012

CÓMO FUNCIONA LA LEY - Neville Goddard

CÓMO FUNCIONA LA LEY

La ley de la cosecha idéntica o de “causa y efecto” es impersonal y puede ser usada para traer a tu experiencia cualquier cosa que tú puedas concebir. Ya que la creación está terminada, todo estado posible ya existe. Tu fusión con un estado en particular (imaginando con sentimiento lo que tú experimentarías si estuvieras en ese estado) causa que ese estado se proyecte en tu pantalla del espacio. Esta ley no se puede cambiar o romper y siempre reproduce en tu mundo exterior el duplicado exacto de cualquier creencia que consientas como verdadera.

Si quieres cambiar tu mundo, debes cambiar tus creencias.

Puesto que la conciencia es la única causa, no puedes culpar a los demás por las condiciones que actualmente existen [en tu mundo], ni pueden el destino o la suerte ser la causa de lo que ahora estás experimentando. Nada puede alterar el curso de los acontecimientos en tu vida excepto un cambio en tu propia conciencia. Lo que sea que esté ocurriendo en tu mundo ahora, aunque parezca real y un hecho inalterable, es un reflejo de la actividad anterior de tu propia conciencia. Por lo tanto, un cambio de conciencia reflejará ese cambio en el futuro tan ciertamente como las creencias pasadas reflejan el presente.

El hombre es pura conciencia sin forma y lo que él se concibe ser es una ilusión o reflejo de las ideas particulares que sostiene como verdades. Estas ilusiones existen sólo mientras el hombre enfoca su atención sobre ellas y les da vida. La mente consciente se forma creencias y opiniones a partir de la evidencia de los sentidos o el mundo exterior percibido. El poder creativo dentro de cada uno de nosotros acepta como cierto lo que la mente consciente imprime sobre él. Tu poder creativo toma esas ideas, que son pensadas con sentimiento, y las proyecta en tu mundo exterior. Es importante recordar que no todos los pensamientos son creativos.

Sólo aquellos [pensamientos] que creíste ciertos o a los que les uniste sentimientos crean las circunstancias y eventos que te encontrarás. Por lo tanto, las emociones como la ira, el miedo, el amor o la alegría son creativas. Debes vigilar las emociones que permites que entren en tu conciencia del mismo modo que discriminarías al permitir a un extraño en tu casa. No puedes permitir que las emociones negativas llenen tu mente sin sufrir las consecuencias de experimentar el estado con el que esas emociones están unidas.

El miedo a la pérdida produce pérdida en tu mundo. Tú podrías tomar todas las precauciones en el exterior para protegerte contra la pérdida, pero si la temes, con toda seguridad la experimentarás en tus asuntos. Los sentimientos de amor y alegría crean acontecimientos felices y buenas relaciones. Sentirte abundante produce riquezas en tu vida. Una persona carente de amor o desconfiada y que siente que los demás se aprovechan de ella atrae hacia sí misma eso mismo que ella cree. No importa lo que haga en el exterior, sus relaciones con los demás reflejarán lo que ella acepta como cierto. Puede que quiera una relación amorosa, pero sólo puede atraer lo que ella es consciente de ser.

Lo semejante literalmente atrae a lo semejante. Como dentro, así afuera. La conciencia es la realidad y lo que percibimos a través de nuestros sentidos y nos parece tan real es sólo la sombra de lo que creemos sobre nosotros mismos y el mundo.

~Neville Goddard



Traducido por Manu LDA
Tomado de Rare Lectures by Neville Goddard




martes, 6 de marzo de 2012

EL ARTE DE MORIR (Neville Goddard - 23 de marzo de 1959)

Neville Goddard (23 de marzo de 1959)


EL ARTE DE MORIR



Si estás con nosotros por primera vez, esto es lo que creemos y enseñamos aquí. Creemos firmemente que tú, el individuo, puedes realizar cada uno de tus sueños, y la razón es que Dios y el hombre son uno. Creemos que la diferencia no está en la mentalidad con la que operamos sino sólo en los grados de intensidad del poder operante mismo, y que llamamos Imaginación humana.

Keats [John Keats (1795-1821)] dijo: “Puedes tomar cualquier pasaje importante y espiritual y te servirá como un punto de partida hacia los treinta y dos palacios”. Toma esta simple sentencia de las cartas de Pablo a los Corintios: “Muero cada día”, o la declaración de Blake en su carta a Crab Robinson: “La muerte es lo mejor de la vida. No hay nada en la vida como la muerte, pero la gente toma mucho tiempo en morir. Al menos, sus vecinos nunca los verán levantarse de la tumba.” Si entiendes a Blake no podrías pensar de la muerte como el mundo piensa de la muerte, sino que verías que nadie puede crecer sin superar situaciones y condiciones con la edad. Pero el hombre no está dispuesto a superar situaciones y condiciones con la edad y, sin embargo, quiere cosas distintas de las que tiene. Pero si permaneces en un estado, siempre tendrás que sufrir las consecuencias de no estar en otro estado. (De la “Hermética”) Si me quedo en el estado de la pobreza tengo que sufrir las consecuencias de no estar en el estado de la riqueza. Por lo tanto debo aprender el arte de morir. Pablo dice: “Muero cada día”. Blake dice: “La gente toma mucho tiempo en morir”. El hombre no supera con la edad su estado de mala salud o su viejo empleo o su entorno. Debemos aprender el arte de morir, y esta semana es la gran muerte y se nos dice que Dios muere para que el hombre pueda vivir.

Nosotros decimos que la Imaginación de Dios y la del hombre son una, sin importar cuan lejos vaya. Los universos son creados y sostenidos por “el mismo poder que sostiene nuestro entorno”. Nosotros decimos que el poder es el mismo, pero reconocemos una gran diferencia entre el poder que sostiene el universo y el que sostiene un ambiente. La diferencia está sólo en el grado de intensidad del centro de imaginación. Por tanto, si incrementamos la intensidad [en] el centro de imaginación, crearemos cosas cada vez más grandes. Así que veo mi sueño, y debo aprender a morir a lo que soy para vivir a lo que quiero ser.

Ahora, este es el significado místico de una muerte en la Biblia – la muerte de Moisés, una historia familiar para todos nosotros. Se nos dice que Moisés viene de la tierra de Moab (Deuteronomio 34) y después escala la montaña de Nebo, va a Pisga, ve Galaad, y finalmente él observa la tierra prometida de Jericó. Pero el Señor le dice: “Te dejaré ver la tierra, pero no podrás entrar en ella”. Luego Moisés muere. (El estado actual no puede ser llevado al nuevo; tiene que morir como consecuencia del nuevo [estado] vivificado.) “Pero sus ojos no se oscurecieron y su vigor no disminuyó”. Y nadie sabe dónde está enterrado. En primer lugar recuerda que todos los personajes de la Biblia se desarrollan en la mente del hombre. Yo soy Moisés, tú eres Moisés. Su significado es “levantar” o “sacar de”. Se nos dice al principio de la historia que él fue sacado de entre los juncos. La palabra [“Moisés” – en hebreo, “Moshe”] escrito al revés en el antiguo hebreo significa “el Nombre” [haShem] o “YO SOY”. Así que estoy sacando de mi propio ser, o el YO SOY. Moisés viene de “Mo ab”. Esto viene de dos palabras hebreas que significan “Madre-Padre”, o “matriz”. Después él escala la montaña de Nebo, que significa “profetizar”, o que representa el estado subjetivo que se anhela. Voy a profetizar para ti, o tú para otro. Tú singularizas el anhelo de una persona. Si él anhela algo significa que no lo tiene, de lo contrario no podría estar anhelándolo. Pero Moisés escala Nebo – es decir, él participa en ver el estado anhelado. Yo singularizo algo que implica que soy el hombre que quiero ser. Yo escalo la montaña. Luego viene Pisga, que significa “contemplar”. Yo contemplo lo que quiero ser. Entonces él ve Jericó, que significa “un olor fragante”. Voy a contemplar el estado deseado hasta que obtenga el sentimiento o la reacción que satisface. No sólo he escalado Nebo sino que he alcanzado Pisga y observado Jericó. Estoy lleno de la emoción que implica que el acto se ha completado. Luego está Galaad, que significa “cerro de los testigos”. Entonces yo, como Moisés, muero. No puedo entrar en la tierra prometida, y nadie puede encontrar el lugar donde estoy enterrado.

¿Qué significa eso? Si estoy asolado por la pobreza y el miedo y entonces te encuentras conmigo y me ves [en tu imaginación] tan libre como un pájaro y feliz, en ese momento no soy el hombre que conocías que estaba asustado. Entonces, ¿dónde está ese otro hombre enterrado? Pues Moisés es el poder en el hombre (en el hombre genérico, macho-hembra) para sacar de sí mismo cualquier cosa que él desee en este mundo, y para así representar el drama de que él muere a lo que era, para que él pueda vivir a lo que él está representando. Eso es Moisés – y nadie puede saber dónde está enterrado. Pero se nos dice: “Su ojos no se oscurecieron ni perdió su vigor”. Es decir, cuando yo muero, es cuando represento el drama. No espero a que aparezcan señales; es cuando estoy más consciente de mis limitaciones y siento la presión, entonces es cuando debo aprender a morir. Tengo que aprender a dejar ir lo que mis sentidos dictan y “volverme loco” y entregarme a lo que es sólo un sueño. Pero sosteniéndolo y viviendo en él, muero a lo que físicamente era real mientras gradualmente elevo lo que sólo era un sueño. Tú conocías únicamente al hombre asustado y no al otro. Nadie puede decir a dónde se fue el hombre asustado.

De esta manera es como el arte de morir se dramatiza en la Biblia como la muerte de un hombre. Pero no tiene nada que ver con un hombre específico, pues la historia de la Biblia tiene lugar en la mente de cada hombre. Me crucificaré a mí mismo, porque Dios se crucificó en mí para que yo pueda vivir. Pero ahora debo clavarme a mí mismo sobre lo que deseo y, permaneciendo fiel a ello, levantarlo como [hizo] Dios [cuando] se clavó en mí. (Hablando de su cuerpo actual) se cree un hombre llamado Neville, dándole a Neville el mismo poder que es suyo (pero con menos intensidad) con la esperanza de que yo levantaré el poder para más grandes cosas en mi mundo en las que pueda clavarme, y así levantarlas. No hay ninguna posibilidad de que el hombre dé vida a su sueño a menos que Él se clave en esta cruz que es el hombre. Estamos viviendo porque Dios se clavó a nosotros. Ahora el hombre, con menos intensidad, le da paso a otros estados y no a lo que los sentidos dictan, se hace uno con el estado y se clava a él (fijándose en el estado mediante la emoción y el sentimiento) y entonces él será elevado.

Porque la crucifixión viene antes de la resurrección. La crucifixión sin la resurrección sería impensable; sería el triunfo total de la tiranía. Si pudiera entregarme a mi sueño y no se convirtiera en carne, sería la tiranía total sobre este maravilloso concepto de la vida. Pero no puedes fallar si te entregas. Si te retienes en tu interior, preguntándote “¿Qué voy a jugar como mi última carta si esto no funciona?” entonces no te has entregado, no te has clavado a él. Es una entrega completa. Es el gran grito “¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?” Si sabes que eres Dios haciéndolo, puedes entregarte. Pero debe haber total abandono, como si fuera verdad y entonces lo conviertes en una realidad. El precio es esa forma de abandono mental que Blake llama “locura”. Pero el hombre tiene miedo; no se atreve a abandonarse de ese modo a su sueño, así que nunca “muere”. Por tanto Blake tenía razón cuando dijo: “No hay nada como la muerte: lo mejor en la vida es la muerte”.

Muchas personas sólo envejecen, pero nunca cambian interiormente. Sólo maduran físicamente, pero no han muerto en el sentido místico. No hay poder transformador en la muerte física, y todavía estarán anclados en un mundo más grande con todas las tendencias de este mundo. Para nuestros sentidos ellos parecen estar muertos, pero todavía, en otro plano, tendrán que aprender el arte de morir. Yo puedo en cualquier lugar desprenderme tan completamente de lo que está ocurriendo que puedo “morir” a ese estado. Así que cada pequeña muerte es el levantamiento de la imagen divina. Esto significa morir como el místico da a entenderlo. Significa morir mentalmente. El hombre muere a la mala salud, o a la pobreza, o a la falta de armonía, etc., pero lo hace entregándose a los otros estados.

Blake considera a todos los estados como permanentes, al igual que en su gran poema respecto a Los Salones de Los: “Maldigo la tierra para el hombre y lo hago permanente”. Así que los estados permanecen y el hombre pasa a través de los estados, como si fueran ciudades. Si no paso a través de algún estado pero permanezco en él, creo que [ese estado] es la única realidad. No puedes concebir que un estado no existe, porque la totalidad está terminada; pero el hombre sólo está despertando al morir a un estado tras otro.

Toma a un amigo que no esté bien o que no pueda liberarse de algún estado. Represéntate a ese amigo como debería ser visto por el mundo entero, y en el grado en que tú seas fiel a esa representación, a tal grado lo sacarás del viejo estado. No importa si él sabe que tú lo hiciste o no; él no tiene por qué saberlo. Pero permanece fiel y lo sacarás del viejo estado hacia el nuevo estado que estás viendo. Todas las cosas se extinguen cuando dejamos de observarlas. Moisés pudo ver la tierra prometida pero no pudo entrar en ella. Si soy fiel a la semejanza de lo que observo, entonces yo – el hombre “antiguo” – no puedo entrar al nuevo estado. Algo llamado el poder entra en él, pero [nadie] lo reconoce, porque ellos no pueden reconocer al ser transformado.

Todos nosotros nos sentimos muy seguros en la recurrencia. Si sabemos que una cosa es fija y que la próxima semana las cosas seguirán como hoy, me siento seguro en esa recurrencia. Puedo haber hecho algo que viole los códigos morales, puedo haber llegado desde el lado equivocado de las vías, pero puedo aceptar eso, porque estoy acostumbrado a ello. Pero decir que algo se despierta en mí y que puedo llegar a ser lo que quiera – eso asusta al hombre. Así que se nos dice que despertemos del sueño, porque la recurrencia trae seguridad al vasto mundo entero. Uno hace lo que hace como si lo hiciera en una pesadilla. Pues Dios tuvo que “olvidar” que él era Dios para convertirse en hombre y esa reducción gradual a este nivel es el mismo límite de la contracción. Pero luego viene el despertar de ese sueño profundo en el cual se sumergió para darme vida. Por lo tanto, este poder de elevación se ocupa de liberar a los hombres, pues Dios se convirtió en cada hombre, de modo que cada hombre pudiera despertar con el tiempo como Dios. Finalmente el mundo entero despertará y el poema estará en plena floración y será noble más allá de nuestros sueños más locos. Y entonces existirá para nosotros y seremos uno con el creador del gran poema. Eso es el arte de morir.

El próximo domingo es el gran drama. Estoy montando a un animal y estoy en una encrucijada. “Traedme un pollino al que ningún hombre ha montado antes, que está amarrado en una carretera donde dos caminos se encuentran.” Aquí tenemos al estado al que nunca antes he montado. Es tan poco natural sentir que soy el hombre que quiero ser y realmente pasar a ese estado y montarlo sin ser tirado por la razón, que me dice que estoy loco. Pero si sabes que el Señor es tu Imaginación, puedes montarlo a Jerusalén. Se nos dice que encontraremos al animal en una encrucijada donde dos caminos se encuentran. Siempre estamos en una encrucijada de lo que soy y lo que quiero ser. Así que, ¿puedo montar al animal que encontré en la encrucijada y llevarlo a Jerusalén? Entonces voy hacia el “cielo”, pero no es continuo en mi línea de movimiento. Es contiguo. Está al lado de donde yo estoy, pues el cielo es un estado de conciencia. Trato de captar la sensación que sería mía si yo fuera el hombre que quiero ser, pero eso implica una muerte. Debo abandonarme a mi sueño como si fuera cierto, y – viviendo en él – lo levanto y lo hago realidad. Todos tenemos que pasar por este estado, porque esta es la única religión verdadera del mundo. La religión, como la caridad, empieza en casa, con uno mismo. La semilla madre de todas las creencias religiosas se encuentra en las experiencias místicas de la persona. Todas las ceremonias no son sino agregados secundarios superpuestos sobre ella.

Religión significa, “estar atado o dedicado a”. Pero si yo no estoy enamorado de [eso] a lo que estoy atado, debo entregarme a algo más encantador y hacerlo real. Debo llevar mi cruz. Voy hasta cierto punto y luego quiero cruzar a la otra línea donde está mi cielo. Pues todo está interrelacionado. Todos nos interpenetramos los unos a los otros. Todos somos uno. Así que el mundo entero se interpenetra y entonces aparece el conflicto, y de eso viene la solución del conflicto. Pues tenemos que estar en conflicto si estamos todos interpenetrados. Pero luego debemos traer la reconciliación. Cualquiera que sea la solución, eso es la reconciliación. Pero no podemos permanecer en un estado o en alguna condición para siempre. Cada nuevo estado lleva en sí las semillas de un nuevo conflicto. Todo cielo se convierte con el tiempo en infierno. Una cosa es nuestra por un momento, pero a medida que continuamos en ella, traerá conflicto. Mientras haya interpenetración siempre habrá conflicto. Por tanto, vive en cualquier estado deseado y entonces, cuando surja el conflicto, resuélvelo y muere a él y luego muévete a otro estado. Así es como crecemos y nos superamos; así es como el hombre despierta.

Ningún hombre puede nacer en un entorno y luego realizar otro si no se entrega al estado deseado. Por tanto Blake tenía razón: “Lo mejor de la vida es la muerte, pero al hombre le toma tanto tiempo morir que sus amigos jamás le verán levantarse de la tumba.” ¿Puedes ver entonces lo que pasa con tu amigo que siempre te dice las mismas cosas, incluso si no le has visto desde hace diez años? Todo se sigue repitiendo, nada es nuevo, pero eso le hace sentirse seguro. El hombre no quiere cambiar; le asusta.

Te digo que tu Imaginación es Dios. Créelo. Ejercítala. Yace con baja intensidad, pero conforme la levantas la intensificas y luego visión tras visión serán tuyas a medida que empiezas a despertar. No creas que eres codicioso porque estás exigiendo cosas o el cambio de las cosas. Estás aquí para crear como tu Padre crea. Quiere lo que quieres y entrégate a ello y créalo. Luego querrás cosas cada vez más grandiosas. Pero nada bendice a un hombre a menos que baje de su estado celestial y se encarne. Tú eres el único que puede vestirlo en la realidad. Pero permanece como un estado a menos que te entregues a ello.

Este drama de la Biblia es todo sobre ti, pues el Jesucristo de los evangelios es tu propia maravillosa Imaginación. Sólo hay un Dios infinito y la creación que él amaba. Y tanto la amaba, que quiso darle vida y luego compartirla e incluso cambiarla, así que Dios se hizo hombre para que el hombre pudiera convertirse en Dios. Esa es la gran historia de los evangelios. Cada místico en el mundo cuenta esta misma historia. Por tanto, cada hombre es libre. No hay juicio, porque no importa lo que el hombre haya hecho, es Dios haciéndolo en una pesadilla. Sólo hay completo perdón del pecado – nada de juicio ni objeción, sin embargo el hombre puede cambiar los hechos. El pasado se puede deshacer. De modo que un hombre ha hecho esto o aquello. Usa tu poderosa Imaginación y “haz girar la gran rueda hacia atrás hasta antes del incendio de Troya”. Eso significa revisar.

Conozco a una señora que se quemó la mano y luego se la “desquemó”. Se vertió agua hirviendo en la mano. Se tumbó en el sofá y trató de deshacer mentalmente lo que había hecho. Era difícil por el dolor, pero ella siguió intentándolo. Rehízo la escena y vertió el agua hirviendo sobre el té y lo preparó y luego se lo bebió. Lo hizo una y otra vez y, finalmente, en el acto de hacer de ese modo el té se quedó dormida. Cuando se despertó unas horas más tarde no había ni rastro de la quemadura. Ella escribió: “Se podría haber pensado que debería haber ido directamente al hospital, pero ahora no hay ni siquiera una señal de la quemadura.”

Comentario: El pasado y el presente son uno en un momento mayor.

Ahora entremos en el silencio.



Traducido por Manu LDA
La conferencia original en inglés es THE ART OF DYING (Neville Goddard 03-23-1959)